Buenos Aires, 17 de abril de 2018 (OPS)- Nadir Cardozo muestra orgullosa su documento de identidad. Nadir es una mujer trans y desde que Argentina sancionó en 2012 la Ley de Identidad de Género, las personas tienen el derecho de tramitar sus documentos personales con el nombre y el género de su elección. La medida hizo que muchas mujeres como Nadir que antes evitaban acercarse a un centro de salud por miedo a burlas y discriminación, ahora lo hagan y cuiden su salud.

"Sigue habiendo mucha intolerancia, pero hay modificaciones favorables que eran impensables hace 20 años."

"Hubo un cambio de paradigma y hay cosas que van avanzando, pero otras retroceden. Sigue habiendo mucha intolerancia, pero hay modificaciones favorables que eran impensables hace 20 años", afirmó Nadir, de 46 años, que desde hace tiempo trabaja en Argentina para que se respeten los derechos de la población trans, entre ellos el de la salud. "El problema es que los cambios son lentos y, en esa lentitud, muchas compañeras mueren", lamentó.

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Un paso en ese sentido lo dio en 2012 la sanción de esta Ley nacional de identidad de género, que además de permitir que se tramiten los documentos personales con el nombre y el género de elección, sin requerir previa evaluación psicológica o médica, establece que los tratamientos médicos de adecuación al género sean incluidos en el Programa Médico Obligatorio, que establece las prestaciones básicas esenciales que deben garantizar las obras sociales y medicina prepagas. De esta manera se garantiza la cobertura en el sistema de salud argentino.

"Para mí fue lo mejor que me podía pasar: poder enseñar en un mostrador de un servicio de salud el documento y que me llamen como Nadir Cardozo para ser atendida", recordó esta referente trans, que llegó a Buenos Aires a los 20 años procedente de la provincia norteña de Jujuy con los desafíos a cuestas y un duro camino por delante. Recién a los 45 años, Nadir consiguió su primer trabajo formal en la Fundación Huésped, una organización dedicada a la promoción del derecho a la salud sexual y reproductiva, y enfocada en enfermedades transmisibles. 

"Aún falta inclusión en lo laboral, en educación y en el acceso a la salud."

"La ley significó una vuelta de tuerca total -explica Nadir- pero aún falta inclusión en lo laboral, en educación y en el acceso a la salud". Es decir, determinantes sociales de la salud como los que menciona Nadir conservan la llave para abrir el paso a  lograr la salud universal, el llamado del Día Mundial de la Salud de este año, impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Por la salud de las personas trans

Las personas trans enfrentan, además, diversos problemas de salud que reflejan su vulnerabilidad. Altos niveles de exposición a violencia, problemas relacionados con la salud mental, alta tasa de prevalencia de infecciones de transmisión sexual, alto consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas, efectos negativos de hormonas auto administradas, y problemas de salud reproductiva, son algunos de los inconvenientes documentados en el reporte "Por la salud de las personas trans", publicado por la OPS/OMS y varias organizaciones que trabajan en el tema.

La misma publicación indica que Argentina registra una tasa de prevalencia de VIH del 34% entre las personas trans, el grupo más afectado por la epidemia. Este estudio fue diseñado con la participación de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA).

"Cuando llegan a los hospitales, a veces se les ríen y, si los administrativos no están capacitados, las tratan como hombres."

Los desafíos son múltiples. "Hoy, muchas personas trans viven al día, la mayoría de las mujeres trans son trabajadoras sexuales, vienen solas desde las provincias y no tienen seguro social. Cuando llegan a los hospitales, a veces se les ríen y, si los administrativos no están capacitados, las tratan como hombres. Eso hace que varias no quieran acercarse a los servicios de salud", cuenta Nadir.

El trabajo de sensibilización avanza, de esta manera, en una doble vía. Por un lado, las organizaciones de la sociedad civil buscan concientizar a la población sobre los derechos de la población trans, pero también apuntan a empoderar a este colectivo humano para que puedan ejercerlos.

Espacios para personas trans en hospitales

En los hospitales Muñiz, Ramos Mejía y Fernández, de la Ciudad de Buenos Aires, funcionan los "espacios transvivir", donde un grupo de promotoras de salud realizan rondas para visitar a las personas trans que estén internadas, les acercan elementos esenciales, buscan apoyarlas y certificar que estén en las salas que corresponden a su género de elección. El servicio es manejado desde ATTTA.

"Lo ideal sería que no existieran estos consultorios y que todas las personas vayan a una consulta general; que las compañeras tengan su trabajo y haya igualdad."

Varios hospitales del país también cuentan con consultorios inclusivos para la atención de las personas LGBT. "Lo ideal sería que no existieran estos consultorios y que todas las personas vayan a una consulta general; que las compañeras tengan su trabajo y haya igualdad. Pero es una transición", sostuvo Nadir.

Hay buenas señales, dijo Nadir y mencionó Casa Trans, un centro comunitario para la formación y empoderamiento de las personas transgénero fundado en Buenos Aires en 2017 por ATTTA y el Gobierno de la ciudad. "Contamos con un bachillerato donde se puede finalizar la escuela primaria y secundaria con título oficial", contó Nadir y agregó que las estudiantes transgénero "van a tener una realidad diferente a la que tuvimos muchas de nosotras". 

Enlaces

Personas transgénero y VIH (OMS - en inglés)