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Sebastián Oliel
Ashley Baldwin
Leticia Linn
mediateam@paho.org

Washington, 3 de octubre de 2019- La prevención y respuesta efectiva de la violencia requiere del trabajo conjunto entre el sector de la salud y otras áreas de gobierno, así como de la colaboración entre la investigación, la elaboración de políticas públicas y la práctica entre los diferentes socios ​​internacionales y locales.

Estas fueron algunas de las conclusiones del evento "Abordar la violencia en las Américas, qué más se puede hacer", celebrado hoy en forma paralela al 57.º Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), una reunión regional de ministros de salud de las Américas.

"La violencia toma muchas formas y nos afecta a todos en las Américas"

Funcionarios de El Salvador, Guyana y Paraguay describieron algunas de sus experiencias en la lucha contra la violencia, centrándose en nuevos enfoques que implican la colaboración entre los servicios de salud, la policía y las organizaciones comunitarias, entre otros.

Jarbas Barbosa, Subdirector de la OPS, dijo: "La violencia toma muchas formas y nos afecta a todos en las Américas. Los números que vemos no son aceptables. Podemos hacerlo mejor y podemos hacer más, trabajando en alianzas para prevenir la violencia". Barbosa señaló que el Plan Estratégico 2020-2025 de la OPS incluye un enfoque de prevención de la violencia. 

El sector de la salud tiene el papel fundamental de "liderar con el ejemplo y abogar por la utilización de un enfoque de salud pública para abordar la violencia, promover la colaboración multisectorial, fortalecer la respuesta de los servicios de salud, incluso a nivel de atención primaria de salud, y mejorar la información y la evidencia para la acción colectiva".

La ministra de Salud de El Salvador, Ana del Carmen Orellana Bendek, describió el nuevo plan territorial de siete etapas de su país para llegar a las personas en comunidades afectadas por la violencia y ofrecerles nuevas oportunidades sociales, de salud y educación, reduciendo la influencia de las pandillas. Abordar la violencia se considera una prioridad "transversal", y el sector salud colabora de múltiples maneras con otros sectores del gobierno. 

Volda Lawrence, ministra de Salud de Guyana, dijo que el uso abusivo de alcohol y drogas son factores importantes que contribuyen a la violencia de género en su país, y señaló un "patrón preocupante" en muchas áreas. Afirmó que los ministerios se han unido con organizaciones no gubernamentales para empoderar a las mujeres que han experimentado violencia doméstica y consideró que la Iniciativa Spotlight es una oportunidad para fortalecer las asociaciones, mejorar la salud y el bienestar de las mujeres en su país.

En Paraguay, el Ministerio de Salud ha conformado un equipo interdisciplinario para prevenir y responder a la violencia contra mujeres y niños, sostuvo Adriana Amarilla, directora general de promoción de salud de la cartera de salud. Desarrollaron nuevos manuales y procedimientos para la atención integrada de los supervivientes que también respaldan el proceso judicial, dijo.

Por su parte, la jefa de información y conocimiento de seguridad pública de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Karen Bozicovich, indicó que la OEA ha desarrollado un plan de acción para guiar las políticas públicas con el fin de prevenir y reducir el homicidio intencional. Existen múltiples oportunidades para fortalecer la colaboración entre los sectores de salud y justicia penal para brindar una respuesta más efectiva a los homicidios.

La reunión concluyó con una invitación abierta para continuar el diálogo y el intercambio de experiencias. La OPS está dispuesta a colaborar con los Estados Miembros y otros socios para juntos poner fin a la violencia en todas sus formas en la Región de las Américas.