Pan American Health Organization

Estado de salud de la población

La salud de la niñez

La Región de las Américas alcanzó el objetivo 4 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio gracias a una reducción de 67% en la tasa de mortalidad de menores de 5 años entre 1990 y el 2015, pues pasó de 53,8 por 1 000 nacidos vivos en 1990 a 17,9 por 1 000 nacidos vivos en el 2015. Como se muestra en la figura 1, también disminuyeron las tasas de mortalidad de menores de 1 año y de neonatos. Más niños sobreviven al parto, y más niños llegan a cumplir 1 y 5 años.

Figura 1. Estimates of mortality in children under 5 years, under 1 year, and neonates in Latin America and the Caribbean, 1990–2015

Fuente: 2015 UN Inter-agency Group for Child Mortality Estimation.

Un análisis más detallado de la tasa de mortalidad de menores de 5 años demuestra que el riesgo de morir disminuyó para todos los subgrupos de edad, pero el ritmo de reducción varió (figura 2). La tasa de reducción anual fue mayor en el grupo de 28 días de vida a 1 año de edad (4,83%), seguido del grupo de 1 a 5 años de edad (4,51%). La reducción fue más pequeña en el grupo etario desde el nacimiento hasta los 27 días (3,02%) y en el grupo desde las 28 semanas de gestación hasta el nacimiento (2,34%) (). Como consecuencia de las reducciones significativas de las defunciones posteriores al periodo neonatal, actualmente la mayor parte de las defunciones infantiles corresponden a los recién nacidos o los mortinatos. Esta situación ha propiciado el surgimiento de iniciativas internacionales específicas para reducir la mortinatalidad y la mortalidad neonatal, así como mejorar la integración de intervenciones y estrategias de salud de la mujer, la madre y el recién nacido.

Figura 2.

Fuente: 2015 UN Inter-agency Group for Child Mortality Estimation.

Mortalidad prevenible

La mortalidad debida a las enfermedades diarreicas, la neumonía, la desnutrición y las enfermedades que pueden ser prevenidas mediante la vacunación ha disminuido significativamente en la Región. Aun así, como se muestra en la figura 3, las enfermedades diarreicas y la neumonía siguen siendo causas destacadas de muerte; en el 2015, causaron 14% de las defunciones totales en los niños de 1 a 59 meses de edad. Un método integrado contra ambos tipos de enfermedades podría reducir 14% la tasa de mortalidad de menores de 5 años ().

Figura 3.

Fuente: 2015 UN Inter-agency Group for Child Mortality Estimation.

Dado que la Región ha logrado adelantos en relación con las causas fundamentales de las enfermedades diarreicas y la neumonía (es decir, agua y saneamiento, condiciones de vivienda, extrema pobreza, etc.), está disminuyendo la cantidad de niños afectados por ellas. Sin embargo, los casos actuales representan las familias y comunidades que han sido las últimas en obtener los beneficios de los esfuerzos de su país y, por consiguiente, pueden tener que hacer frente a varias otras desventajas, como el acceso limitado a los servicios de salud y la información sanitaria. Por ejemplo, las enfermedades diarreicas como causa de mortalidad de menores de 5 años es de 10% en Haití, 8% en Nicaragua, 7% en Guatemala y 6% en Bolivia. En estos países, el uso de sales de rehidratación oral es escaso (alrededor de 50%). La proporción de neumonía como causa de la mortalidad de menores de 5 años es considerablemente mayor en esos países: 23% en Haití, 17% en Guatemala, 16% en Nicaragua y 14% en Bolivia; solo entre 50% y 60% acuden a los servicios de salud cuando hay síntomas de neumonía. Realizar mejoras perdurables requerirá innovación, recursos suficientes y un compromiso a largo plazo.

Las intervenciones para eliminar estas causas de muerte y enfermedad son conocidas, costoeficaces y al alcance de la mayoría de los países, a saber: administración de suplementos de vitamina A, vacunas contra el rotavirus y el sarampión, agua potable y saneamiento mejorados, lactancia materna y alimentos complementarios suficientes, lavado de las manos con agua y jabón, y una mejor atención de los casos. Sin embargo, el reto estriba en alcanzar una cobertura amplia en los hogares y comunidades con las mayores necesidades. Asumir el compromiso de poner fin a esas muertes evitables es una oportunidad de integrar mejor las intervenciones que promueven el desarrollo y la nutrición óptimos. Los beneficios serían dobles: una disminución de las tasas de mortalidad y supervivientes que serían más capaces de mantener su salud en los años siguientes.

Discapacidad y morbilidad

Como resultado de la disminución considerable de la mortalidad de menores de 5 años, la atención se ha desplazado gradualmente hacia las causas de discapacidad y morbilidad. Por contraposición con las causas de muerte, las causas de enfermedad y discapacidad en este y otros grupos etarios no han disminuido tan notablemente.

Las tres causas principales de años vividos con discapacidad (anemia ferropénica, enfermedades de la piel y el tejido subcutáneo y enfermedades diarreicas) representaron 51% de los años vividos con discapacidad en 1990 y 54% en el 2015. Las complicaciones neonatales y del nacimiento prematuro representaron 3% de los años vividos con discapacidad en 1990 y no cambiaron en el 2015 (). Hace falta una mayor promoción para mejorar el uso de este tipo de datos (y no solo los de mortalidad) en los debates que conducen a la formulación del programa de acción en materia de salud pública.

