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<B>Asamblea Mundial de la Salud:Cambio Climático y su Impacto sobre la Salud</B>Intervención de la Ministra de Salud Pública del Ecuador, Dra.

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Ginebra, Suiza - 21 de mayo de 2008
Sr, Presidente, Srs. Vicepresidentes, Sra, directora General de la OMS, Distinguidos Ministros y delegaciones,

Los Ministros y Ministras de Salud de seis países de Sudamérica - los seis países andinos, agrupados en el Organismo Andino de Salud - decidimos en nuestra última reunión celebrada en Quito, Ecuador, realizar nuestra intervención central en esta Asamblea, con una sola voz, con un planteamiento único, para abordar un problema que trasciende las fronteras y requiere una posición que va mucho más allá de los límites de las naciones. Para Ecuador y particularmente para mí es un gran honor y responsabilidad asumir esta delegación.

Aquí estamos los representantes de: Chile, patria de Neruda y Allende;de Bolivia, patria de Tupak Katari, y donde se encuentra el Cerro Rico de Potosí y el Lago Titicaca; de Perú, patria de Vallejo e Hipólito Unanue, donde se encuentra una de las maravillas del mundo: Machu Pichu; de Colombia, tierra de Gabriel García Márquez y Botero; de Venezuela, patria de Bolívar y Sucre, libertadores de nuestra región; y de Ecuador, en la mitad del mundo, patria de Atahualpa; Eugenio Espejo y Guayasamín, de las islas Galápagos, patrimonio viviente de la humanidad.

El sueño de nuestros libertadores fue siempre la INTEGRACION, constituirnos como una gran nación sudamericana. Hoy - casi 200 años después - nuestros presidentes están haciendo realidad ese sueño. Esta semana, en Brasil, los presidentes de los 12 países sudamericanos están firmando el acta constitutiva de UNASUR, la Unión de Naciones del Sur. Nosotros somos parte de ese sueño y de esa iniciativa. Andinos, sudamericanos, unidos, para construir un destino mejor…..

Es por eso que aquí, los Ministros y Ministras de Salud de los países Andinos juntamos nuestras voces para hacer realidad esa integración andina y sudamericana, expresando nuestra preocupación unánime por el inquietante fenómeno del cambio climático. Venimos a hacer propuestas, pero también a exigir responsabilidades a los países del norte, causantes de más del 80% de esta problemática. Es para nosotros un imperativo ético traer una posición conjunta ante un problema de tal magnitud.

El cambio climático y el calentamiento global trascienden las fronteras y requieren de un enfoque integral, que nos permita actuar en conjunto, pues - como lo planteó hace muy poco el presidente de Bolivia Evo Morales, - la madre Tierra, nuestra Pachamama, está amenazada de muerte. Si no actuamos de inmediato, no habrá vida posible en el planeta…….

Las causas del Cambio Climático y el Calentamiento Global están claramente establecidas, sabemos que se deben a un modelo de desarrollo y consumo insostenible, que altera el equilibrio de los seres humanos con la naturaleza, que mantiene un nivel de consumo irracional de energía. Una sola ciudad de los Estados Unidos consume más energía que toda el África sub sahariana. Es evidente que los mayores generadores de gases de efecto invernadero son los países mas desarrollados. Y los que más sufrimos las consecuencias devastadoras somos los países en vías de desarrollo, sobre todo los más pobres. Por ello, venimos también a exigir responsabilidades y acciones.

Sólo algunos ejemplos de lo que estamos padeciendo y no sólo quienes habitamos la región andina sino el mundo:...

El 80% de los glaciares tropicales se encuentra en los países andinos y se están derritiendo a ritmos acelerados: el Chacaltaya en Bolivia, el Antisana, Chimborazo y Cotopaxi de Ecuador, el Quelccaya y Pastoruri en Perú, el Pico Bolívar de Venezuela, el Nevado del Ruiz en Colombia, el imponente glaciar Grey en el sur de Chile, están desapareciendo.

