Pan American Health Organization

Belice

  • Contexto general
  • Principales desafíos de la salud
  • Situación de salud y sus tendencias
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Contexto general

Bandera de BeliceAunque geográficamente forma parte del istmo centroamericano, Belice tiene lazos históricos con el Caribe anglófono. En tal sentido, es el único país de habla inglesa de Centroamérica. En el 2016, Belice tenía alrededor de 375 900 habitantes (). La población multiétnica del país incluye a un grupo mayoritario mestizo (52,9%), seguido de los criollos de ascendencia africana (26%), la etnia garífuna (6,1%) y los indígenas mayas (11,3%). Belice tiene una superficie de 22 966 km2 y su densidad de población es baja (16,4 personas por km2). Se calcula que 31% de la población vive a lo largo de la costa y el resto está disperso en todo el interior del país. Debido a estas características, la prestación de servicios de atención de salud es difícil y costosa.

La población de Belice es joven y crece con rapidez. Según el censo del 2010, 46% de la población tenía menos de 19 años de edad y 6,5% tenía 60 años o más (en la figura 1 se muestra la estructura de la población del país en 1990 y el 2015). Entre el 2000 y el 2010, el número de habitantes aumentó cerca de 40% (). A este ritmo, la población se habrá duplicado en el 2036. Se calcula que la esperanza de vida es de 73,7 años, que al desglosarla por sexo es de 71,1 años para los hombres y 76,6 años para las mujeres.

Figura 1. Estructura de la población por edad y sexo, Belice, 1990 y 2015

La población de Belice aumentó en 91,6% entre 1990 y el 2015. En 1990, la estructura de la población registró una expansión acelerada. Para el 2015, la estructura piramidal se había desplazado a los grupos de edad de mayores de 20 años y a grupos más jóvenes, lo que marcó el inicio de un período de crecimiento estacionario. Estos cambios fueron el resultado del envejecimiento de la población y la disminución de las tasas de fecundidad y mortalidad registrados en los últimos dos decenios.

Fuente: Organización Panamericana de la Salud, a partir de los datos del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, División de Población. Revisión del 2015, Nueva York, 2015.

Oficialmente, 45% de la población reside en las zonas urbanas (). No obstante, la distinción entre estas y las zonas rurales es subjetiva, ya que toda ciudad o localidad distrital se considera zona «urbana», mientras que todas las demás se consideran «rurales?. Por otro lado, la distribución de la población es muy variable, debido a que muchas comunidades suburbanas crecen con rapidez y de manera aleatoria, fuera de las ciudades y de las principales localidades distritales. Además, el proceso de urbanización no planificado, junto con la migración permanente desde las zonas rurales a las urbanas en busca de empleo, promueven la expansión de las ciudades y las principales localidades distritales. Por ejemplo, en la ciudad de Belice, el mayor centro de población y la capital comercial del país, poco a poco se han ido invadiendo las zonas pantanosas y los manglares circundantes para construir viviendas. Esta práctica deteriora aún más el medio ambiente, lo cual aumenta los riesgos conexos relacionados con la salud.

El censo del 2010 también indicó que 14,2% de la población no había nacido en el país; la mayor parte de los extranjeros provenía de un país vecino, Guatemala (). La porosidad de la frontera facilita los movimientos transfronterizos no reglamentados de migrantes ilegales. En menos de cinco años, una aldea de migrantes llamada Bella Vista se ha transformado radicalmente: luego de ser un asentamiento marginal se ha convertido en una de las localidades más grandes de Belice (). El acelerado crecimiento de la población impone una carga indebida a la infraestructura de salud pública.

