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2.2 INDICADORES SEGÚN SU INTERPRETACIÓN MATEMÁTICA Y EPIDEMIOLÓGICA

Los indicadores de salud pueden tener interpretaciones bastante distintas según la situación epidemiológica y el tipo de evento que se observa en el numerador. En este sentido, conviene hablar de indicadores basados en la proporción de eventos incidentes y la proporción de eventos prevalentes. Las tasas resultantes constituyen las dos tasas más usadas para describir enfermedades en el campo de la salud pública.

2.2.1 INDICADORES BASADOS EN EVENTOS INCIDENTES

Un evento incidente se define como un evento o caso nuevo de una enfermedad (o la muerte u otra situación de salud) que ocurre en determinado período de observación.

A partir de esos eventos incidentes pueden crearse varios indicadores de mediciones relativas. Las mediciones relativas que pueden calcularse con base en eventos incidentes en salud pública son la incidencia acumulada o proporción de incidencia, junto con la tasa de incidencia o densidad de incidencia. A continuación se presenta la definición e interpretación de tasa de incidencia.

En este documento se analiza solo la incidencia acumulada (proporción de incidencia), que será denominada tasa de incidencia, ya que es la terminología que suele utilizarse en el campo de la salud pública. Lo mismo se aplicará a las proporciones de prevalencia con respecto al uso del término tasa de prevalencia. Por lo tanto, en este documento se adopta el uso lato sensu del término "tasa", como sinónimo de "proporción".

TASA DE INCIDENCIA

Concepto: La tasa de incidencia se define como el número de casos nuevos de una enfermedad u otra condición de salud dividido por la población en riesgo de la enfermedad (población expuesta) en un lugar específico y durante un período especifico.

Interpretación matemática: La tasa de incidencia es la probabilidad de que un individuo perteneciente a la población en riesgo se vea afectado por la enfermedad de interés en un período específico.

Interpretación epidemiológica: Esta tasa permite calcular la probabilidad de que haya un cambio de estado (por ejemplo, de no tener la enfermedad a enfermarse, de vivo a muerto, sin un evento dado y con evento adverso, entre otros) en un intervalo determinado. En términos epidemiológicos, esto se denomina "riesgo". El riesgo es, entonces, la probabilidad de cambio de estado (enfermedad, muerte, efecto adverso) en una población de interés y en un intervalo dado (3). En el caso del ejemplo citado en el punto 2.1.2 sobre las probabilidades de desarrollar una alergia entre el momento del nacimiento y los 10 años de edad, podemos decir que la medición de la incidencia (proporción) en diez años calcula el riesgo de que un niño nacido vivo en esa población base desarrolle una alergia antes de cumplir los 10 años de edad.

Método de cálculo: La tasa de incidencia se calcula de la siguiente manera:

INCIDENCIA =   Número de casos nuevos ocurridos en un lugar X en un período dado   * 10n

INCIDENCIA =   Total de personas de la población base (en riesgo) en el lugar X y en el período dado  

2.2.2 INDICADORES BASADOS EN EVENTOS PREVALENTES

Un evento (o caso) prevalente se define como un evento o caso existente de una enfermedad (u otra condición) en un momento dado.

Al igual que con los eventos incidentes, a partir de esos eventos prevalentes (medición absoluta) pueden crearse indicadores de salud basados en mediciones relativas. En epidemiología, la medición relativa más importante calculada con base en eventos prevalentes es la proporción o tasa de prevalencia. Existen otras mediciones de eventos prevalentes (como la prevalencia de período), pero son poco usuales, por lo que no se tratarán en este documento.

TASA DE PREVALENCIA

Concepto: La tasa de prevalencia se define como el número de casos existentes de una enfermedad u otro evento de salud dividido por el número de personas de una población en un período específico. Cada individuo es observado en una única oportunidad, cuando se constata su situación en cuanto al evento de interés.

Interpretación matemática: La tasa de prevalencia es la probabilidad de que un individuo perteneciente a la población base sea afectado por el evento (enfermedad) de interés en un momento dado.

Interpretación epidemiológica: La tasa prevalencia se refiere a una probabilidad estática de una condición dada (estar enfermo) en determinado momento en el tiempo. Sin embargo, no calcula el riesgo de contraer la enfermedad. En el caso del ejemplo citado en 2.1.2, en el cual 10% de una población dada padece de hipertensión, lo que se mide es la tasa de prevalencia de hipertensión. Es posible entonces calcular que si se selecciona al azar a un sujeto de esa población, la probabilidad (estimada por el coeficiente de prevalencia) de que esa persona sea hipertensa es de 10%. Sin embargo, con estos datos, no es posible afirmar cuál es el riesgo de que un individuo llegue a sufrir de hipertensión en esa población.

Método de cálculo: La tasa de prevalencia se calcula de la siguiente manera:

TASA DE PREVALENCIA =   Número de casos existentes en el lugar X y momento en el tiempo   * 10n

TASA DE PREVALENCIA =   Número total de personas de la población en el mismo lugar y tiempo  

2.2.3 RELACIÓN ENTRE LA TASA DE INCIDENCIA Y LA TASA DE PREVALENCIA

La tasa de prevalencia de una enfermedad (u otro trastorno) es directamente proporcional al producto de su tasa de incidencia por la duración media de la enfermedad, según la fórmula siguiente (a href="/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=14402&lang=es&limitstart=5#ref3">3):

Prevalencia = Incidencia * t (duración media de la enfermedad)

Si una enfermedad tiene una prevalencia alta en una población, ello podría indicar una incidencia elevada o el hecho de que la enfermedad o trastorno tiene una larga duración, como las enfermedades que se hacen crónicas y son incurables aunque no tienen una letalidad alta. Por el contrario, si una enfermedad tiene una prevalencia baja, ello podría indicar una incidencia baja o un proceso de desaparición rápida de la persona con la enfermedad o condición, ya sea porque en poco tiempo se cura o se muere. Considerando esta relación, vale la pena mencionar que cualquiera que sea la incidencia, si el evento es tan agudo que su duración media tiende a cero, la prevalencia de ese evento se inclinará también hacia cero. Son ejemplos de esto la rabia humana o la muerte por cualquier causa.

2.2.4 USOS DE LOS INDICADORES DE PREVALENCIA E INCIDENCIA

La incidencia es esencial para analizar la ocurrencia de eventos nuevos en las poblaciones y sus factores asociados. La prevalencia es esencial para planificar y organizar los servicios y recursos existentes y obtener apoyo adicional, cuando sea necesario.

Por lo general, se usa la prevalencia y la incidencia para enfermedades crónicas transmisibles, como la lepra y la tuberculosis, así como para las enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes. Se usa la incidencia para enfermedades agudas de corta duración que son curables o terminan con la muerte, como la rabia humana, el sarampión, la fiebre chikunguña y el dengue, entre otras. Se prefiere la tasa de incidencia cuando el interés es calcular el riesgo (probabilidad individual de que ocurra el evento nuevo en determinado intervalo) y, por lo tanto, determinar factores de riesgo individuales (4).