Pan American Health Organization

Estado de salud de la población

La salud de los adolescentes

Actualmente, la población de jóvenes constituye la mayor cohorte en la historia del mundo y la Región. Un 16% de la población total de la Región de las Américas tiene entre 10 y 19 años de edad; en América Latina y el Caribe, esa cohorte representa 18% ().

Educación

La educación se considera uno de los determinantes estructurales de la salud de los adolescentes. La educación que sobrepasa el nivel primario se ha asociado con beneficios para la salud a lo largo de toda la vida, como una baja mortalidad masculina por traumatismos, menor fecundidad femenina, mejor salud de los adultos y mayor supervivencia de los hijos ().

La tasa de alfabetización de los jóvenes (de 15 a 24 años de edad) en la Región es mayor de 98%, con un índice de paridad de género cercano a 1 (). Sin embargo, el porcentaje de adolescentes matriculados en la escuela secundaria es significativamente menor; en la mayoría de los países de la Región, varía entre 60% y 80%. En todos los países, excepto Paraguay y Guatemala, están matriculadas más mujeres que varones. Unos pocos países de la Región, como Guatemala, Nicaragua y Suriname, tienen tasas de matriculación escolar secundaria cercanas a 50% o menores () (figura 1).

Figura 1. Matrícula neta en la escuela secundaria por sexo y país, último año disponible

Fuente: Base de mortalidad de la OPS, consultada en noviembre del 2016 http://data.uis.unesco.org/, consultado en noviembre del 2016.

Mortalidad y morbilidad de los adolescentes

Las principales causas de muerte del adolescente en la Región de las Américas son externas; el homicidio, el suicidio y las muertes causadas por el tránsito ocupan los primeros lugares en la mayor parte de los países. Las tasas regionales de mortalidad ajustadas por edad para los adolescentes (cálculos basados en datos de 26 países que tenían información para los años 2008 y 2012) indican que la tasa de mortalidad general de los adolescentes ha aumentado en los hombres y disminuido en las mujeres. En ambos sexos, el homicidio y el suicidio como causa de muerte aumentaron, mientras que las muertes causadas por el tránsito disminuyeron (cuadro 1, figuras 2, 3 y 4). Los datos de las encuestas indican que los adolescentes varones se suicidan con mayor frecuencia, pero las adolescentes lo intentan con mayor frecuencia ().

Cuadro 1. Tasas de mortalidad ajustadas por edad (por 100 000 habitantes) para adolescentes de 10 a 19 años, por sexo y causa de muerte, 2008-2012 (26 países)

    2008 2012 Tasa de cambio
Todas las muertes Hombres 73,9 75,9 2,7
Mujeres 30,8 29,7 -3,8
Homicidio Hombres 20,5 23,9 16,7
Mujeres 2,4 2,8 13,8
Accidentes de transporte terrestre Hombres 14,1 13,4 -5,3
Mujeres 5,5 4,8 -13,4
Suicidio Hombres 5 5,5 10,3
Mujeres 2,3 2,4 3,4

Fuente: Base de mortalidad de la OPS, consultada en noviembre del 2016. Disponible en: https://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=9155%3A2013-paho-mortality-database&catid=5657%3Ahealth-situation-analysis&Itemid=40096&lang=es.

Figura 2. Tasa de homicidios en bruto para adolescentes de 10 a 19 años por país y sexo, último año disponible

Fuente: Base de mortalidad de la OPS, consultada en noviembre del 2016

Figura 3. Tasa de suicidio en bruto para adolescentes de 10 a 19 años por país y sexo, último año disponible

Fuente: Base de mortalidad de la OPS, consultada en noviembre del 2016

Figura 4. Tasas brutas de mortalidad por accidentes de transporte terrestre en adolescentes de 10 a 19 años por país y sexo, último año disponible

Fuente: Base de mortalidad de la OPS, consultada en noviembre del 2016.

Los resultados del estudio de carga mundial de enfermedad del 2015 indican que las principales causas de años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD) de los adolescentes han cambiado desde 1990 (). Las helmintiasis intestinales, las infecciones respiratorias inferiores y las enfermedades diarreicas descendieron sustancialmente en la clasificación entre 1990 y el 2015, mientras que las enfermedades de la piel, los trastornos por ansiedad, el asma y los trastornos por el consumo de drogas aumentaron. La anemia, las enfermedades de la piel, el asma, los trastornos depresivos y por ansiedad y los traumatismos causados por el tránsito son las cinco causas principales de AVAD en el grupo de 10 a 14 años de edad; y la violencia interpersonal, los traumatismos causados por el tránsito, las enfermedades de la piel, los trastornos depresivos y los trastornos por ansiedad son las causas principales en el grupo de 15 a 19 años de edad. Los principales factores de riesgo de AVAD son la desnutrición para el grupo de 10 a 14 años de edad, y el consumo de alcohol y drogas para el grupo de 15 a 19 años de edad ().

