PAHO Calls on the Countries of the Americas to Remain on Guard against the Ebola Virus despite a Climate of Calm
Washington DC. 28 de agosto del 2014 (OPS).- Desde que el brote actual de Ébola comenzó, un total de 2615 casos y 1427 muertes se han registrado en África Occidental. El brote es el más grande en la historia en términos del número de casos, defunciones y extensión geográfica incluyendo zonas periurbanas, e involucra múltiples lugares con muchos movimientos transfronterizos de poblaciones.
El pasado 8 de Agosto después de la reunión del Comité de Emergencia del Reglamento Sanitario Internacional, la Directora General de la OMS determinó que el brote en curso de la enfermedad por el virus del Ébola en África Occidental constituía una "emergencia de salud pública de importancia internacional" y recomendó que los países adoptaran medidas temporales para controlar el brote, incluyendo las salidas de los países donde hay transmisión del virus del Ébola. 

Estas medidas tienen el propósito de contener el brote a nivel local en las áreas donde hay transmisión, pero también de minimizar la probabilidad de propagación a nivel internacional tanto en los países vecinos como en el resto. 

Aunque la enfermedad del virus del Ébola es una dolencia grave, la posibilidad de contagio es relativamente baja. A diferencia de otras enfermedades infecciosas como por ejemplo la gripe, no se transmite a través del aire, sino cuando una persona entra en contacto con la sangre, líquidos o secreciones corporales (heces, orina, saliva, semen) de personas infectadas, y sólo cuando estas personas infectadas presenta signos y síntomas visibles de la enfermedad. 

Hasta la fecha no se conoce en las Américas ningún caso importado en humanos asociado con el brote de Ébola actual, sin embargo no se puede excluir la eventual entrada de uno de estos casos, por lo que los países no pueden bajar la guardia. Aunque la mayoría de los países de las Américas no tienen vuelos directos con los países donde se ha documentado la transmisión del virus del Ébola, la introducción del virus en la Región puede darse a través de viajeros internacionales, preferentemente por transporte aéreo.

Considerando que la implementación de las medidas en las salidas de los países va afianzándose, el riesgo de importación se centraría sobre todo en aquellas personas que, a pesar de incubar la enfermedad, todavía no han mostrado síntomas de ésta y se encuentran en un estado de salud que les permite viajar. 
 
Si se detecta un posible caso, las acciones de contención deben centrarse en la atención inmediata del caso, con su desplazamiento a un hospital que cuente con áreas asignadas para el aislamiento de pacientes, y el rastreo e identificación de las personas que han estado en contacto con éste, mientras se obtienen los resultados de la muestra enviada al laboratorio. 

Los países de la Región de las Américas no empiezan desde cero. "La mayoría de los Estados cuentan con  sistemas de vigilancia cuya misión es la detección temprana de cualquier evento inusual de salud. Llevan preparándose para responder ante situaciones de brotes desde hace mucho tiempo y estos esfuerzos se han intensificado en los últimos años, como lo demuestran los progresos en el establecimiento de las capacidades básicas detalladas en el Reglamento Sanitario Internacional'' explica el director del Departamento de Enfermedades Transmisibles y Análisis de la Salud de la OPS/OMS, Marcos Espinal.

La piedra angular de todos los esfuerzos para prevenir la propagación de la infección después de la detección de un caso son las medidas rigurosas de control de infecciones. 

Los sistemas de salud deben saber cómo manejar y evitar un brote y su personal debe estar entrenado para ello. "A la menor sospecha de la enfermedad del virus del Ébola, el paciente debe ser aislado inmediatamente, se puede prevenir el contagio a través de la adopción de estrictas medidas de control de la infección, incluyendo el uso de equipos de protección personal cuando se entra en contacto con un enfermo, la limpieza del ambiente y teniendo un conocimiento claro de cómo se transmite el virus'' comenta éste mismo. 

La educación y la información de la comunidad de forma clara, transparente y actualizada, la preparación de las acciones de salud pública de forma coordinada y proporcional al riesgo y el acceso y el uso adecuado de los equipos de protección personal por el personal de salud permitiría un desempeño más eficiente de las intervenciones requeridas.

Los países de las Américas también están actualmente fortaleciendo la coordinación y mecanismos de respuesta con las autoridades y entidades del sector del transporte como por ejemplo las autoridades civiles de aviación para fortalecer las capacidades del manejo de casos de enfermedades febriles en sus puntos de entrada.

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