Pan American Health Organization

Acerca de Salud en las Américas

Desde sus inicios hace 61 años, Salud en las Américas ha gozado de reconocimiento como la publicación distintiva de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que llena un nicho informativo especial al ser un informe único sobre los grandes avances, retos y tendencias en el ámbito de la salud en la Región de las Américas.

Salud en las Américas surgió en respuesta a un mandato emanado por el 7.o Consejo Directivo de la OPS en 1953, en el que los Estados Miembros solicitaron al Director de la Oficina Sanitaria Panamericana (la secretaría de la OPS) que elaborara un informe periódico sobre la situación de la salud en la Región. Desde su revolucionaria primera edición en 1956, se la ha publicado en quince ocasiones.

Esta nueva edición, correspondiente al 2017, refleja grandes innovaciones en cuanto a la extensión y elaboración de la publicación, ya que hemos ampliado su enfoque epidemiológico tradicional para incluir una nueva dimensión prospectiva que presenta escenarios elaborados sobre la base de las tendencias históricas y de los eventos que se prevén. La presente edición no se limita simplemente a observar, describir y explicar hechos pasados o presentes, sino que va más allá y también hace proyecciones sobre el futuro de la salud en la Región.

Por primera vez, la edición impresa de la publicación, que históricamente captaba una instantánea en el tiempo, se complementa con una plataforma interactiva, Salud en las Américas+, que se actualizará periódicamente con nuevos datos y contenidos conforme estén disponibles. Dicha plataforma permitirá a los Estados Miembros tanto recabar como contribuir información oportuna, y transmitir análisis y reflexiones sobre sus avances hacia el logro de la salud universal.

Otra novedad en la elaboración de esta edición han sido los aportes efectuados por distintos interesados directos involucrados en la salud a nivel de país, que han agregado riqueza y profundidad al contenido de la publicación. Las representaciones de la OPS en los países convocaron foros especiales para posibilitar esa amplia contribución. Por último, aunque no por ello menos importante, se recurrió a un equipo de revisores externos y un grupo consultivo técnico de expertos para que analizaran críticamente y enriquecieran la publicación.

La plataforma Salud en las Américas+ 2017 llega en el momento en que el mundo se ha comprometido con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un conjunto de 17 objetivos ambiciosos y visionarios dirigidos al logro del desarrollo sostenible. Si bien los Objetivos de Desarrollo Sostenible representan el nuevo camino a seguir, es innegable que los países de la Región de las Américas registraron avances nunca antes vistos en su camino hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio entre el 2000 y el 2015. Salud en las Américas+ 2017 pone de relieve la manera en que nuestra Región en su conjunto y los países que la integran han aumentado en forma sostenida la cobertura de los servicios de salud y el acceso a dichos servicios, han incrementado la esperanza de vida y han disminuido la brecha de las desigualdades. Entre los éxitos detallados en esta nueva edición cabe destacar las reducciones registradas en la mortalidad de menores de 1 y 5 años y en la carga de las enfermedades infecciosas.

Posiblemente nuestro logro más importante haya sido nuestra mayor comprensión sobre las brechas que subsisten en el ámbito de la salud y los obstáculos específicos que hay que superar para alcanzar en última instancia nuestra meta de la salud universal. Por ejemplo, tenemos plena conciencia de que la salud universal no podrá alcanzarse si los sistemas de salud continúan estando fragmentados y segmentados, y si las personas se siguen viendo obligadas a adquirir servicios para abordar sus necesidades de salud. Además, nuestros análisis indican que se requieren mayores inversiones públicas en el ámbito de la salud. También es crucial que el sector privado, el sector académico, la sociedad civil y las comunidades contribuyan invirtiendo y administrando conjuntamente medidas de acción y mejores prácticas para asegurarse de que nadie quede rezagado.

Nuestra Región es muy heterogénea en cuanto a sus tendencias epidemiológicas, como lo refleja el hecho de que muchos países soportan la carga doble de las enfermedades tanto transmisibles como no transmisibles. Las enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, las enfermedades mentales, los trastornos neurológicos y los trastornos por consumo de sustancias psicoactivas, la violencia y los accidentes, son las principales causas de enfermedad, discapacidad y muerte en la mayor parte de nuestros países. Si bien existen muchas intervenciones eficaces, no están al alcance de todos. Por consiguiente, es necesario abordar esas inequidades.

Las enfermedades transmisibles, incluidas las emergentes y las reemergentes, presentan una amenaza constante para toda la Región. Pese a que se ha avanzado en la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional, se necesitan esfuerzos acelerados para asegurar la consecución de logros sostenibles en ese ámbito. En los últimos años, nuestra Región ha sufrido brotes de chikunguña, cólera, ébola, fiebre amarilla, zika y otros eventos de salud pública que han sometido a dura prueba nuestra capacidad de preparación y respuesta. Al mismo tiempo, los países de la Región han estado al frente del mundo en cuanto a la eliminación de enfermedades transmisibles: la rubéola y el sarampión son los ejemplos más recientes, pero hay otras enfermedades, como la oncocercosis y la infección por el VIH y la sífilis transmitidas por la madre, que ahora están en una situación en la que pueden ser eliminadas. Al respecto, la OPS está impulsando un programa integral de eliminación que incluye metas concretas, cuantificables y verificables.

El envejecimiento de la población nos está obligando a replantearnos la salud y rediseñar nuestros sistemas de salud. Las personas de nuestra Región están viviendo por más tiempo, lo cual es un hecho positivo, pero para satisfacer sus necesidades cambiantes de salud hay que promover innovaciones y prestar una atención especial a fin de evitar toda discriminación. El paradigma del curso de la vida nos ayuda a asegurarnos de que nuestro trabajo en el ámbito de la salud incluya a todos los grupos poblacionales en todo el espectro de edades.

Otro reto importante que enfrentamos es el de asegurar la sostenibilidad ambiental. El sector de la salud, de manera concertada con otros sectores, debe desplegar acciones y comportamientos responsables para promover la salud ambiental y asegurar un avance sostenido hacia el acceso universal al agua potable y el saneamiento básico. Además, para preservar nuestro planeta será crucial reducir la contaminación y mitigar las repercusiones del cambio climático.

Este informe ofrece importantes perspectivas y análisis sobre esos y otros grandes retos y oportunidades de salud que nuestra Región tiene hoy ante sí. La información presentada en Salud en las Américas+ 2017 es esencial para una toma de decisiones racional, conforme vamos forjando una agenda regional de salud en común, en consonancia con la agenda mundial para el 2030 y reforzada por ella. Abrigamos la esperanza de que los países utilicen estos resultados para elaborar y perfeccionar marcos de salud que den a cada persona la posibilidad de alcanzar el grado máximo de salud que se pueda lograr. Esos marcos deberán elaborarse partiendo del entendido de que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es la vía elegida, de que la salud en todas las políticas será esencial para avanzar a lo largo del camino y de que la salud universal es la meta final.

Carissa F. Etienne, Directora
Organización Panamericana de la Salud

Regional Office for the Americas of the World Health Organization
525 Twenty-third Street, N.W., Washington, D.C. 20037, United States of America