Se considera que Belice es un país en desarrollo, pequeño, de ingresos medios altos, con un PIB per cápita de US$ 4 829 (). Entre los 188 países que figuran en la clasificación del Índice del Desarrollo Humano (IDH), Belice ocupa el puesto 103, con un IDH de 0,706 (). La tasa nacional de desempleo, que en el 2016 fue de 8% () encubre diferencias sustanciales en aspectos como la edad y el sexo, ya que el desempleo entre los jóvenes y las mujeres es superior al triple del promedio nacional. La economía depende excesivamente de una exigua variedad de exportaciones de productos agrícolas vendidos en unos pocos mercados preferenciales. En mayor o menor grado, estas industrias de exportación emplean mano de obra estacional proveniente, en su mayor parte, de los países vecinos. Si bien es cierto que hay un sistema de permisos de trabajo para reglamentar la entrada de estos trabajadores, los procedimientos necesarios para hacerles el seguimiento son deficientes y muchos de ellos se quedan en el país.

El turismo está cobrando importancia en la economía nacional: en el 2015, el número de turistas que pernoctan en el país y de pasajeros de cruceros ascendió a 341 125 (un aumento de 6.2 con respecto al 2014) y 957 975, respectivamente ().

La tasa de alfabetización de la población adulta se ubica en cerca de 80%. En este aspecto, la tasa para las mujeres (84,1%) supera a la de los hombres (75,2%) (). En el pasado reciente no se ha efectuado ningún estudio integral sobre la pobreza. Sin embargo, con el último estudio, que data del 2009, se comprobó que 41,3% de la población se encontraba en el umbral de pobreza o por debajo de él. Este porcentaje incluía un 15,8% de personas consideradas indigentes o extremadamente pobres ().

Entre las poblaciones vulnerables se encuentran quienes viven en condiciones de pobreza, en particular los niños y los ancianos, así como los pueblos indígenas, los afrodescendientes y la población de lesbianas, homosexuales, bisexuales y trans. En una evaluación nacional de la pobreza efectuada en Belice en el 2009 se comprobó que la tasa de pobreza en la niñez superaba la cifra de 50% y excedía el promedio nacional de 41,3%. En el informe se señalaba que los niños son más propensos a la pobreza y que la tasa de pobreza en ese segmento de la población superaba la de cualquier otro grupo de edad. En cambio, la tasa de pobreza de las personas mayores era menor que el promedio nacional, lo que quizás reflejaba cierto grado de éxito de los programas específicos ejecutados con el fin de prestar asistencia a este grupo de población. Entre ellos cabe mencionar la pensión no contributiva financiada por la Junta de Seguridad Social de Belice y los programas del gobierno para los pobres, como el de transferencias monetarias condicionadas, un programa de cobertura nacional mediante el cual se entrega dinero en efectivo a determinados beneficiarios; y el de la despensa de alimentos, que suministra alimentos básicos a precios subsidiados, pero cuya cobertura es más limitada. También se observaron tasas de pobreza superiores al promedio en la población indígena maya; en este caso, la tasa de pobreza asciende a 68%, la más elevada de todos los grupos étnicos ().

Los datos sobre la situación de salud de la comunidad de lesbianas, homosexuales, bisexuales y trans de Belice pueden apreciarse en la encuesta centroamericana sobre vigilancia conductual de la prevalencia del VIH y las ITS y los comportamientos de riesgo en las poblaciones más vulnerables de Belice (). Se observó que la prevalencia de la infección por el VIH es de 13,9% en los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, la cifra más elevada de Centroamérica. También se comprobó que en este grupo la prevalencia del virus del herpes simple de tipo 2 era de 28%. Si bien la prevalencia en las profesionales del sexo es mucho menor (1%), este grupo presenta niveles elevados de enfermedades de transmisión sexual, como una prevalencia de 50% para el virus del herpes simple de tipo 2 y de 20% para las infecciones por clamidia y tricomonas. La encuesta también indicó que una tercera parte de los hombres y 13% de las mujeres reconocieron haber consumido drogas en los 12 meses anteriores a la encuesta. Las drogas más usadas eran la marihuana, la cocaína, el crack y el éxtasis.