Nutrición

La buena nutrición es un elemento esencial de la buena salud en los adolescentes: mejora el desempeño escolar, fortalece el sistema inmunitario, reduce el riesgo de enfermedad a lo largo de toda la vida y, en caso de embarazo, reduce el riesgo de resultados adversos maternos y neonatales. Los datos recopilados sobre la anemia, el sobrepeso y la obesidad indican que los adolescentes en la Región se enfrentan con la carga doble de la malnutrición, caracterizada por la desnutrición, por un lado, y el sobrepeso y la obesidad, por el otro (). De los 11 países con datos sobre la anemia en el grupo de 12 a 19 años de edad, 8 informaron tasas de anemia de 10% o mayores en este grupo (figura 5).

Figura 5. Porcentaje de niñas adolescentes con anemia en países seleccionados, 2008-2013

Fuentes: http://statcompiler.com/en/Bolivia, Guatemala, Guyana, Haiti, Honduras, Peru: Demographic Health Surveys, consultado en noviembre del 2016;
Argentina: Encuesta Nacional de Nutricion y Salud (ENNyS).
Mexico: http://ensanut.insp.mx/informes/ENSANUT2012ResultadosNacionales.pdf.
Encuesta Nacional de Salud y Nutricion (ENSANUT).
Ecuador: Encuesta Nacional de Salud y Nutricion (ENSANUT-ECU).
Dominican Republic: Encuesta Nacional de Micronutrientes.
El Salvador: Encuesta Nacional de Salud Familiar (FESAL-2)
.

De los 25 países con datos sobre la obesidad, 24 informaron que más de 15% de los adolescentes tenían un índice de masa corporal (IMC) por encima de 25 y, de esos países, 11 informaron que 25% presentaban un IMC mayor de 25 () (figura 6). Teniendo en cuenta la asociación entre el consumo de bebidas azucaradas y comida rápida, la falta de ejercicio físico y el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles, el número considerable de adolescentes de 13 a 15 años de edad que declararon haber consumido con frecuencia bebidas gaseosas y comida rápida es un importante motivo de preocupación (figura 7).

Figura 6. Porcentaje de adolescentes con sobrepeso u obesidad de 13 a 15 años, países seleccionados

Sources: Guyana, Suriname, Argentina, Bolivia, Trinidad & Tobago, Uruguay, Jamaica, Dominica, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Barbados, Saint Kitts & Nevis, British Virgin Islands, Belize, Chile, The Bahamas: Global School-based Health Surveys; Haiti, Honduras, Peru: Demographic Health Surveys, accessed November 2016; Mexico: Encuesta Nacional de Salud y Nutricion (ENSANUT). Ecuador: Encuesta Nacional de Salud y Nutricion (ENSANUT-ECU). Dominican Republic: Encuesta Nacional de Micronutrientes.

Figura 7. Consumo de refrescos y comida rápida por adolescentes de 13 a 15 años, países seleccionados

Fuente: Encuesta Mundial de Salud a Escolares (GSHS); Consultado en noviembre del 2016.

En 21 países que tenían información, entre 10% y 20% de los alumnos indicaron que a veces pasaban hambre porque no había suficientes alimentos en el hogar, lo cual indica la gravedad de la inseguridad alimentaria en la Región. En particular, Jamaica tenía el porcentaje más alto de alumnos que a veces pasaban hambre (cerca de 30%) y el porcentaje más alto de los que regularmente pasaban hambre (10%) ().

Consumo de tabaco, alcohol y sustancias psicoactivas

El consumo de sustancias psicoactivas por los adolescentes es una inquietud de salud pública no solo por su contribución a los AVAD y las consecuencias conductuales negativas vinculadas con la embriaguez. Un cúmulo cada vez mayor de pruebas científicas procedentes de las neurociencias indican que el consumo de sustancias psicoactivas durante la adolescencia, en particular si es intenso, puede tener consecuencias a lo largo de toda la vida debido al efecto sobre el desarrollo del cerebro. El consumo de sustancias psicoactivas puede generar adaptaciones neurales que aumentan el riesgo de sufrir trastornos en la edad adulta. Además, los adolescentes que consumen alcohol y marihuana sufren alteraciones estructurales y funcionales del cerebro, incluido un volumen menor en varias regiones de este órgano y pérdida de integridad de la sustancia blanca, lo cual impide un desarrollo cognoscitivo, conductual y emocional óptimos ().

