La lucha contra la COVID-19: una perspectiva desde América Latina y el Caribe

Ruiz-Gómez y Fernández-Niño

[Extracto] Los países de América Latina y el Caribe (ALC) se han esforzado mucho en las últimas décadas por aumentar la cobertura efectiva de sus servicios de salud, aunque persisten grandes desigualdades tanto entre los países como dentro de ellos. La brecha entre las zonas urbanas y rurales es la inequidad más notable en esta región. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de los problemas de salud pública que predominan en ALC, la COVID-19 ha afectado sobre todo a las zonas urbanas, especialmente aquellas donde se concentra la pobreza.

La gestión de la pandemia ha sido un desafío eminentemente urbano, que ha afectado en modo sustancial a los distritos más marginados de las ciudades y los municipios con mayor densidad demográfica. En esas zonas, la crisis de la COVID-19 ha afectado predominantemente a los grupos más pobres debido al tamaño del mercado de trabajo informal, a los obstáculos en el acceso a los servicios de salud y a la desnutrición. En un comienzo se creyó que, en comparación con los países de ingresos altos, ALC estaría más protegida ante la COVID-19 gracias a su mayor dispersión geográfica y la relativa juventud de su población. En realidad, ha sido una de las regiones más vulnerables a la pandemia por las disparidades regionales en cuanto a las capacidades de salud, la débil autoridad en materia de salud y las desigualdades estructurales e históricas que configuran los determinantes sociales de la salud. El papel de los sistemas de salud ha sido fundamental, pero los determinantes estructurales colocan a la región en una posición sociohistórica de vulnerabilidad, en especial en las grandes zonas metropolitanas. [...]

Todos los artículos de este suplemento están disponibles de manera gratuita y en texto completo en inglés en el American Journal of Public Health y en español en la Revista Panamericana de Salud Pública.

Idioma del artículo
Español
Editorial