Principales desafíos de la salud

Problemas críticos de salud

Enfermedades emergentes

Belice tiene ante sí varios problemas de salud emergentes, como los virus del Zika, el chikunguña, el dengue y el H1N1 (gripe del tipo A). El primer caso de Zika se confirmó en el país en mayo del 2016 y desde entonces se ha registrado un aumento notable de casos confirmados. Para fines de septiembre del 2016 había 46 casos confirmados de infección por el virus del Zika, incluidas seis embarazadas (). En ese momento, tres de las mujeres habían dado a luz a niños normales que quedaron bajo la vigilancia constante del Ministerio de Salud. El Ministerio está contrarrestando la propagación de este virus mediante procedimientos de fumigación más dinámicos con el objeto de controlar la población de mosquitos, campañas informativas nacionales para lograr el apoyo del público a fin de reducir los criaderos de insectos, así como asistencia dirigida específicamente a las embarazadas.

Mortalidad infantil y materna

En el informe de Belice sobre la situación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio al 2013 se señala que el país no pudo cumplir con el objetivo de reducir en dos terceras partes la mortalidad de los menores de 5 años (). De una línea de base de 17,6 muertes por 1 000 nacidos vivos en 1990, la tasa de mortalidad de los menores de 5 años promedió 15 por 1 000 nacidos vivos entre los años 2001 y 2005 y luego aumentó a 18,1 por 1 000 nacidos vivos entre 2006 y 2010.

En el 2012, la tasa era de 15,7 por 1 000 nacidos vivos, una disminución notable pero que todavía no llega a la reducción en dos terceras partes estipulada en los Objetivos de Desarrollo del Milenio. En cuanto a la tasa de mortalidad materna, a partir de una línea de base de 41,7 muertes maternas por 100 000 nacidos vivos en 1990, este indicador mostró una tendencia ascendente y alcanzó la cifra de 55,3 por 100 000 nacidos vivos en el 2010. En el 2011 se logró un hito, pues por primera vez Belice no registró defunciones maternas en un año civil. Sin embargo, un año después hubo tres defunciones maternas, lo que representa una tasa de defunciones maternas de 42 por 100 000 nacidos vivos ().

Enfermedades crónicas

El análisis de las tendencias de las principales causas de muerte en los últimos años confirma que las enfermedades no transmisibles constituyen uno de los problemas de salud más graves que enfrenta el país. Las cardiopatías, las neoplasias malignas y la diabetes han sido las tres principales causas de muerte en Belice (véase el cuadro 1). De acuerdo con la Federación Internacional de Diabetes, Belice, con una prevalencia comparativa ajustada según la edad de 16,5% y una prevalencia bruta de 14,2%, tiene la prevalencia más alta de diabetes de América del Norte y el Caribe ().

Cuadro 1. Número de defunciones para las diez principales causas de muerte, Belice, 2008-2015

 
Enfermedades
Años
2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 Total
Cardiopatías 196 211 203 217 209 193 206 245 1,680
Neoplasias malignas 156 157 172 161 199 186 175 193 1,399
Diabetes mellitus 103 132 149 150 137 153 148 170 1,142
Lesiones no intencionales 133 107 113 96 120 125 138 141 973
Agresiones (homicidios) 112 92 116 129 160 116 114 111 950
Enfermedad causada por el VIH 62 106 114 99 109 110 100 110 810
Enfermedades cerebrovasculares 68 90 84 94 101 96 99 93 725
Gripe y neumonía 50 71 61 80 68 73 72 85 560
Trastornos originados en el período perinatal 41 66 43 83 69 65 47 76 490
Hepatopatía crónica y cirrosis 42 31 34 49 29 52 49 45 331
Total 963 1,063 1,089 1,158 1,201 1,169 1,148 1,269 9,060