Hay variaciones considerables entre los países de la Región en cuanto al consumo de tabaco, alcohol y sustancias psicoactivas. El porcentaje de adolescentes de 13 a 17 años de edad que son consumidores actuales de tabaco varió desde 1,9% en Canadá hasta 28,7% en Jamaica (figura 8). A excepción de Argentina, más alumnos varones que mujeres informaron haber consumido tabaco recientemente () (figura 8).

Figura 8. Uso actual del tabaco entre adolescentes de 13 a 17 años, por sexo, en países seleccionados de América Latina y el Caribe, último año disponible

Fuente: OPS: A 10 años del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco.().

El consumo de alcohol durante el anterior mes en alumnos de secundaria varió desde 7,3% en Ecuador hasta 50,2% en Colombia. En Argentina, Paraguay y San Vicente y las Granadinas, este grupo de edad también notificó una proporción elevada de consumo de alcohol, con cifras de 40% y mayores (). Los episodios de consumo compulsivo y en los adolescentes también están aumentando; en la última encuesta, ocho países informaron porcentajes mayores de estos episodios en alumnos de secundaria en comparación con los datos de encuestas anteriores. Argentina, Barbados, Dominica, Jamaica, Perú, Santa Lucía, Trinidad y Tabago y Uruguay dieron a conocer un aumento; solo Canadá y Ecuador dieron a conocer una disminución ().

La marihuana es la sustancia psicoactiva que más consumen los adolescentes de ambos sexos, después del tabaco y el alcohol. El consumo de marihuana a lo largo de la vida en alumnos del duodécimo grado comprendió desde 1,9% en Venezuela hasta 49,4% en Chile, y el consumo notificado durante el último año fue desde 1,1% en la República Dominicana hasta 38,9% en Chile. En la mayoría de los países de la Región, el consumo de marihuana notificado fue significativamente mayor en los hombres; casi el doble del de las mujeres el año anterior. El consumo de otras sustancias psicoactivas sigue siendo relativamente escaso en los adolescentes de la Región. En alumnos de secundaria, el consumo de productos inhalables en el último mes comprendió desde 0,2% en Venezuela hasta 7,1% en Barbados, y el de cocaína el mes anterior varió desde 0,07 en Suriname hasta 1,8 en Guyana ().

La salud sexual y reproductiva de los adolescentes

La adolescencia es una etapa de la vida fundamental para la salud sexual y reproductiva debido a los rápidos cambios físicos, hormonales y emocionales que ocurren durante la pubertad; en particular, la menarquia para las niñas y el comienzo de su capacidad para reproducirse.

La salud sexual y reproductiva de los adolescentes requiere fomentar un enfoque positivo, respetuoso y responsable de la sexualidad y las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras libres de coacción, discriminación y violencia, y la libertad para decidir con responsabilidad cuándo y con qué frecuencia tener hijos.

La promoción y protección de la salud sexual y reproductiva de los adolescentes incluye procurar el acceso óptimo a información, educación y servicios de salud apropiados, sobre todo el acceso a la anticoncepción segura, eficaz, asequible y aceptable; y la protección contra las relaciones sexuales bajo coacción o por la fuerza. Los resultados no deseados son las enfermedades de transmisión sexual, la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), los embarazos inesperados y los abortos peligrosos, todos los cuales pueden tener repercusiones que se prolongan más allá de la adolescencia a lo largo de toda la vida, incluso hasta afectar a la siguiente generación.

