<%@ Language="VBScript" %> <% ' ASP permanent URL redirect - generated by www.rapidtables.com. ' Cambiado por Juan Carlos Diaz 20130905 Response.Status="301 Moved Permanently" Response.AddHeader "Location", "http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=4034&Itemid=3617&lang=es" Response.End %> FORTALECIMIENTO DE LOS SISTEMAS DE SALUD FUNCIONES ESCENCIALES DE SALUD PUBLICA FESP 11

FESP 11: Reducción del impacto de las emergencias y desastres en la salud

FESP 11

Esta función incluye:

• El desarrollo de políticas, la planificación y realización de acciones de prevención, mitigación, preparación, respuesta y rehabilitación temprana para reducir el impacto de los desastres sobre la salud pública. 

• Enfoque integral con relación a los daños y la etiología de todas y cada una de las emergencias o desastres posibles en la realidad del país.

• La participación de todo el sistema de salud y la más amplia colaboración intersectorial e interinstitucional en la reducción del impacto de emergencias o desastres.

• La gestión de la cooperación intersectorial e internacional en la solución de los problemas de salud generados por emergencias y desastres.

Indicadores:

1. Gestión de la reducción del impacto de emergencias y desastres.

2. Desarrollo de normas y líneas de actuación que apoyen la reducción del impacto de emergencias y desastres en la salud.

3. Coordinación y alianzas con otros organismos y/o instituciones.

4. Asesoría y apoyo técnico a las instancias subnacionales para la reducción del impacto de emergencias y desastres en la salud.

FESP 11: Resultados de la medición en la Región de LAC

Esta es una de las funciones que presenta un mejor desempeño para la Región de las Américas, con una mediana de 0.69. El perfil de los países respecto de la puntuación lograda en esta función muestra una baja dispersión en los resultados específicos obtenidos por cada uno de los países, con excepción de algunos para los cuales ésta continúa siendo un área crítica.
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Aunque la mayor parte de los indicadores presentan un buen nivel, aún se observa insuficiencias en la gestión de las ASNs en la reducción de emergencias y desastres (indicador 1). Este perfil de la Región de las Américas pone en evidencia que, a pesar de contar con los mecanismos institucionales, los resultados obtenidos en la gestión de emergencias y desastres son insuficientes.
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Respecto de la variación entre los países, se observa que es mayor para los indicadores 11.1 y 11.2. Especialmente respecto del desarrollo de normas y líneas de actuación, algunos países muestran no haber avanzado. Esto indica que a pesar que esta función se cumple en forma aceptable en toda la Región de las Américas en general, aún hay países que presentan notorias debilidades en su desempeño.
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Del análisis de esta función destacan algunos aspectos que son comunes a toda la Región de las Américas:

• El 80 por ciento de los países tiene planes sectoriales integrados a un programa nacional de emergencia y el 50 por ciento cuentan con mapas de amenazas y riesgos para emergencias y desastres. Además, el 70 por ciento de los países tienen organismos especializados dedicados al tema y el 30 por ciento señalan que su organismo tiene presupuesto asignado.

• La falta de capacidad de coordinación en el interior del sector salud frente a emergencias y desastres es una de las áreas críticas que los países reconocen en la gestión de la ASN frente a emergencias y desastres.

• Las principales debilidades del sector salud en la gestión de emergencias y desastres están en el abordaje de problemas de salud mental, la gestión de los servicios de salud frente a estos acontecimientos y la realización periódica de ejercicios de simulación. Por otra parte, con respecto a la formación del personal, se reconoce un desempeño adecuado de la capacidad institucional para abordar temas tales como el saneamiento básico, los vectores de transmisión, y las enfermedades infecciosas y transmisibles.

• En las normas vigentes, la mayor debilidad está en el tratamiento de los problemas de salud mental, donde el 50 por ciento de los países reconocen  debilidad de sus infraestructuras de la salud.

• Se reconoce buena coordinación con los demás instituciones y organismos nacionales e internacionales en estos casos. En general, se mantiene alianzas con la gran mayoría de los organismos vinculados a acciones en momentos de desastres y se colabora con naciones vecinas y otros organismos, en caso de emergencias.

• Con respecto al apoyo de la ASN a las instancias subnacionales, éste es elevado, en general, e incluye el desarrollo de acciones para fortalecer a las instancias descentralizadas. Destaca que un 70 por ciento de los países indican que realizan evaluaciones periódicas de las necesidades de las instancias subnacionales frente a emergencias y desastres, sin que ello necesariamente signifique la corrección de las insuficiencias encontradas, dada la escasa disponibilidad de recursos para resolverlas.