Fuente: Belice, Ministerio de Salud, Datos administrativos, 2016

En un esfuerzo por hacer frente al agravamiento de este trastorno crónico, el Ministerio de Salud brinda apoyo económico a las organizaciones no gubernamentales que se ocupan de los diabéticos, la población VIH-positiva y los pacientes con cáncer, así como de los adultos mayores y otros grupos. Otros organismos del Gobierno llevan a cabo múltiples intervenciones para reducir la incidencia de homicidios, la violencia de pandillas y los traumatismos que consumen una parte no determinada del presupuesto de salud pública. Asimismo, el Gobierno está llevando a cabo un proyecto de demostración sobre seguridad vial para contribuir a reducir la incidencia de las muertes resultantes de las colisiones de tránsito. Las muertes por esta causa han disminuido de un máximo de 90 en 2001 () a 60, lo que equivale a una tasa per cápita de 18 por 100 000, considerada la cuarta más elevada de Centroamérica ().

Recursos humanos

En el cuadro 2 se muestra el desglose del personal de atención de salud titulado por número total y por densidad (). En Belice, el número de profesionales de salud se ha mantenido sin cambios pese al aumento de la población; por lo tanto, la proporción de profesionales con respecto a la población se ha reducido. Esta escasez se ve agravada por su distribución geográfica, pues la mayor parte está radicada en las zonas urbanas, en especial en la ciudad de Belice, quizás porque allí se encuentra el único centro de atención terciaria de salud. El país no cuenta con un centro de formación de médicos, aunque algunas categorías de profesionales de la enfermería, técnicos de laboratorio, farmacéuticos y trabajadores sociales se capacitan en la Universidad de Belice. La escasez crónica de determinadas categorías de profesionales de salud y su baja tasa de retención hace necesario que Belice lleve a estos profesionales del exterior, lo cual genera gastos recurrentes por la adaptación de los recién llegados. De los pocos profesionales de la enfermería capacitados, muchos se van del país para trabajar en los países del Caribe. La formación continua del personal de salud incluye talleres, seminarios y otros cursos financiados con el presupuesto de salud o con fondos de los organismos de cooperación como la Organización Panamericana de la Salud. Hace poco, la Asociación Médica y Odontológica de Belice puso en marcha varios programas de formación continua para médicos y profesionales de la enfermería.

Cuadro 2. Número y densidad (por 10 000 habitantes) de personal de salud titulado, desglosado por categoría, Belice, 2010 2015

 
Categoría
Año
2010 2011 2012 2013 2014 2015
Médicos Número 241 241 395 371 371m 371
Densidad 7.5 7.5 11.5 10.6 10.3 10.1
Dentistas Número 12 12 44 44 44 44
Densidad 0.4 0.4 1.2 1.2 1.2 1.1
Enfermeras Número 469 469 423 451 451 451
Densidad 14.5 14.5 12.3 12.9 12.6 12.3
Trabajadores comunitarios de salud Número 208 208 287 282 282 282
Densidad 6.4 6.4 8.4 8.1 7.9 7.7
Farmacéuticos/farmacias Número 112 112 112 112 112 112
Densidad 3.5 3.5 3.5 3.2 3.1 3.0

Fuentes: Belice, Instituto de Estadística de Belice, Resumen de estadísticas, 2013; y Belice, Ministerio de Salud, Datos administrativos, 2016

Conocimiento, tecnología e información en el ámbito de la salud

El Ministerio de Salud utiliza un sistema de información de salud a nivel nacional (el Sistema de Información de Salud de Belice) para registrar los datos de los pacientes e integrar las fuentes de datos electrónicamente, lo que facilita la notificación y el análisis de la información de salud. Por su parte, el Seguro Nacional de Salud utiliza un sistema distinto, conocido como Aplicación de la Web para el Registro y la Actividad Clínica (RAWA, por su sigla en inglés). Estos dos sistemas no funcionan en forma conjunta; por ende, podría mejorarse la coordinación entre ambos. Según Stanley Lalta (2013)(), contar con un sistema integral de información de salud que esté actualizado podría contribuir a que el país pudiera recopilar, organizar y acceder a la información de manera oportuna y sistemática con una amplia gama de fines, como por ejemplo, estar en capacidad de ejecutar rápidamente actividades de supervisión y examen que sirvan de base para tomar decisiones. Sin embargo, el Ministerio de Salud señala que pese a la existencia de este sistema de información, los médicos todavía no lo aprovechan plenamente ().