Las tasas de fecundidad de los adolescentes en Canadá y los Estados Unidos están por debajo del promedio mundial y han venido descendiendo en forma sostenida durante el último decenio. Por el contrario, la tasa de fecundidad de los adolescentes de América Latina y el Caribe ocupa el segundo lugar en el mundo; en el periodo 2010-2015, se calcula en 66,5 nacimientos por 1 000 mujeres de 15 a 19 de edad, en comparación con la tasa mundial de 46 nacimientos por 1 000 mujeres (). Las tendencias temporales indican que la tasa de fecundidad de los adolescentes permaneció estacionaria en América Latina y el Caribe desde 1990 hasta el 2000, seguida de un descenso lento durante los últimos 15 años. Por comparación, las tendencias mundial y en Estados Unidos y Canadá muestran una mayor disminución (figura 9). Por otra parte, se ha producido una disminución notable de la tasa total de fecundidad de América Latina y el Caribe, de 3,95 nacimientos por mujer en el período 1980-1985 a 2,15 en el período 2010-2015 (). La figura 8 ilustra el descenso lento de las tasas de fecundidad de las adolescentes por comparación con las mujeres adultas a lo largo del período 1980-2015, es decir, 35 años (figura 10).

Figura 9. Tendencias de las tasas de fecundidad de los adolescentes (15-19 años) en el mundo, América del Norte y América Latina y el Caribe, 1980-2015

Source: United Nations Population Division. World Population Prospects: The 2015 Revision. File FERT/7: Age-specific fertility rates by major area, region and country, 1950-2100.

Figura 10. Tendencias de las tasas de fecundidad por edad en América Latina y el Caribe, 1980-2015

Source: United Nations Population Division. World Population Prospects: The 2015 Revision. File FERT/7: Age-specific fertility rates by major area, region and country, 1950-2100.

Dentro de los países y entre ellos hay variaciones sustanciales en la tasa de fecundidad de los adolescentes. Centroamérica tiene la tasa más alta, seguida de América del Sur. A nivel de país, las tasas comprenden desde 17,2 nacimientos por 1 000 adolescentes mujeres en Guadalupe hasta 100,6 por 1 000 en la República Dominicana.En el análisis de la fecundidad de las adolescentes según el nivel de escolaridad y los quintiles de riqueza destacan las inequidades dentro de los países, pues muestran que las niñas con menos educación y cuyas familias se ubican en los quintiles inferiores de riqueza, así como las niñas indígenas, en particular las que viven en zonas rurales, se ven afectadas desproporcionadamente por el embarazo prematuro (figura 10) (). Son escasos los datos sobre los embarazos de niñas menores de 15 años, pero el Fondo de Población de las Naciones Unidas calcula que 2% de las mujeres en edad fecunda en América Latina y el Caribe tienen su primer hijo antes de los 15 años y que esta es la única región del mundo con una tendencia al alza del embarazo en etapa muy temprana de la adolescencia ().

Según los cálculos del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA), la prevalencia de la infección por el VIH en los adolescentes de América Latina y el Caribe ha venido descendiendo en forma sostenida, con una cifra de 0,16% en las mujeres y 0,23% en los hombres. Por fortuna, los datos revelan una tendencia de aumento en cuanto a los conocimientos sobre la infección por VIH y el uso del condón con los compañeros sexuales ocasionales en la Región ().

Referencias

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9. Organización de los Estados Americanos. Informe del uso de drogas en las Américas 2015. Washington, D.C.: OEA; 2015. Disponible en: http://www.cicad.oas.org/apps/Document.aspx?Id=3209.

10. United Nations Population Division. World population prospects: the 2015 revision. File FERT/7: age-specific fertility rates by major area, region and country, 1950–2100 [Internet]; 2016. Disponible en: https://esa.un.org/unpd/wpp/Download/Standard/Fertility/.

11. Santelli JS, Song X, Garbers S, Sharma V, Viner RM. Global trends in adolescent fertility, 1990–2012, in relation to national wealth, income inequalities, and educational expenditures. Journal of Adolescent Health 2017;60(2):161-168.

12. Rodríguez Vignoli J. La reproducción en la adolescencia y sus desigualdades en América Latina. Introducción al análisis demográfico, con énfasis en el uso de microdatos censales de la ronda de 2010 . Santiago: CEPAL; 2014. Disponible en: http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/36853/1/S2014262_es.pdf.

13. Demographic and Health Surveys Programme. STATcompiler [Internet]; 2017. Disponible en: http://www.statcompiler.com/en/.

14. Fondo de Población de las Naciones Unidas. Estado de la población mundial 2013. Maternidad en la niñez. Enfrentar el reto del embarazo en adolescentes. Nueva York: UNFPA; 2013.

15. Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA). AIDS info online database [Internet]; 2017. Disponible en: http://www.aidsinfoonline.org/devinfo/libraries/aspx/Home.aspx.

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Reference/Note:

Regional Office for the Americas of the World Health Organization
525 Twenty-third Street, N.W., Washington, D.C. 20037, United States of America