Pan American Health Organization

Una visión prospectiva a la Salud: Introducción

Este capítulo se centra en el futuro partiendo de las ideas y propuestas de los capítulos anteriores, en los que se establecieron los factores que impulsan la salud así como los retos actuales y previstos para los sistemas de salud en la Región. En él se abordan los siguientes temas en el contexto de la Región de las Américas: 1) las vías para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con la salud; 2) la construcción de la salud a lo largo de todo el curso de la vida; 3) la función doble de la salud como un componente esencial y un requisito previo del desarrollo, al igual que la función de la sociedad en ese desarrollo; 4) las reformas necesarias de los sistemas de salud para superar las dificultades asociadas con la fragmentación y la segmentación que obstaculizan el camino hacia la salud universal; y 5) la función de la tecnología y la investigación a fin de fundamentar las políticas de salud pública.

Al respaldar y propugnar un enfoque de la salud que abarca todo el curso de la vida, las comunidades y la sociedad civil no son meras receptoras pasivas de los mensajes y los servicios de salud sino, más bien, actores cruciales en la transformación de sus entornos físicos y sociales. Más allá de un conjunto definido de intervenciones basadas en la evidencia (es decir, intervenciones dirigidas a una enfermedad o trastorno específico) que han aumentado la esperanza de vida, los servicios de salud deben instituirse y percibirse como actividades continuas e interrelacionadas a lo largo de todo el curso de la vida, en lugar de concebirse como una respuesta a exigencias episódicas. Al considerar a las personas y las poblaciones dentro de su contexto social, económico y político, las medidas de salud a lo largo de todo el curso de la vida adquieren continuidad y coherencia. Además de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un buen ejemplo de una estrategia en la que se adopta este enfoque del curso de la vida es la Estrategia mundial para la salud de la mujer, el niño y el adolescente (2016-2030), que se basa en los principios fundacionales de sobrevivir (poner fin a la mortalidad prevenible), prosperar (lograr la salud y el bienestar) y transformar (ampliar los entornos propicios). Cada uno de estos tres principios y sus metas asociadas estaría incompleto sin los otros dos. Desde esta perspectiva, el desarrollo de la comunidad y la rendición de cuentas, los servicios y sistemas de salud, y la información abierta son temas interdependientes.

En este capítulo se aborda el envejecimiento marcado de la población de la Región y el consiguiente aumento de la longevidad, así como el compromiso cada vez mayor que la población de mayor edad representa para los servicios de salud. En el capítulo también se destaca el enfoque de los determinantes de la salud como un componente sustantivo del paradigma del curso de la vida, al igual que la necesidad de emprender medidas multisectoriales y adoptar enfoques de múltiples niveles. En consonancia con el modelo del período crítico, las intervenciones oportunas logran efectos longitudinales óptimos a lo largo del curso de la vida que, a menudo, afectan a más de una generación. Es común entonces que una intervención por única vez se convierta en una intervención permanente.

En el tema 1 se abordan los ODS y la salud en todas las políticas. Se establecen las líneas estratégicas a lo largo de las cuales se puede trabajar en un mundo más consciente del hecho de que la salud para todos no puede limitarse a las intervenciones tradicionales del sector de la salud. Un examen de la evidencia muestra que la aplicación del enfoque de la salud en todas las políticas proporciona claves prácticas para que los sectores interactúen.

En el tema 2 se analiza el vínculo entre las distintas experiencias a lo largo del curso de la vida. Debido a la rápida transición social y demográfica que se está registrando en la Región, varias generaciones con diferentes antecedentes socioeconómicos, ambientales y culturales conviven en el mismo punto en el tiempo. Este mosaico de grupos etarios y trayectorias de vida plantea graves retos para los sistemas de salud. En consecuencia, es necesario encontrar y aplicar nuevos modelos de atención de salud, no solo para promover la salud sino además para reducir las inequidades.

En el tema 3 se abordan las políticas de salud pública que incorporan programas comunitarios de salud. El tema concluye con un llamamiento a favor de una sociedad más inclusiva, donde se preste atención a todas las voces a fin de mejorar el diseño y la aplicación de las políticas de salud, y donde haya más transparencia en cuanto a las políticas y la información, más rendición de cuentas y mecanismos de financiamiento más eficaces.

En el tema 4 se analiza la reforma dinámica de los sistemas de salud con el propósito de avanzar hacia la salud universal. Los componentes esenciales básicos de los sistemas de salud para lograr la salud universal y la equidad en torno a la salud incluyen algunos aspectos relativos a la gobernanza, el margen fiscal y las políticas financieras, y el diálogo social, así como una vía para reducir la brecha de los recursos humanos. Los componentes estratégicos clave de la reforma son su rectoría; los cambios institucionales a fin de reducir la fragmentación y segmentación de los sistemas y servicios de salud; un financiamiento más eficaz de la salud pública, y una política de recursos humanos más acorde con las necesidades de salud pública.

En el tema 5 se aborda el conocimiento en la era de la información. El acceso gratuito a la información, a menudo denominado «la democratización de la información», proporciona una plataforma única para cambiar la manera en que hacemos frente a la salud y las enfermedades, por medio del acceso a los productos, la orientación o los servicios. La innovación y la tecnología están cambiando la manera en que vivimos y sin duda alguna tendrán una función clave en cómo viviremos en el futuro.

El camino por adelante

En este capítulo se proponen sólidos enfoques multidimensionales de la salud y el desarrollo al abordar los paradigmas mencionados con respecto a la salud, el desarrollo y el enfoque del curso de la vida, como se describe a continuación.

