Con objeto de lograr el acceso universal, los Estados Miembros deben formular y ejecutar políticas farmacéuticas coherentes, integradas dentro de la política sanitaria nacional y vinculadas con otras políticas relacionadas, con inclusión de la ciencia, la tecnología y el desarrollo industrial.

El acceso a los medicamentos esenciales y los productos biológicos se garantiza mediante el desarrollo de un sistema organizado que integre la selección, el financiamiento, las adquisiciones y la distribución de las preparaciones farmacéuticas según las necesidades de la población.


La Organización Panamericana de la Salud ha iniciado un proceso de selección de proyectos de investigación y desarrollo que puedan demostrar mecanismos innovadores de coordinación y financiamiento para acelerar el desarrollo de medicamentos y otras tecnologías sanitarias necesarias en los países de ingresos medianos y bajos.