Esto tiene un impacto notable en las facilidades de riego para la agricultura, en la capacidad de producir energía hidroeléctrica y en la disponibilidad de agua para consumo humano. Por ejemplo La Paz, la capital más alta del mundo, a casi 4000 metros de altura, ya está sufriendo los efectos del derretimiento de los glaciares que garantizaban el suministro de agua, ese líquido vital, para sus habitantes, siendo Bolivia el país del continente que produce menor cantidad de gases de efecto invernadero.

Así como son irrefutables las evidencias del calentamiento global, también lo son las evidencias del impacto que los fenómenos asociados al cambio climático tienen sobre la salud. Esta organización, la OMS, habla de 150.000 muertes y más de 5 millones de años de vida ajustados por discapacidad perdidos. Emergen y reemergen enfermedades infecciosas; se incrementan las diarreas y enfermedades transmitidas por alimentos y agua; aumentan los cuadros carenciales, las enfermedades respiratorias, alérgicas y dermatológicas, se ve comprometida la salud mental de las personas… Cada vez con mayor frecuencia se asocian estos reportes a alteraciones de los ecosistemas.

Quizás la primera y más importante consecuencia del cambio climático sea aquella que se deriva de su impacto negativo en la disponibilidad de agua y alimentos; ambos son macro determinantes de la salud y la vida. Sin agua y alimentos no hay vida ni salud. Ya la Organización de Naciones Unidas alertó sobre las posibles hambrunas que azotarán al mundo en los próximos años como producto del calentamiento global. Sabemos que la desnutrición es la causa más importante de mortalidad infantil en el mundo, y que aumentará considerablemente debido a la escasez de alimentos. íY mucha atención al cambio de usos de terrenos de vocación agrícola para la producción de bio-combustibles! ¿Dejaremos de producir alimentos para las personas, para producir alimento para los vehículos?

Otro impacto importante se produce sobre las enfermedades transmitidas por vectores: malaria, dengue, fiebre amarilla… No había malaria por encima de los 1500 metros de altura, y ahora ya la tenemos a 2500 metros….. ALERTA, la población en riesgo por estas enfermedades pueden duplicarse en pocos años e introducirse en países donde aún no la tienen, a pesar de los grandes esfuerzos que se hacen para disminuirlas.

También queremos referirnos a la intensidad y magnitud de los fenómenos naturales que se convierten en desastres: inundaciones y - paradójicamente - sequías, incendios forestales, huracanes, erupciones volcánicas, cambios extremos de temperatura: friajes y olas de calor, con inmenso saldo de muertes, heridos y desplazados. La Cruz Roja reportó en el 2006: 426 desastres naturales con más de 140 millones de afectados, y siempre los más afectados son los más pobres….. Aprovechamos la oportunidad para expresar nuestro pesar y solidaridad con el pueblo y los cientos de miles de damnificados de China y Myanmar….

Y es que los desastres naturales se están incrementando. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), pronostica más huracanes, sequías, lluvias torrenciales, granizos y desertificación en América Latina en los próximos años. Este año hemos tenido terribles inundaciones en nuestros países, en Ecuador y Bolivia tuvimos que declarar emergencia nacional. En Perú los friajes están aumentando enormemente la mortalidad por neumonías en los niños más pobres de nuestras sierras andinas.

¿Qué hacer ante esta situación?

Lo primero, exigir responsabilidad a los países que la producen, y el reconocimiento de los daños que causan a la humanidad, y que aquí se encuentran presentes para que cumplan los compromisos adquiridos en las distintas convenciones como por ejemplo la de Kyoto e instar a los países que aún no han ratificado dichas convenciones a realizarlo en el menor tiempo posible. La reciente reunión de Bali marca claramente el camino. Es claro que el mundo sabe lo que hay que hacer. Lo que falta es disposición política en los gobiernos y monopolios que dominan el mundo, y que ambicionan intereses de acumular mayores ganancias a toda costa, en detrimento del resto de la humanidad….

Sí, hay quienes ven en el derretimiento de los glaciares una gran oportunidad para extraer las enormes riquezas minerales que muchos de ellos cobijan…..; es triste, pero hay quienes dirigen sus ojos y sus inversiones al potencial mercado del agua como un prometedor bien de lucro.

