Conferencia de prensa de la OPS sobre epidemia de Gripe por A(H1N1)
(Por el Dr. Jon K. Andrus, jueves, 7 de mayo, 14:00hs, en Washington, DC)

Buenas tardes. Quisiera dar nuevamente la bienvenida a todos los miembros de la prensa que se encuentran en línea y agradecerles por tomarse la molestia de participar en la sesión informativa de hoy de la Organización Panamericana de la Salud sobre la epidemia de gripe por A (H1N1).

•  En esta ocasión, los dos temas acuciantes que voy a tratar son: la supervisión y la vigilancia de la enfermedad, y el enfoque adoptado por la OPS para garantizar que haya una cadena sostenible de distribución de vacunas para los Estados Miembros de la Región.

•  En primer lugar, a medida que los países del hemisferio sur entran en la estación invernal, está claro para nosotros que están tomando las medidas necesarias para fortalecer y mejorar sus actividades de supervisión y vigilancia.

•  La vigilancia de la evolución de este brote en el hemisferio sur es de suma importancia, no solo para determinar dónde se está propagando la enfermedad y si nuestras intervenciones están funcionando, sino también para garantizar que el perfil actual de la gravedad de la enfermedad no haya cambiado.

•  El diagnóstico de la gripe sobre la base de los signos y síntomas clínicos es de por sí difícil y no muy certero. Existen pruebas de diagnóstico rápido que en algunos casos pueden ayudar a los médicos a decidir si un paciente necesita tratamiento antivírico en las primeras etapas de la enfermedad, pero, en general, estas pruebas no son muy exactas, puesto que solo tienen una sensibilidad de alrededor de 60%. En consecuencia, la OPS no recomienda el uso de estas pruebas rápidas en este brote.

•  Uno de los aspectos que es importante tener en cuenta cuando se intentan detectar casos es observar la presencia de fiebre. En la gran mayoría de los casos confirmados de gripe la persona tenía más de 38 °C de fiebre. Entre las 6 a 48 horas posteriores a la aparición de la fiebre, aparecen otros síntomas, como la tos, la congestión nasal y el dolor de garganta. El signo cardinal de la gripe aguda es la fiebre, como ya he mencionado. Muchos pacientes pueden incluso recordar el momento en el que se enfermaron porque la infección aparece tan agudamente. Por otro lado, el resfriado común arranca gradualmente y puede o no estar acompañado de fiebre. Volveremos a este punto cuando hablemos de los procedimientos de recogida de muestras que la OPS recomienda actualmente.

•  Desde un día antes de la aparición de la fiebre, el virus puede encontrarse en la nasofaringe y la garganta, y la liberación del virus es más intensa cuando la fiebre llega a su punto máximo, o en los primeros 4 días, aproximadamente, desde el inicio de la enfermedad.

•  Las pruebas de las muestras nasofaríngeas por la técnica de reacción en cadena de la polimerasa (RCP) es exacta y se está utilizando en los países. La obtención de muestras nasofaríngeas por medio de hisopos también permite aislar el virus y realizar análisis más complejos como la secuenciación del genoma vírico. Este tipo de estudio también nos ayuda a vigilar si el virus está mutando con el transcurso del tiempo, lo que puede tener repercusiones sobre la gravedad de la enfermedad. Por consiguiente, la muestra preferida que se debe extraer es por medio del hisopado nasofaríngeo.

•  Se ha proporcionado a los países estuches para las pruebas de RCP procedentes de los CDC. Estos estuches permiten que el país pueda determinar si un caso presunto de síndrome gripal es en verdad positivo a la presencia del virus de la gripe de tipo A. A principios del brote, esas muestras se envían a los CDC para la confirmación de que el virus de la gripe de tipo A es en verdad el subtipo H1N1 actual que está causando este brote. Una vez que el brote se propaga, vemos que en 99% de los casos probables se termina confirmando que se trata del subtipo H1N1.

•  En relación con esto, estamos recomendando a todos los países que no recojan muestras de pacientes que no presenten el signo cardinal de la fiebre, puesto que es altamente improbable que esos casos sean de infección por el virus de A(H1N1). Por ello, queremos evitar colmar nuestra capacidad en materia de laboratorios con el análisis innecesario de muestras. También es muy importante que las personas y las familias reciban esta información para que entiendan mejor esta infección.

•  En segundo lugar, me gustaría darles información acerca de la Organización Panamericana de la Salud y su Fondo Rotatorio para la compra de vacunas. La OPS se fundó en 1902 para afrontar el azote de la fiebre amarilla. En ese momento, se desataban periódicamente epidemias en toda la Región, en particular en los países de clima más templado. La tasa de letalidad de esta enfermedad puede llegar a ser de 40% durante las epidemias. En esta crisis actual producida por el virus de la gripe A(H1N1), la respuesta de la OPS se basa en los mismos principios orientadores de la equidad y el acceso que ayudaron a prevenir y controlar los numerosos brotes de fiebre amarilla que tuvieron lugar en la primera mitad del siglo anterior.

•  En las Américas, tenemos la suerte de contar con el Fondo Rotatorio del Programa Ampliado de Inmunización para la Compra de Vacunas de la OPS, en particular si se produce una vacuna antipandémica.

•  Gracias al talento del doctor Ciro de Quadros, los principios orientadores del Fondo Rotatorio han permitido a la OPS responder en reiteradas ocasiones a las crisis que surgieron con el transcurso de los años, como la que estamos experimentando en estos momentos. Durante 30 años la OPS ha administrado este fondo para garantizar que exista una cadena de distribución sostenible de las vacunas para nuestros países miembros. Actualmente, 30 países en toda la Región usan el Fondo Rotatorio para garantizar el suministro de vacunas antigripales estacionales.

•  No somos un proveedor de vacunas, es decir, nosotros no producimos las vacunas, sino que las compramos en nombre de los países miembros y proporcionamos una cadena de distribución sostenible. Estamos tomando todas las medidas posibles para garantizar que podremos mantener este excelente historial de servicio a los Estados Miembros para afrontar esta crisis.

•  En tercer lugar, es necesario que sigamos recordando que este brote todavía está en sus primeras etapas de desarrollo y que no podemos predecir lo que es IMPREDECIBLE. Así que debemos permanecer atentos. Si alertamos a las personas como lo venimos haciendo y luego esta pandemia se disipa, sería grandioso. Pero simplemente no sabemos si será así.

•  Por eso, nuevamente exhortamos a todas las personas, a todas las familias, a todas las comunidades y a todos los gobiernos a que centren sus esfuerzos en las medidas relacionadas con la preparación y la prevención.

•  Permítanme detenerme aquí así podemos dar paso a las preguntas. Muchas gracias.

Esta conferencia se puede ver en nuestra página de webcasts