Medioambiente y seguridad humana

Belice es vulnerable al aumento del nivel del mar, con las consecuencias que puede tener este fenómeno para la salud, como el ascenso de la temperatura en el mar y en el interior del territorio, los cambios en la calidad y la disponibilidad del agua, una mayor frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos y la posibilidad de que ocurran pérdidas económicas por el alza de los costos de los alimentos y la energía. En mayor o menor medida, ya se están experimentando muchos de estos efectos en Belice, lo que se traduce en nuevos problemas para el sistema de salud, como un mayor riesgo de que se propaguen diversas enfermedades infecciosas. En concreto, casi uno de cada tres habitantes de Belice vive cerca de la costa del país, que es extensa y baja; además, grandes zonas de la ciudad de Belice, el principal centro de población, ya están por debajo del nivel del mar. El territorio del país comprende más de 1 060 islas en la zona costera y casi todas las más grandes tienen habitantes permanentes. Todos estos asentamientos se encuentran en peligro por la elevación del nivel del mar.

Más de la mitad de la población de Belice cuenta con un sistema moderno y ecológicamente racional de eliminación de residuos sólidos. El sistema beneficia a una serie de centros poblados contiguos que comienza en San Pedro al este, pasa por la ciudad de Belice y finaliza en la frontera occidental del país, luego de atravesar las ciudades de San Ignacio y Santa Elena. El sistema permitió reciclar más de 29 000 toneladas métricas de basura en el 2015. Se prevé la construcción de nuevos corredores en otras zonas del país. Si bien los vertederos de basura ilegales siguen siendo un problema, se ha podido reducir su número mediante una vigilancia activa, el enjuiciamiento de los responsables y campañas educativas dirigidas al público en general.

Los datos de la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados () indican que 96,1% de la población tiene acceso al agua potable y 87,1% tiene acceso a instalaciones sanitarias mejoradas no compartidas ().

Según un estudio del 2013 acerca de homicidios cometidos en todo el mundo, llevado a cabo por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, la tasa de homicidios de Belice fue de 44,7 por 100 000 habitantes, una de las más elevadas de Centroamérica (). Desde ese año, el número de homicidios ha aumentado y sigue planteando grandes exigencias al sistema nacional de salud pública, de por sí escaso de fondos y de personal. La mayoría de los homicidios son el resultado de la lucha interna entre pandillas y ocurren principalmente en la ciudad de Belice. Hay datos sobre la presencia de pandillas regionales en las comunidades de migrantes de las afueras de Belmopán.

La trata de personas también es un problema grave. En la actualidad, el Departamento de Estado de los Estados Unidos ubica a Belice en el nivel 3, la peor calificación en esta esfera. Según el Informe sobre la Trata de Personas del 2016 publicado por el Departamento de Estado, Belice es un país de origen, tránsito y destino de hombres, mujeres y niños sometidos a la trata sexual y a trabajos forzosos… La trata sexual y los trabajos forzosos a los que se someten a las mujeres y las niñas beliceñas y extranjeras, principalmente de Centroamérica, ocurren en bares, clubes nocturnos, prostíbulos y en el servicio doméstico. Los hombres homosexuales, bisexuales y trans, las mujeres y las niñas son vulnerables a estos dos tipos de trata. Los hombres, las mujeres y los niños extranjeros, en especial los de Centroamérica, México y Asia, emigran por su propia voluntad a Belice en busca de trabajo y muchas veces son explotados por los tratantes de personas que atraen a sus víctimas con falsas promesas de empleos relativamente bien pagados ().

