Pan American Health Organization

Estado de salud de la población

La salud mental en la Región de las Américas

Los trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias son una causa importante de morbilidad, discapacidad, traumatismos y muerte prematura, y aumentan el riesgo de padecer otras enfermedades y problemas de salud. La prevalencia a 12 meses de estos trastornos en conjunto varía entre 18,7 y 24,2%; la de los trastornos por ansiedad, entre 9,3 y 16,1%; la de trastornos afectivos, entre 7,0 y 8,7%; y la de trastornos debidos al consumo de sustancias psicoactivas, entre 3,6% y 5,3%. Aunque la salud mental se reconoce como un componente esencial de la salud general, los datos de la Región revelan profundas brechas en el tratamiento entre las personas con trastornos mentales, que alcanzan hasta 73,5% en adultos con trastornos graves o moderados y 82,2% en niños y adolescentes. Los análisis a lo largo del tiempo muestran un cambio mínimo en la brecha de tratamiento de la Región en su totalidad durante los 10 últimos años, y un posible aumento para América Latina (). En el cuadro 1 se muestran las tasas de prevalencia a lo largo de la vida y a 12 meses de determinados trastornos mentales en la Región y el porcentaje correspondiente de las brechas de tratamiento.

Cuadro 1. Prevalencia y brecha de tratamiento de los trastornos mentales en la Región de las Américas, 2013

Américas América Latina
Trastornos mentales, neurológicos y por abuso de sustancias psicoactivas Prevalencia a lo largo de la vida Prevalencia a 12 meses Brecha de tratamiento Prevalencia a lo largo de la vida Prevalencia a 12 meses Brecha de tratamiento
Psicosis no afectiva 3,0 1,4 57,8 2,0 0,8 65,7
Depresión grave 14,5 6,7 54,8 12,5 6,7 62,6
Distimia 1,8 1,3 54,1 1,2 1,0 64,9
Trastorno por manía 3,3 1,9 61,1 2,3 1,3 71,0
Ansiedad generalizada 4,0 2,0 66,9 2,4 1,4 73,3
Trastorno por pánico 3,0 1,8 50,1 1,4 0,9 49,4
Agorafobia 1,9 1,2 65,3 2,5 1,5 72,5
Trastorno por estrés postraumático 4,6 2,3 57,8 2,5 1,2 65,4
Fobia social 8,3 4,9 60,9 4,8 3,1 63,9
Trastorno obsesivo-compulsivo 3,7 2,1 58,2 5,9 3,5 58,2
Abuso o dependencia del alcohol 12,4 3,6 80,0 11,7 3,5 84,3
Abuso o dependencia de drogas 5,4 1,3 60,9 3,1 0,9 50,0

Fuente: Adaptado de La brecha de tratamiento en las Américas. OPS; 2013 ().
Nota. Las prevalencia a lo largo de la vida y a los 12 meses corresponde a las tasas ponderadas basadas en la población. La brecha de tratamiento corresponde a la media del porcentaje de personas identificadas con trastornos mentales que no reciben ningún servicio de salud mental. Los resultados se expresan como porcentajes.

La demencia es una preocupación cada vez mayor en América Latina y el Caribe, que tiene las tasas más elevadas del mundo, con una prevalencia a 12 meses de 8,5% en las personas de 60 años de edad en adelante (). Por otro lado, conforme más personas lleguen a una edad avanzada, se prevé un aumento significativo de las demencias, particularmente en América Latina y el Caribe, con un aumento de 47% en la prevalencia de discapacidades graves para dicho grupo de edad. En la figura 1 se muestran las estimaciones de los grupos de población que padecen demencia en la Región de las Américas y en todo el mundo.

Figura 1. Estimación prevista de población con demencia en la Región de las Américas, 2010, 2030 y 2050

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Fuente: Adaptado de la referencia ().
Nota: Las estimaciones se basaron en el grupo de 60 años y mayores en el 2010.

El suicidio es una posible consecuencia importante de los trastornos mentales, con una tasa de mortalidad de 7,3 por 100 000 en la Región. Más de 90% de las víctimas de suicidio padecen un trastorno mental crónico susceptible de ser diagnosticado, como la depresión, así como trastornos debidos al uso de sustancias. Hay una disparidad evidente entre los sexos con respecto a los intentos de suicidio, pues las mujeres son más propensas a intentar el suicidio, mientras que los hombres lo consuman en mayor proporción. Las tasas más elevadas se encontraron en el grupo de 70 años de edad y mayores, mientras que en América del Norte y el Caribe no latino, las mujeres entre 45 y 59 años tenían el riesgo más alto (). En la figura 2 se muestran las tasas de suicidio y la contribución de este entre las otras causas de muerte por grupo etario en la Región de las Américas.

Figura 2. Tasas de suicidio y su contribución entre las causas de muerte en la Región de las Américas, 2014

Fuente: Adaptado de Mortalidad por suicidio en las Américas. Informe regional. OPS; 2014 ()
Nota: A. Tasa de suicidio por 100 000 habitantes y por grupo etario. B. Contribución porcentual del suicidio entre otras causas de muerte por grupo etario.