El grupo etario de 5 a 9 años de edad ha sido descuidado con respecto a las intervenciones de salud y los datos de medición. Como su riesgo de muerte es inferior al de cualquier otro grupo de edad, no es de sorprender que se le preste menos atención.

En América Latina y el Caribe, los traumatismos causados por el tránsito y los traumatismos no intencionales se encuentran entre las principales causas de muerte de los niños de 5 a 14 años de edad; las infecciones (enfermedades diarreicas, tuberculosis, meningitis e infecciones respiratorias, entre otras) son la segunda causa de muerte en ese grupo, y el cáncer y la infección por el VIH están ascendiendo, por comparación con los datos de 1990 y el 2013 ().

La información se limita a la carga de enfermedades no mortales y las que aquejan a los niños de 5 a 9 años de edad. La figura 4 indica que la carencia de hierro, el asma y las enfermedades de la piel y el tejido subcutáneo son las principales causas de los años vividos con discapacidad (45%); los trastornos depresivos mayores, los trastornos de conducta y los trastornos por ansiedad son cada vez más importantes (11%).

Figura 4.

Fuente: 2015 UN Inter-agency Group for Child Mortality Estimation.

Desarrollo del niño en la primera infancia

Por naturaleza, los procesos de crecimiento y desarrollo están interrelacionados, son interdependientes y se refuerzan mutuamente. Los esfuerzos y los recursos deben dirigirse de tal manera que promuevan simultáneamente la supervivencia y el desarrollo intelectual, emocional y social. Este concepto está arraigado en la Agenda 2030 y los objetivos «sobrevivir, prosperar y transformar» de la estrategia mundial para la salud de las mujeres, los niños y los adolescentes.

En una publicación del 2016 se calcula que, en el 2010 y a nivel mundial, 43% de los 249 millones de menores de 5 años corrían el riesgo de no alcanzar su potencial de desarrollo (). En América Latina y el Caribe, se calcula que 9,7 millones de niños tienen riesgo de un desarrollo deficiente debido a la pobreza extrema; si se incluyen los que viven en la pobreza moderada, el número aumenta a 11,9 millones (cuadro 1). La publicación también indicó el costo de la falta de acción. Como adultos, 43% de los niños con riesgo de no alcanzar su potencial total ganaría, por término medio, 26% menos por año de lo que de otro modo hubiera ganado. El costo de no reducir la prevalencia del retraso del crecimiento a 15% o menos ni resolver los retrasos del desarrollo es varias veces mayor de lo que algunos países gastan actualmente en salud o educación (). El interés en el desarrollo del niño en la primera infancia está aumentando en la Región y podría impulsar una acción intersectorial e interinstitucional más eficaz en los años próximos.

Cuadro 1. Cálculos regionales del número (en millones) y la prevalencia (porcentaje) de los niños en riesgo de desarrollo deficiente en el 2004 y el 2010, sobre la base de las tasas de pobreza extrema y pobreza moderada en América Latina y el Caribe

Población total de menores de 5 años Retraso del crecimiento (prevalencia) Viven con menos de US$ 1,25 al día (porcentaje) Viven con menos de US$ 2 al día (porcentaje) En riesgo, menos de US$ 1,25 (porcentaje) En riesgo, menos de US$ 2 (porcentaje)
2004 2010 2004 2010 2004 2010 2004 2010 2004 2010 2004 2010
56.8 54.1 9.1
(16%)
8.0
(15%)
4.9
(9%)
3.0
(6%)
10.1
(18%)
6.0
(11%)
11.6
(21%)
9.7
(18%)
15.3
(27%)
11.9
(22%)

Fuente: Lu C, Black MM, Richter LM. Risk of poor development in young children in low-income and middle-income countries: an estimation and analysis at the global, regional, and country level. The Lancet Global Health 2016;4(12):e916-e922.

Referencias

1. Liu L, Hill K, Oza S, Hogan D, Chu Y, Cousens S, et al. Levels and causes of mortality under age five years. Chapter 4. En: Black RE, Laxminarayan R, Temmerman M, Walker N, eds. Reproductive, maternal, newborn, and child health: disease control priorities. VVol. 2, 3.a ed. Washington, D.C.: Banco Mundial; 2016:71-83.

2. Organización Mundial de la Salud, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Ending preventable child deaths from pneumonia and diarrhoea by 2025: the integrated global action plan for pneumonia and diarrhoea (GAPPD). Ginebra: OMS; 2013.

3. GBD 2015 Mortality and Causes of Death Collaborators. Global, regional, and national life expectancy, all-cause mortality, and cause-specific mortality for 249 causes of death, 1980–2015: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2015. The Lancet 2016;388(10053):1459-1544.

4. Institute for Health Metrics and Evaluation. Global burden of disease (GBD) [Internet]; 2017. Disponible en: http://www.healthdata.org/gbd.

5. Black MM, Walker SP, Fernald LCH, Andersen CT, DiGirolamo AM, Lu C, et al. Early childhood development coming of age: science through the life course. The Lancet 2017;389(10064):77-90.

6. Lu C, Black MM, Richter LM. Risk of poor development in young children in low-income and middle-income countries: an estimation and analysis at the global, regional, and country level. The Lancet Global Health 2016;4(12):e916-e922.

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Reference/Note:

Regional Office for the Americas of the World Health Organization
525 Twenty-third Street, N.W., Washington, D.C. 20037, United States of America