Las iniciativas emblemáticas de la OPS representan sus enfoques estratégicos para abordar los desafíos de salud más acuciantes de la Región. Estas iniciativas reflejan cómo se aplica en la práctica la estrategia de la OPS, y abarcan desde iniciativas principalmente de salud hasta otras que abordan los aspectos económicos, comerciales y de seguridad de la atención de salud en la Región de las Américas.
El logro de la salud universal en la Región de las Américas se vincula estrechamente a la transformación de los sistemas de salud mediante la atención primaria de salud. La atención primaria de salud constituye la espina dorsal de los sistemas de salud equitativos, integrados y resilientes, que sitúan a las personas, las familias y las comunidades en el centro de la atención y sirven tanto de base como de acelerador de la transformación de los sistemas de salud.
En el contexto regional actual, caracterizado por transiciones demográficas, cambios epidemiológicos y climáticos, desafíos en la recuperación posterior a la pandemia y un entorno fiscal y económico sin precedentes, la atención primaria de salud sobresale como la estrategia más eficaz para consolidar sistemas de salud capaces de responder de manera equitativa, oportuna y sostenible.
La atención primaria sigue evolucionando e integra de manera cada vez más amplia nuevas tecnologías, herramientas digitales en el ámbito de la salud y modalidades innovadoras de atención para abordar desafíos complejos e interrelacionados, al tiempo que reduce las inequidades. Estos cambios exigen una mayor visión estratégica, respaldada por mecanismos de gobernanza ágiles y políticas públicas audaces.
en una cartera de inversiones combinada del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial en los países que se han incorporado a la Alianza
Los países que forman parte de la Alianza también trabajaron con recursos asignados por estos bancos en forma de cooperación técnica.
La Alianza por la Atención Primaria de Salud en las Américas fue puesta en marcha en diciembre del 2023 por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la OPS y el Banco Mundial como un mecanismo regional único para acelerar la implementación de la atención primaria de salud mediante el diálogo coordinado sobre políticas, la planificación armonizada de inversiones y la innovación estratégica.
La Alianza se basa en el reconocimiento común de que los sistemas de salud resilientes, equitativos y centrados en las personas, que tienen su fundamento en los principios de la atención primaria, son esenciales para lograr la salud universal y fortalecer la preparación ante futuras emergencias de salud.
Orientar y articular las inversiones en el ámbito de la salud para garantizar un financiamiento sostenible de los servicios de atención primaria de salud.
Aprovechar las tecnologías y soluciones innovadoras para mejorar la prestación y la eficacia de la atención primaria de salud.
Acelerar la transformación de los sistemas de salud al poner en marcha políticas e iniciativas que prioricen la atención primaria de salud.
Tres países se han incorporado formalmente a la Alianza en el 2025, estableciendo mecanismos nacionales permanentes de coordinación (Mesas Consultivas) bajo la rectoría de sus ministerios de salud:
Chile
Panamá
Paraguay
República Dominicana y El Salvador se incorporaron en el 2024.
La Alianza también está en conversaciones con otros 10 países para definir vías de participación formal en el futuro: Argentina, Estado Plurinacional de Bolivia, Brasil, Colombia, Guatemala, Honduras, Jamaica, México, Perú y Uruguay.
En el 2025, la Alianza amplió su colaboración con algunos países para incluir a los ministerios de finanzas mediante debates estructurados con las oficinas presupuestarias nacionales, a fin de fortalecer la sostenibilidad fiscal de las reformas orientadas a la atención primaria de salud.
El informe de la Comisión Lancet propone un plan de acción de cinco puntos para guiar a los países hacia sistemas de salud centrados en las personas y resilientes ante las crisis:
Las redes integradas de servicios de salud representan la atención primaria de salud en acción, adaptada a las condiciones de cada territorio, que lleva los principios a la práctica al reorganizar los servicios para garantizar el acceso, la continuidad y la calidad de la atención para todas las personas.
En el marco actualizado de las redes integradas de servicios de salud se destaca lo siguiente:
Las redes integradas de servicios de salud permiten que los programas prioritarios de salud pública tengan un mayor impacto mediante la prestación integrada de atención, centrándose en las enfermedades no transmisibles, las enfermedades transmisibles y la salud maternoinfantil, aplicando un enfoque integrado.