Por eso debemos exigir una actitud mucho más activa a los Organismos Internacionales, ya tenemos bastantes documentos y diagnósticos, ya sabemos lo que sucede y quiénes lo causan, ya sabemos lo que hay que hacer, ahora toca hacerlo, presionar para que se haga, asumir una actitud mucho más firme.

En cada uno de nuestros países se han creado unidades especiales para tratar el tema del Cambio Climático, de forma intersectorial, como corresponde a la magnitud del problema, combinando las estrategias de adaptación y mitigación. Estamos proponiendo un Plan Andino y, por qué no, Sudamericano, de respuesta regional ante el cambio climático y sus efectos, que contemple los siguientes temas: protección de nuestros ecosistemas y recursos hídricos, garantía de seguridad alimentaria, mejora de los asentamientos humanos, y por supuesto, fortalecimiento y adaptación de nuestros sistemas de salud incluyendo la construcción de hospitales seguros y la gestión de riesgos para desastres. En fin, trabajamos en la promoción de entornos más sanos, saludables y seguros.

Estamos integrando y actualizando nuestros sistemas de vigilancia y respuesta, fortaleciendo no sólo a los Ministerios de Salud, sino a todo el sector, para actuar de manera coordinada e intersectorial, que permita hacer frente a la gran cantidad de problemas que se nos avecinan. Por ejemplo, en Venezuela el Gobierno bolivariano ha sustituido más de 31 millones de focos incandescentes por bombillas de bajo consumo, que reducen en un 80% el consumo de energía. En Colombia se está implementando un programa similar, mientras que en el Ecuador se entregarán 6 millones de luminarias que significará la reducción del consumo de 60 millones de galones de combustible al año, evitando la producción de 480 mil toneladas de CO2.

En el marco de la reunión de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Bali, Ecuador está presentando una iniciativa pionera en la historia. Propone mantener cerca de mil millones de barriles de petróleo del campo amazónico Ishpingo-Tambococha-Tiputini o ITT, en el subsuelo y evitar de esta manera la pérdida de biodiversidad, garantizar los derechos de los pueblos en situación de aislamiento voluntario y evitar la liberación de alrededor de 436 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. Se espera la respuesta del mundo ante esta propuesta que forma parte de la iniciativa de transición energética global.

Además, luchamos de manera permanente contra la exclusión social y la pobreza y por hacer realidad el derecho a la salud, a esos millones de seres humanos a los que un sistema humano se los ha negado.

Queremos finalizar nuestra intervención con una reflexión para todas y todos:

Requerimos con urgencia un nuevo modelo de sociedad, de vida, de desarrollo, centrado en la enseñanza de nuestros pueblos originarios: la vida y la sociedad en equilibrio con la naturaleza. Tenemos que aprender que para vivir bien y satisfacer nuestras necesidades no necesitamos el ritmo de consumo desenfrenado que impone el modelo vigente de sociedad.

La región sudamericana vive un proceso de cambios y transformaciones que ha generado expectativas y esperanzas en los millones de excluidos de nuestros pueblos; como dijo el Presidente Rafael Correa de Ecuador, más que una era de cambios, se avizora un cambio de era. Estamos asistiendo al fin de una civilización cruel e inhumana, que creció en productividad y tecnología, pero sembró en el mundo pobreza y enfermedad.

A nombre de los Ministros y Ministras de Salud de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y la República Bolivariana de Venezuela planteamos el reto. Tenemos la responsabilidad de encontrar un modelo de desarrollo más humano, que recupere la espiritualidad de nuestros pueblos originarios andinos y amazónicos, la misma que coincide con la sabiduría ancestral de otros pueblos milenarios del mundo, que permita la satisfacción de las necesidades de la humanidad en equilibrio con la naturaleza, en fin, que produzca justicia social. Solo así podrá haber vida y salud.

Por favor, entendámoslo y asumámoslo.

Es nuestra única esperanza.

Gracias.




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