Envejecimiento

A medida que aumenta la esperanza de vida, sube el porcentaje de la población de más de 60 años. La información más reciente del Instituto de Estadísticas de Belice indica que, en el 2015, la población de 60 o más años de edad representaba un 5,9% de la población total, es decir, 22 196 personas (11 498 hombres y 10 698 mujeres). La tasa de utilización de los hospitales de este grupo etario es más alta en comparación con el resto de la población y lo mismo ocurre con los costos per cápita.

Seguimiento de la organización, prestación de atención y desempeño de los sistemas de salud

Como parte de la iniciativa de reforma del sector de la salud puesta en marcha en 1998, el Ministerio de Salud reorganizó sus servicios en cuatro regiones sanitarias (Región septentrional, Región central, Región occidental y Región meridional), encabezadas por gerentes regionales de salud. Todos los hospitales regionales están situados en zonas urbanas; la población rural es atendida por medio de una red de dispensarios, puestos de salud y dispensarios móviles. Con la introducción del Plan Nacional de Seguro de Salud, al principio de manera experimental en el sector sur de la ciudad de Belice (2002), que luego se extendió a la Región meridional (2006) y más recientemente al Distrito de Corozal, se hizo hincapié en los servicios de atención primaria prestados por una red de profesionales de atención primaria que se centraba en la salud de una determinada base geográfica y de población definida como pobre.

El sistema de salud de Belice depende en su mayor parte del aporte de fondos públicos. Para el ejercicio económico en curso, el Gobierno ha asignado al Ministerio de Salud un presupuesto de alrededor de $ 126,4 millones, lo cual equivale aproximadamente a un 11% del presupuesto nacional y 3,5% del PIB (). Aunque el Ministerio sigue recibiendo aumentos nominales de las asignaciones presupuestarias, un análisis más exhaustivo de los datos del presupuesto pone de manifiesto que la asignación en realidad se ha reducido si se mide en función de los ingresos reales no relacionados con el personal. Esto es así porque los datos del presupuesto citados reflejan los aumentos de sueldos, que promediaron 7% durante los ejercicios económicos 2014 2015 y 2015-2016. Como los incrementos porcentuales de los sueldos exceden los aumentos porcentuales del presupuesto del Ministerio, cabe suponer que los aumentos salariales representan la totalidad del aumento presupuestario del Ministerio. Además, si se tiene en cuenta que el empleo en el Ministerio muestra una tendencia ascendente desde el período 2014-2015, también se puede suponer que un porcentaje cada vez mayor del presupuesto del Ministerio se destina a los sueldos y al gasto de personal () (véase el cuadro 3).

A pesar de lo anterior, Lalta (2013), apoyándose concretamente en la eficacia del gasto en salud, definida como la utilización de mediciones combinadas sobre el estado de salud y los indicadores de financiamiento sanitario, afirma que los datos indican que el sistema de salud de Belice está funcionando de forma muy encomiable, en comparación con otros países de Centroamérica y el Caribe ().

Cuadro 3: Algunos indicadores económicos relativos a la salud, Belice, períodos 2012-2013 a 2016-2017

Año: 2012/13 2013/14 2014/15 2015/16 2016/17
PIB (BZ$) 3,147.2 3,251.7 3,435.7 3,557.0 3,640.0 (est.)
Presupuesto del Gobierno para el ejercicio económico 854,001,007 1,022,900,244 1,072,391,771 1,211,126,349 1,148,597,600
Asignación al Ministerio de Salud 93,782,927 107,221,181 118,380,028 120,710,128 126,426,342
Asignación al Ministerio de Salud respecto del PIB (%) 3.0 3.3 3.4 3.4 3.5
Asignación al Ministerio de Salud como porcentaje del presupuesto 11.0 10.5 11.0 10.0 11.0
N.º de empleados del Ministerio de Salud NA 1,740 1,740 1,815 2,084

Fuentes: Belice, Ministerio de Finanzas y cálculos del autor

Perspectivas

A pesar de lo mucho que ha logrado Belice en materia de salud, el sistema de salud del país deberá hacer frente a problemas alarmantes a corto y a mediano plazo. La lista es larga. Por un lado, la importancia de las enfermedades no transmisibles como principales causas de mortalidad, seguirá en ascenso; las virosis emergentes también seguirán planteando nuevos peligros y los costos de las lesiones y la violencia urbana seguirán en aumento, lo cual intensifica la magnitud de la carga que debe soportar el sistema de salud. Además, el propio sistema de salud debe solucionar la dificultad de atraer y retener al personal de salud esencial. Por otra parte, teniendo en cuenta la vulnerabilidad de Belice frente a las tensiones ambientales, el cambio climático llevará consigo riesgos nuevos para el sector de la salud y otros.

