Índice del artículo

(Atlanta, Georgia, 23-24 marzo 2002)

Las enfermedades de rápida diseminación como lo son varias de las enfermedades infecciosas emergentes/reemergentes, requieren de sistemas de vigilancia dotados de gran sensibilidad y oportunidad que permitan actuar de forma inmediata a fin de impedir la propagación de un brote o de controlar las epidemias. En ese contexto, se ha establecido un nuevo paradigma de colaboración global: el trabajo en conjunto mediante el establecimiento de redes de vigilancia.

Las redes constituyen una organización democrática y concensuada en donde la coordinación se ejerce de manera multilateral y donde cada una de las partes aportan con sus recursos disponibles. El objetivo es alcanzar metas comunes, trabajar en equipo, mantener una canal de comunicación constante y tener la habilidad de detectar lo anormal. Así, el todo de la red es más que la suma de sus partes aisladas.

Cuando existen desafíos comunes son necesarias estrategias comunes para resolver esos problemas y es necesario compartir información para dar respuestas integrales basadas en evidencia; es imprescindible la habilidad del trabajo en red para potenciar las respuestas individuales.

La red para la vigilancia de las enfermedades emergentes y re emergentes es una iniciativa desarrollada desde 1996 que tuvo la capacidad de integrar el área de laboratorio y epidemiología. Las actividades se llevan a cabo mediante una red constituida por diferentes grupos técnicos de los países participantes. Hasta la fecha se han constituido dos redes; la Red Amazónica y del Cono Sur. Se espera a la brevedad la incorporación de una tercera, la de Centroamérica.

Enfoque

En esta reunión se han abordado temas relacionados con la diferencia de crecimiento de las redes, las potencialidades, expectativas y los mecanismos a ser utilizados para fortalecerlas. Durante esta reunión se han formulado propuestas tendientes a mejorar el sistema, sobre todo lo relacionado a la capacidad de los países para predecir epidemias y actuar en consecuencia. Las presentaciones se enfocaron hacia la vigilancia de influenza, fiebre amarilla, dengue, enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), Salmonellas, SUH, E. coli productor de toxina Shiga, vigilancia de la resistencia a los antibióticos y su garantía de calidad, y el uso de herramientas moleculares aplicadas al diagnostico de rubéola y varicela.

Un tópico especial fue la amenaza reciente del ántrax en los Estados Unidos y la oportunidad que esto representó para probar la capacidad de respuesta de los diferentes países y la necesidad de desarrollar planes de emergencia como respuesta a esa amenaza y otras amenazas. En los Estados Unidos se ha creado recientemente la Red de Respuesta Laboratorial al Bioterrorismo como un sistema de niveles múltiples diseñado para unir laboratorios de salud pública locales y estatales con laboratorios clínicos, militares, veterinarios, agrícolas y de evaluación de agua y alimentos.

A partir del 11 de setiembre se ha presentado a los países este nuevo problema que plantea una nueva propuesta para el trabajo en red. Un ataque de bioterrorismo a cualquier país, deberá tener una respuesta global. Esta respuesta global consistiría en la identificación rápida de casos, vacunación, identificación de contactos y la vacunación de contactos para un rápido control y erradicación.

Logros/aportes

Entre los logros de las redes actualmente en funcionamiento, del Cono Sur y Amazonas, se puede mencionar el contacto anual efectivo que permite el intercambio y la puesta al día, el fortalecimiento de la comunicación interpaíses y la generación de información. Actualmente se cuenta con informes anuales que aportan información sobre cada país, sin embargo, un área a ser fortalecida es lo referente a la mayor periodicidad y oportunidad en la producción de la información. Se espera que la información generada proporcione una mirada integradora de la región para cada tema prioritario. La propuesta de los países apunta a la construcción de una plataforma que integre la información sub regional y regional de las enfermedades priorizadas, con actualización periódica y publicación de informes nacionales.

Los países reconocen que varios han sido los aportes que la red ha proporcionado a los mismos:

  • Mayor facilidad de comunicación
  • Incentivo para el desarrollo de temas
  • Visitas de evaluación y garantía de calidad
  • Incentivo para el trabajo coordinado entre laboratorio y epidemiología
  • Capacitación y entrenamiento, especialmente en laboratorio
  • Apoyo para respuesta rápida

Sin embargo, continuamente se presentan nuevos desafíos, como es el caso del virus del Oeste del Nilo. Dentro de cada una de las redes se han identificado áreas que requieren de fortalecimiento:

  • Red del Cono Sur: Se necesita ser fortalecida la capacidad de investigación en terreno, así como el envío de muestras. Otra área a ser reforzada es la capacitación del personal clínico para la sospecha de fenómenos inusuales o anormales.
  • Red Amazónica: Se han identificado algunas dificultades como la distancia de los centros de referencia nacionales o regionales para el envío de muestras; la ausencia de soporte financiero externo; la falta de comunicación entre clínicos, epidemiólogos y laboratoristas y la necesidad de establecer unidades centinelas y un mayor número de protocolos comunes.

En la Red del Cono Sur existe una total coincidencia para proseguir con la priorización en la vigilancia de influenza, hantavirus y resistencia antimicrobiana. Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay coinciden que el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) y E. coli productor de toxina Shiga es otro tema a ser priorizado. Se plantea la incorporación de nuevas prioridades como por ejemplo leptospirosis, brotes de ETA, Salmonella y muerte de causa desconocida. Con relación al diseño de estrategias de prevención y control, se propone iniciar el desarrollo de planes de preparación priorizando influenza.

Compromisos

Cono Sur

  • trabajar en planes conjuntos de prevención;
  • conformar equipos de trabajo multidisciplinarios;
  • incorporar el área clínica y de medio ambiente en las actividades de vigilancia;
  • fortalecer el laboratorio y epidemiología de campo; y
  • capacitar a los clínicos estimulando su espíritu inquisidor para detectar lo anormal.

Red Amazónica
Se propone seguir priorizando la vigilancia de influenza, hantavirus y la resistencia de los plamodios a las drogas antimaláricas. Se propone mejorar algunos aspectos como el establecimiento de prioridades para la investigación; la comunicación y la diseminación de la información; y el establecimiento de un plan de trabajo entre las reuniones anuales.

Red Centroamericana
Se propone mediante el trabajo cooperativo entre países, prevenir y controlar las enfermedades transmisibles que representan amenazas comunes a la Subregión y un mejor aprovechamiento de los recursos físicos humanos y materiales disponibles.

Las recomendaciones son resumidas por enfermedad y tópico en el resumen ejecutivo.