Actualmente está en marcha un análisis detallado de la carga de las enfermedades mentales que corregirá de manera parcial las fuentes conocidas de sesgo que llevaron anteriormente a la subestimación de dicha carga en la Región y dieron lugar a servicios de salud mental subfinanciados, sistemas de salud mal preparados y peores resultados generales en materia de salud (). Los resultados preliminares indican que los trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias son con mucho la mayor causa de discapacidad en la Región. Si consideramos la discapacidad más la mortalidad, otros grupos de enfermedades cobran relevancia debido a su letalidad; aun así, las enfermedades mentales representan 19% de los años de vida ajustados en función de la discapacidad, desde 9% en Haití hasta 23% en Canadá, y son responsables de 34% de los años vividos con discapacidad,, desde 23% en Haití hasta 36% en Brasil, Chile y Paraguay. Por otro lado, la depresión es el factor principal responsable de 8% de los años vividos con discapacidadentre todas las enfermedades en la Región (). En la figura 3 se muestra la carga de enfermedad atribuida a los trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias como porcentaje de los años de vida ajustados en función de la discapacidad y los años vividos con discapacidad para varios países de la Región, comparada con la carga de otras enfermedades no transmisibles y transmisibles, enfermedades maternas y del niño, trastornos nutricionales y traumatismos.

Figura 3. Carga de enfermedad atribuida a los trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias en varios países de la Región de las Américas, 2015

Fuente: GBD 2015 DALYs and HALE Collaborators. Global, regional, and national disability-adjusted life-years (DALYs) for 315 diseases and injuries and healthy life expectancy (HALE), 1990-2015: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2015. Lancet 2016;388(10053):1603-1658.
Nota: Los trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias abarcan los trastornos psicóticos, del estado de ánimo y por ansiedad, los trastornos de la alimentación, por uso de drogas y por uso de alcohol, el autismo, los trastornos de la conducta y por déficit de la atención, la discapacidad intelectual, la demencia, la epilepsia, la cefalea por tensión, la migraña, la autoagresión y una estimación de los trastornos psiquiátricos asociados a dolor, de acuerdo con el modelo especificado en las referencias . Las enfermedades no transmisibles (excepto las mentales) incluyen los siguientes grupos: trastornos cardiovasculares y circulatorios, trastornos respiratorios crónicos, neoplasias, trastornos digestivos, cirrosis hepática, diabetes sacarina, trastornos urinarios, sanguíneos y endocrinos; otros trastornos neurológicos, trastornos osteomusculares y otras.

La prestación de servicios tiende a fragmentarse y hay una mala coordinación entre los niveles de atención de salud. Se presta más atención a los hospitales psiquiátricos a expensas del desarrollo de servicios comunitarios. Los recursos materiales y humanos asignados son escasos, desiguales y están mal distribuidos (). En la figura 4 se muestra la distribución de las asignaciones presupuestarias a la salud mental. El costo social y económico que los trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias representan para las personas y las comunidades puede superarse con más inversión y un cambio de paradigma mediante modelos que coloquen a las personas y no a las enfermedades en el centro del sistema y se centren más en la recuperación que en la cura.

Figura 4. Distribución del presupuesto de salud mental entre hospitales psiquiátricos y otros establecimientos de salud mental en América Latina y el Caribe, 2013


Fuente: Adaptado de WHO-AIMS: Informe sobre los sistemas de salud mental en América Latina y el Caribe.OPS; 2013.
Nota: El presupuesto de salud mental representa la mediana del porcentaje del presupuesto sanitario total asignado a este rubro; el presupuesto de los hospitales psiquiátricos y otros establecimientos de salud mental se expresa como la mediana del porcentaje del presupuesto asignado a la salud mental; otros establecimientos de salud mental son los establecimientos de atención ambulatoria, los hospitales de día, las unidades psiquiátricas en los hospitales generales y los establecimientos residenciales.

Referencias

1. Organización Panamericana de la Salud. La brecha de tratamiento en las Américas. Documento técnico. Washington, D.C.: OPS; 2013.

2. Organización Panamericana de la Salud. Demencia: una prioridad de salud pública. Washington, D.C.: OPS; 2013.

3. Organización Panamericana de la Salud. Mortalidad por suicidio en las Américas. Informe regional. Washington, D.C.: OPS; 2014.

4. Vigo D, Thornicroft G, Atun R. Estimating the true global burden of mental illness. The Lancet Psychiatry 2016;3(2):171-178.

5. GBD 2015 DALYs and HALE Collaborators. Global, regional, and national disability-adjusted life-years (DALYs) for 315 diseases and injuries and healthy life expectancy (HALE), 1990-2015: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2015. The Lancet 2016;388(10053):1603-1658.

6. GBD 2015 Disease and Injury Incidence and Prevalence Collaborators. Global, regional, and national incidence, prevalence, and years lived with disability for 310 diseases and injuries, 1990–2015: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2015. The Lancet 2016;388(10053):1545-1602.

7. Organización Panamericana de la Salud. WHO-AIMS: Informe sobre los sistemas de salud mental en América Latina y el Caribe. Washington, D.C.: OPS; 2013.

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Referencia/Nota:

Regional Office for the Americas of the World Health Organization
525 Twenty-third Street, N.W., Washington, D.C. 20037, United States of America