La innovación y el cambio. La Región de las Américas está experimentando cambios epidemiológicos tanto en el ámbito social como en el de la salud, y estos cambios exigen una adaptación constante. Considerando que la tasa general de mortalidad está disminuyendo, la población está envejeciendo y la fecundidad está en descenso, la Región debe planificar con vistas al futuro teniendo en cuenta estos cambios. Se está observando una evolución de los métodos de control de las enfermedades y promoción de la salud, lo cual abre nuevas oportunidades para la innovación. Invertir en el futuro, mediante la investigación y el desarrollo tanto en el campo de las biociencias como en el campo de la gestión y las operaciones, es de fundamental importancia.

La atención primaria de salud desde una perspectiva comunitaria. En este siglo XXI, es necesario revisar el concepto y la definición de comunidad, para ir más allá de las distinciones geográficas tradicionales. Las comunidades tienen una función clave en la salud y su participación será cada vez más necesaria para reducir la presión a la que están sometidos los establecimientos de salud, especialmente cuando se trata de cuidar a personas con múltiples trastornos crónicos. La participación de las comunidades también es esencial para mejorar el proceso individual de toma de decisiones con respecto a la compleja interacción de los diferentes factores que repercuten sobre la salud. Se deben fortalecer las funciones de la atención primaria de salud, para lo cual es necesario hacer cambios fundamentales en el modelo de prestación de los servicios de salud. Para lograr la salud universal, debe fortalecerse el papel de las comunidades, a fin de evitar que las personas en situación de vulnerabilidad queden excluidas de los servicios. Un resultado de este tipo de deficiencias en los servicios es la falta de participación comunitaria real, lo que dificulta que las personas acepten los servicios primarios como el primer punto de contacto.

La equidad y la evidencia. Las estadísticas de salud no pueden reducirse a meros promedios. Los promedios tienden a ocultar las diferencias, que a su vez son la expresión numérica de las inequidades subyacentes, el factor que probablemente contribuye más a la mala salud en la Región. Se deben exponer y abordar las brechas en cuanto a la equidad. Las personas de determinado género, grupo étnico, posición socioeconómica o cultura y nivel de estudios pueden encontrar grandes brechas injustas en cuanto a la salud basadas en estas circunstancias y otros factores estratificadores. El desempeño de los sistemas de salud tiene que medirse a lo largo de dos ejes, uno representado por los indicadores de salud y el otro por las brechas de salud. Este enfoque debería permitir dirigir las intervenciones a quienes más las necesitan.

Los enfoques multisectoriales. El sector de la salud tiene la responsabilidad primordial de mejorar y promover la salud de la población. Sin embargo, como sabemos desde hace siglos, muchos determinantes de la salud están fuera del control directo del sector de la salud. En la Agenda 2030 y sus ODS relacionados con la salud se establecen los principios y las metas para afrontar los retos mundiales en materia de salud, y se destaca la función del Estado como actor primario en la gobernanza de la salud y en la promoción de alianzas con los agentes no estatales. En la Agenda 2030 se aboga por las iniciativas multisectoriales, a fin de que el sector de la salud y los actores de otras áreas responsables de la gobernanza aborden conjuntamente los determinantes clave de la salud que están bajo la influencia de sistemas e instituciones fuera del alcance tradicional del sector de la salud. El desafío es cómo implementar esas iniciativas multisectoriales de manera práctica.

La integración de las estrategias. Se necesitan enfoques verticales e integrales para la atención primaria de salud: el debate que promovía un enfoque por encima del otro que se puso de relieve al comenzar el movimiento de la atención primaria de salud en los años setenta hoy en día es redundante. En términos prácticos, se requieren enfoques integrales que no solo incluyan las intervenciones verticales sino también que fomenten la participación de las comunidades en la promoción y la mejora de la salud. Los programas de vacunación y el tratamiento directamente observado para el control de la tuberculosis son ejemplos de intervenciones sumamente específicas, costo-eficaces y basadas en la evidencia de reconocidos beneficios cuando se aplican en amplios sectores de la población. Los programas de vacunación, por ejemplo, han sido extremadamente innovadores para promover la equidad y no dejar a nadie atrás, por lo que en el futuro deben estudiarse como modelos de promoción eficaz de la participación.

La asociación y el financiamiento. Los nuevos paradigmas requieren nuevas maneras de interactuar, pero entonces surgen algunas preguntas importantes. ¿Cuáles son las alianzas que se necesitan para afrontar los retos para la salud? ¿Cómo pueden financiarse estas alianzas? Si bien está claro que las organizaciones tienen sus propias misiones y mandatos, la complementariedad de estas instituciones es una manera poderosa de hacer frente a los retos de salud del día de mañana. Las alianzas son soluciones beneficiosas para todas las partes con respecto a los complejos problemas de salud, y pueden contribuir a atraer financiamiento e innovación a campos que carecen de ambos. El financiamiento del sector privado puede conectarse con fondos de sector público y fusionarse para producir resultados muy específicos. Se debe contar con marcos políticos, jurídicos y financieros para enfrentar los desafíos del futuro. Al mismo tiempo, se necesitan nuevos tipos de alianzas, basadas en criterios bien establecidos y marcos regulatorios legales, para alcanzar las metas y subsanar las brechas en aquellas áreas donde los sistemas de salud han fracasado hasta ahora.

Esta Región ha recibido los beneficios de magníficas experiencias, que deben documentarse y divulgarse ampliamente. Las enseñanzas extraídas permitirán a la Región avanzar, abordando los retos de salud nuevos y existentes. Esta es la única manera en que podremos llegar a todos, en todas partes.

Regional Office for the Americas of the World Health Organization
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