-tomado del Boletín Epidemiológico, Vol. 20 No. 3, septiembre 1999-

 

Normas y Estándares en Epidemiología:
Definiciones de Casos: Sarampión y Rubéola


Justificación de la vigilancia
Definiciones de caso recomendadas
Medidas recomendadas de vigilancia
Datos mínimos recomendados
Principal uso de los datos para la toma de decisiones
Principales indicadores de vigilancia


JUSTIFICACIÓN DE LA VIGILANCIA
Sarampión
Introducción:
En 1994, la Conferencia Sanitaria Panamericana estableció la meta de la erradicación del sarampión del continente americano en el año 2000. Grandes avances se han logrado hacia la interrupción de la transmisión de sarampión en la mayoría de los países de las Américas. Sin embargo, hasta septiembre de 1999, cuando faltan apenas 15 meses para llegar a la fecha proyectada para alcanzar la meta de la erradicación del sarampión de todo el continente, el virus de sarampión sigue circulando en algunas zonas de la Región. Con miras a obtener información que pueda usarse para prevenir y controlar los futuros brotes, deben llevarse a cabo las investigaciones y los análisis apropiados de todos los brotes de sarampión. Es necesario realizar actividades destinadas a determinar las fuentes de introducción del virus del sarampión, los modelos de transmisión y los factores de riesgo específicos para contraer el sarampión.

Vigilancia:
La vigilancia del sarampión es crítica para medir el progreso hacia la meta de la erradicación del sarampión en las Américas y para detectar problemas. Dentro de las actividades necesarias a desarrollar prioritariamente, para mejorar la calidad de la vigilancia del sarampión en toda la Región se incluyen las siguientes:

Rubéola
Introducción:
El virus de la rubéola sigue circulando libremente en la mayoría de los países de la Región. Después de una investigación completa de los casos sospechosos de sarampión, resulta que muchos de ellos son clasificados finalmente como rubéola. Más aún, se han encontrado casos del síndrome de rubéola congénita, en todos los países de la Región que han establecido sistemas de vigilancia del síndrome de rubéola congénita. Esto sugiere que el síndrome de rubéola congénita es un problema importante de salud pública en todos los países de las Américas.

Vigilancia:
La vigilancia de la rubéola debe integrarse con la vigilancia del sarampión. La finalidad de la vigilancia de la rubéola es detectar la circulación del virus de la rubéola, no detectar cada caso de rubéola. No se necesita otro sistema de vigilancia de la rubéola. Todos los sueros de los casos sospechosos de rubéola, que resultan negativos a la presencia de anticuerpos IgM específica contra la rubéola, deben someterse a pruebas para detectar la presencia de anticuerpos IgM específica contra el sarampión y viceversa.

DEFINICIONES DE CASO RECOMENDADAS
Los programas de erradicación del sarampión y los programas de control/eliminación de la rubéola deben usar las siguientes definiciones estandarizadas de caso, obtenidas de la Guía Práctica de Erradicación del Sarampión, publicada por la OPS, 1999 y de la publicación de la OMS, WHO Recommended Surveillance Standards, 2a. edición, junio de 1999, revisada por el Programa de Enfermedades Transmisibles de la OPS.


MEDIDAS RECOMENDADAS DE VIGILANCIA
Pruebas del sarampión para casos sospechosos de rubéola y dengue:

Investigación y notificación:

DATOS MíNIMOS RECOMENDADOS
Datos sobre casos
(se vincularán usando el identificador único para los datos sobre espécimen para análisis): I) identificador único; II) zona geográfica (distrito y provincia); III) nombre; IV) fecha de nacimiento; V) fecha del inicio de la erupción cutánea; VI) fecha de la notificación; VII) fecha de la investigación de caso; VIII) fecha de recolección de especímenes; IX) fecha de envío de los especímenes al laboratorio; X) número de dosis de la vacuna contra el sarampión que ha recibido; XI) fecha de última dosis de la vacuna contra el sarampión; XII) si se identificó la fuente de infección; XIII) resultados de la serología; XIV) resultados del aislamiento del virus; (XV) clasificación definitiva y XVI) nombre del investigador.

Datos sobre espécimen (para ser vinculados con los datos de casos para análisis): I) identificador único (número del MESS, cuando sea posible); II) número del espécimen; III) fecha del inicio de la erupción cutánea; IV) fecha de recolección de espécimen de sangre (de orina o de secreción nasofaríngea); V) fecha de envío de espécimen al laboratorio; VI) fecha de recepción de espécimen en el laboratorio; VII) resultados de la serología; (VIII) resultados del aislamiento del virus.



PRINCIPAL USO DE LOS DATOS PARA LA TOMA DE DECISIONES



PRINCIPALES INDICADORES DE VIGILANCIA

  • % de sitios de notificación que reportan oportunamente cada semana;
  • % de casos sospechosos notificados investigados dentro de las 48 horas que siguen a la aparición de la erupción cutánea;
  • % de casos sospechosos con formulario de investigación completo;
  • % de casos sospechosos con muestra de sangre obtenida dentro de los 30 días siguientes al inicio de la erupción cutánea (no obstante, cuando ocurren brotes, los casos vinculados epidemiológicamente al caso confirmado por laboratorio se confirman sin necesidad de muestra de sangre);
  • % de muestras de sangre cuyos resultados se recibieron dentro de los 7 días siguientes a la recepción de la muestra por el laboratorio.

     

    Regresar al temario de el
    Boletín Epidemiológico, Vol. 20 No. 3, septiembre 1999