En busca de un mayor compromiso político sobre problemas de salud fundamentales, y con el objeto de suscitar una participación al nivel más alto de las autoridades gubernamentales en las próximas reuniones de alto nivel de Naciones Unidas sobre las enfermedades no transmisibles (ENT) y la tuberculosis, la Misión Permanente de Jamaica ante las Naciones Unidas, junto con un equipo de expertos de la Organización Panamericana de la Salud, informó a los representantes de las misiones de país ante las Naciones Unidas acerca de las intervenciones intersectoriales que pueden reducir la carga de las ENT y de la tuberculosis.

JUN1 UN NCDs 6 of 10

La sesión fue presidida por el representante permanente de Jamaica ante las Naciones Unidas, el excelentísimo señor Courtenay Rattray, e incluyó a los cofacilitadores de la reunión de alto nivel sobre las ENT, el representante permanente de Uruguay ante las Naciones Unidas, el excelentísimo señor Elbio Rosselli, y el representante permanente de Italia, el excelentísimo señor Sebastiano Cardi, así como a los cofacilitadores de la reunión de alto nivel sobre la tuberculosis , la representante permanente de Antigua y Barbuda ante las Naciones Unidas, la excelentísima doctora Aubrey Webson, y el representante permanente de Japón ante dicha organización, el excelentísimo señor Koro Bessho. Los representantes de 25 de los 35 Estados Miembros de la Organización Panamericana de la Salud participaron activamente durante la reunión, que duró tres horas y en cuyo transcurso se examinaron la carga y el efecto de esos problemas de salud, y las propuestas de respuestas multisectoriales necesarias para mejorar la salud de la población.

Las misiones permanentes ante las Naciones Unidas desempeñan una función crucial en cuanto a obtener compromisos políticos mundiales de gran impacto para mejorar la salud y el bienestar en aras del desarrollo sostenible. En los próximos días 26 y 27 de septiembre, los líderes mundiales confluirán en las Naciones Unidas para deliberar acerca de las ENT y la tuberculosis, dos problemas de salud críticos que están obstaculizando el desarrollo social y económico en todo el mundo.

Se necesita un sólido apoyo político para lograr que los esfuerzos mundiales se incrementen y alcancen la escala necesaria para prevenir y controlar las ENT y promover la salud mental y el bienestar, prevenir las muertes evitables, prolongar y mejorar las vidas, y poner fin a la tuberculosis, la enfermedad infecciosa más mortífera del mundo.

A pesar de las intervenciones de políticas basadas en la evidencia y de las herramientas médicas disponibles para prevenir y controlar las ENT y la tuberculosis, siguen siendo limitados tanto el financiamiento para iniciativas relativas a las ENT y a la tuberculosis como la ejecución de dichas iniciativas. Una respuesta eficaz al respecto requiere de sistemas de salud sólidos y de un avance rápido hacia la cobertura universal de salud, a fin de que todas las personas que corren el riesgo de contraer esas enfermedades o que se ven afectadas por ellas puedan tener acceso a servicios de prevención, tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos de buena calidad.

Los líderes mundiales han reconocido la urgencia e importancia de abordar esas dos epidemias en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y las reuniones de alto nivel brindarán la oportunidad singular de redoblar los esfuerzos para una respuesta multisectorial más fuerte frente a esos problemas de salud.

Las ENT y la tuberculosis en la Región de las Américas

Cada año mueren por ENT 5,2 millones de personas en la Región de las Américas, principalmente de diabetes, enfermedades cardiovasculares, cánceres y enfermedades respiratorias crónicas. De esas defunciones, 35% ocurren prematuramente en personas de entre 30 y 70 años de edad. Al mismo tiempo, aproximadamente 20.000 personas mueren por tuberculosis cada año y más de un cuarto de millón de personas se ven afectadas por dicha enfermedad en la Región. Las ENT y la tuberculosis también tienen en común varios determinantes sociales subyacentes, visto su fuerte vínculo con la pobreza, las condiciones de vida y de trabajo, y la protección financiera y social.

También existe una relación directa entre determinadas ENT, la tuberculosis y los trastornos de salud mental como las adicciones. La carga de esas epidemias, su efecto desproporcionado sobre los pobres y los grupos poblacionales que viven en condiciones de vulnerabilidad y los costos elevados relacionados con la atención están teniendo una incidencia negativa en las personas, las familias y las economías. Si bien a nivel mundial ya existen compromisos anteriores relativos a las ENT, los avances registrados en su marco han sido insuficientes para poder alcanzar la meta de reducir en un tercio para el 2030 la mortalidad prematura causada por las ENT. Por consiguiente, esta tercera reunión de alto nivel de Naciones Unidas sobre dichas enfermedades posiblemente sea la última oportunidad mundial de infundir nuevo vigor a los compromisos políticos y establecer prioridades y planes claros para superar los obstáculos que se enfrentan a la hora de establecer políticas públicas para reducir los factores de riesgo y fortalecer los servicios de salud a fin de mejorar la atención y el tratamiento. En cuanto a la tuberculosis, se tratará de la primera reunión de alto nivel de su tipo en las Naciones Unidas, en la que se espera movilizar a la comunidad mundial en torno a las metas de eliminación de esa enfermedad.

Video

Mensaje de la Dra. Carissa Etienne a los Representantes Permanentes ante las Naciones Unidas de los Estados Miembros de la OP