Recuadro 1: Algunos éxitos de Belice en materia de salud

  • 1. La poliomielitis y el sarampión están prácticamente erradicados. Desde 1981, en Belice no se ha notificado ningún caso de sarampión ni de poliomielitis. Los últimos casos de tétanos neonatal, tétanos no neonatal y del síndrome de rubéola congénita fueron notificados en 1997. Desde 1982 no se ha documentado ningún caso confirmado de difteria ().
  • 2. Teniendo en cuenta el gasto total de Belice en materia de salud (como gasto per cápita, porcentaje del presupuesto nacional y porcentaje del PIB), el sistema de salud del país ha logrado resultados comparables regionalmente en cuanto a la esperanza de vida y otros indicadores del estado de salud. Esto se considera eficiente ().
  • 3. El país ha podido lograr invariablemente tasas de vacunación elevadas: según la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados del 2016, Belice tiene las siguientes tasas de vacunación: tuberculosis, 97,6%; sarampión, 90,2%; poliomielitis, 83,1%; y vacuna pentavalente (DPT3), 83,4%. La cobertura de vacunación total, definida como el porcentaje de niños de 24 a 35 meses de edad a quienes se les habían administrado todas las vacunas recomendadas en el calendario nacional de vacunación antes de cumplir un año de edad, fue de 77,5% ().

El turismo seguirá aumentando. Si bien esto se traducirá en un incremento de los ingresos y será beneficioso para la economía del país, la llegada de un número cada vez mayor de personas puede hacer que el sector de la salud tenga que responder a problemas y emergencias de salud pública. Es probable que la inmigración también genere más tensiones en el sector de la salud, a las que deberá dar respuesta el sistema de salud. Belice depende en gran medida del sector exportador, que emplea a un gran número de trabajadores estacionales. Esto funciona como un imán para los trabajadores migratorios que cruzan con facilidad las fronteras del país, bastante porosas. Los inmigrantes indocumentados también van en busca de empleo y se asientan en comunidades muy dispersas en las que la atención de salud sigue siendo un problema. El sistema de salud tendrá que brindar atención a todas estas personas.

El país también debe tratar de consolidar todos los avances logrados en materia de salud, incluso los vinculados con los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la salud. Lograrlo será difícil, en vista de que el Ministerio depende de los fondos públicos y teniendo en cuenta las dificultades que enfrenta el Gobierno en materia de ingresos debido a circunstancias macroeconómicas adversas, pasivos eventuales no presupuestados y el aumento acelerado de la deuda pública.

Por último, el Ministerio de Salud debería llevar a cabo un examen del gasto público, considerando el contexto actual de austeridad fiscal y la caída de los recursos financieros, unido al hecho de que un porcentaje cada vez más alto del presupuesto del Ministerio se asigna a los sueldos. Este examen permitiría evaluar objetivamente si las asignaciones presupuestarias reflejan sus prioridades de política. Además, al tiempo que se intenta comparar niveles de eficiencia entre unidades normativas similares, como los hospitales regionales, los hospitales comunitarios, los centros de salud y las clínicas, también debería tratar de determinar las esferas en las que sea posible hacer ahorros y reorientar los recursos así obtenidos a otras en las que puedan ser de mayor utilidad.

Referencias

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Reference/Note:

Regional Office for the Americas of the World Health Organization
525 Twenty-third Street, N.W., Washington, D.C. 20037, United States of America