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(Atlanta, Georgia, EUA, 26—28 febrero 2004)

Resumen ejecutivo

Las enfermedades de rápida diseminación como lo son varias de las enfermedades infecciosas emergentes/reemergentes, requieren de sistemas de vigilancia dotados de gran sensibilidad y oportunidad que permita actuar de forma inmediata a fin de impedir la propagación de un brote o de controlar las epidemias. En ese contexto, se ha establecido un nuevo paradigma de colaboración global: el trabajo en conjunto mediante el establecimiento de redes de vigilancia.

La red para la vigilancia de las enfermedades infecciosas emergentes y reemergentes (EIE) es una iniciativa desarrollada desde 1996 que tuvo la capacidad de integrar el área de laboratorio y epidemiología. Las actividades se llevan a cabo mediante una red constituida por diferentes grupos técnicos de los países participantes.

Hasta la fecha se han constituido tres redes cuyo trabajo ha de estar orientado dentro de los diferentes marcos subregionales político-económicos; la Red Amazónica, del Cono Sur y, más reciente la Red Centroamericana de Enfermedades Emergentes (RECACER). En el Caribe, se ha establecido una red de para el intercambio de información y discusión de situaciones anormales para los países de la subregión (Carisurvnet).

En esta reunión se han abordado temas relacionados con la diferencia de crecimiento de las redes, las potencialidades, expectativas y los mecanismos a ser utilizados para fortalecerlas. Durante la misma se formularon propuestas para mejorar el sistema, sobre todo lo relacionado a la capacidad de los países para detectar y responder a epidemias. Las presentaciones evidenciaron la necesidad de trabajar en el desarrollo de dichas capacidades dada la vulnerabilidad de los países de la Región, que se evidenció con la epidemia del SARS sufrida en el 2003.

Un tópico especial de la agenda fue la amenaza de las enfermedades con potencial epidémico, como la experiencia reciente del SARS y del nuevo virus de influenza aviar. Canadá presentó su experiencia, los planes desarrollados y la evaluación de las medidas adoptadas. Todos los países han elaborado planes para enfrentar la posible introducción de SARS en la Región. A pesar de esto, la experiencia del SARS puso de manifiesto la vulnerabilidad de los países en la detección y respuesta a emergencias epidémicas (en la adquisición de equipos e insumos necesarios, disponibilidad de recursos humanos y formación de equipos multidisciplinares para la respuesta coordinada, comunicación interna y externa, dificultad en el diagnóstico de laboratorio, en el envío de muestras y en la elección de la prueba idónea para la confirmación). Resulta de gran utilidad en tales circunstancias conocer cuáles son los puntos débiles del sistema para intentar subsanar los fallos, a través de ejercicios de simulación como el realizado en Perú.

En relación a la preparación de planes para enfrentar una potencial pandemia de influenza, se reconoció el posible impacto económico y social que esta tendría para la Región. Los países del Cono Sur, han avanzado en el refuerzo de la vigilancia epidemiológica y virológica y la elaboración de propuestas nacionales de planes para enfrentar la pandemia. Se instó a los demás países a que elaboren planes de contingencia de acuerdo con sus realidades y contemplando las limitaciones que existen (disponibilidad de vacunas adecuadas y de fármacos antivirales, y el acceso equitativo a los mismos). Se mencionó que los países con recursos más limitados comiencen reforzando la vigilancia epidemiológica, y continúen con actividades sostenibles de vacunación y aplicación de antivirales a grupos de riesgo seleccionados. El fondo rotatorio de OPS ofrece una alternativa para la adquisición anual de vacunas. Hay que tener en cuenta, que es difícil que las facilidades de producción de vacuna cubran las necesidades en caso de pandemia. Por otra parte, aunque la vacuna estuviese disponible, es dudoso que exista la capacidad financiera para la compra masiva, y por tanto, otras estrategias además de la vacunación deben ser planificadas por los países.

Varios países de Centroamérica, y algunos del Cono Sur y la región Amazónica, han trabajado en el desarrollo de capacidades para mejorar la detección y respuesta a emergencias epidemiológicas, tomando como marco referencial la vigilancia sindrómica para la detección temprana de agentes etiológicos. Este tipo de vigilancia ha contribuido a mejorar la sensibilidad en la detección de enfermedades y a la mejora del diagnóstico etiológico en países de las subregiones. Sin embargo, se plantearon dificultades referentes a la limitación de la capacidad de los laboratorios de referencia para el diagnóstico diferencial; la necesidad de establecer criterios de selección de los puestos centinela que aseguren la representatividad de la población para la detección de enfermedades ó agentes etiológicos; la necesidad de determinar la oportunidad de este tipo de vigilancia en base a la situación epidemiológica y las prioridades del país; y la necesidad de coordinar e integrar este tipo de vigilancia con las actividades de vigilancia ya existentes, de manera que se evite la superposición de actividades. Otros aspectos deben ser también tomados en cuenta en el proceso de detección y respuesta a problemas epidémicos, tales como la existencia de infraestructura adecuada, reservas estratégicas de medicamentos u otros insumos, recursos humanos y financieros suficientes, etc.

Existe un compromiso de todos los países de garantizar la calidad de los resultados obtenidos en el diagnóstico de laboratorio, para lo cual, se vienen realizando actividades de evaluación del desempeño de los laboratorios Nacionales de Referencia y garantizar la calidad de la asistencia médica En relación a esto ultimo se enfatizó la importancia de la promoción del uso racional de antibióticos para la prevención del desarrollo de resistencias, presentando estrategias legales ó guías de tratamiento que han demostrado su efectividad en algunos países. También se apuntó la importancia de la vigilancia de infecciones nosocomiales como indicador de la calidad de la asistencia en los hospitales.

Entre los logros de las redes actualmente en funcionamiento, se puede mencionar el contacto anual efectivo que permite el intercambio y la puesta al día, el fortalecimiento de la comunicación interpaís y la generación de información. Actualmente se cuenta no sólo con informes anuales con información sobre cada país, sino también con resúmenes semanales sobre situaciones epidemiológicas que requieren la atención de los países de la Región, así como el envío puntual de información nacional a las redes. Esta información, tiene como fin el proporcionar un enfoque integrador de la región para cada tema prioritario. A pesar de los avances, una participación más activa de los países en cada una de las redes subregionales permitiría un avance más rápido y sostenido de los compromisos adquiridos.

Sin embargo, continuamente se presentan nuevos desafíos. En general la Región se encuentra con dificultades para en envío de muestras y reactivos para el diagnóstico a los centros de referencia en los Estados Unidos, situación que se ha visto agravada en los últimos años tras la amenaza de ataques con armas biológicas ó químicas. Cada una de las redes ha identificado las áreas que requieren de fortalecimiento y ha definido sus campos de trabajo prioritario para el 2004.

Departamento de Enfermedades Transmisibles y Determinantes Ambientales de la Salud
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