La Iniciativa para la Eliminación de Enfermedades brinda apoyo a los países y territorios de la Región de las Américas para eliminar y mantener la eliminación de más de 30 enfermedades transmisibles y problemas relacionados antes del 2030. Desde su puesta en marcha en el 2019, promueve servicios de salud integrados, la vigilancia intensa y un acceso equitativo a la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la atención, en especial para los grupos de población en situación de vulnerabilidad.
enfermedades transmisibles y otros problemas relacionados seleccionados para su eliminación antes del 2030
En junio del 2025, Suriname recibió la certificación de libre de malaria, tras interrumpir la transmisión local en todo el país. Esto refleja décadas de inversión sostenida en la vigilancia, el diagnóstico oportuno, el tratamiento eficaz y las actividades de extensión para llegar a poblaciones remotas en entornos amazónicos. Veinte países de la Región han eliminado ya la malaria.
Brasil recibió en diciembre la validación de la eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH, tras cumplir los criterios programáticos y de impacto exigidos: tasas de incidencia ≤2%, cobertura alta de la atención prenatal, pruebas de detección del VIH y tratamiento para embarazadas y lactantes. 12 países han alcanzado este hito y 11 de ellos han eliminado además la transmisión maternoinfantil de la sífilis.
En mayo del 2025, ambos países obtuvieron la certificación de libres de fiebre aftosa en el ganado bovino sin vacunación, con lo que se alcanza ahora una cobertura del 80% de la cabaña animal de la Región. La Región también celebró la erradicación del virus de la fiebre aftosa de tipo C.
Argentina alcanzó la certificación de interrupción de la transmisión de la enfermedad de Chagas por vectores en 5 nuevos departamentos de 2 provincias y la revalidó para otras 2 provincias.
En el 2025, la Región de las Américas perdió su estado de eliminación del sarampión, y Canadá pasó a ser un país donde el sarampión tiene carácter endémico. Al final del año, se habían notificado más de 14 000 casos confirmados en 13 países y 30 muertes en tres países, con un impacto desproporcionadamente alto en las poblaciones indígenas.
Este retroceso pone de manifiesto la necesidad de mantener una cobertura de vacunación elevada y homogénea, una vigilancia intensa y una respuesta rápida y eficaz ante los brotes.
Promoción política de la cuestión a alto nivel, capacitación del personal del ministerio de salud y de los servicios de salud, seguimiento epidemiológico sistemático, apoyo a las estrategias de vacunación, despliegue de consultores para una respuesta rápida a los brotes y mejora de la comunicación para llegar a los grupos reticentes a las vacunas.
Las cárceles se enfrentan a una elevada carga de tuberculosis, infección por el VIH, infecciones de transmisión sexual y hepatitis virales, debido al hacinamiento y a la escasez de servicios de salud integrados. La OPS convocó a 17 países a una reunión regional sobre enfermedades transmisibles en las cárceles y emitió nuevas directrices. Las misiones enviadas a seis países brindaron apoyo para el tamizaje, el diagnóstico molecular, las herramientas de prevención (profilaxis previa a la exposición, profilaxis posterior a la exposición, preservativos), la vacunación contra la hepatitis B y la ampliación del tratamiento para la hepatitis C.
La OPS brinda apoya a los países para combinar intervenciones destinadas a las enfermedades tropicales desatendidas, la malaria y la inmunización en grupos de población indígenas y otros grupos de difícil acceso. Este enfoque integrado aborda los elevados costos logísticos, fortalece las capacidades locales y mejora la equidad en la prestación de servicios.
Varios países están avanzando hacia nuevos logros en materia de eliminación. Se han presentado o se está avanzando en la presentación de expedientes y documentación nacional sobre:
Se esperan varias validaciones y certificaciones en el 2026.
La OPS publicó informes de una página, basados en la evidencia, en los que se resumen las intervenciones que ofrecen la mejor relación de costo-efectividad para acelerar la eliminación de más de 30 enfermedades y problemas relacionados, una orientación práctica para las personas responsables de las decisiones a nivel nacional.
Descargar el PDFA lo largo de más de 123 años, la OPS y los países y territorios de la Región de las Américas han desempeñado un papel fundamental para lograr la eliminación de enfermedades.
Vea la cronología →La transformación digital en el ámbito de la salud depende cada vez más de la capacidad de los países de pasar de los proyectos piloto a una implementación amplia y sostenida. En el 2025, la OPS brindó apoyo a los Estados Miembros, centrándose especialmente en la interoperabilidad nacional y transfronteriza, la documentación digital de los certificados de vacunación (entre los que se destaca el más reciente para la fiebre amarilla) y la participación en la Ruta Panamericana para la Salud Digital. Estos esfuerzos se complementaron con medidas para fortalecer el cambio institucional, la preparación de la fuerza laboral y la sostenibilidad a largo plazo.
Se dio prioridad al despliegue práctico y la adopción de soluciones digitales como bienes públicos que ayudan a:
Reducir los tiempos de espera
Ampliar el acceso a la atención de salud especializada
Reducir las barreras a la atención, especialmente en zonas remotas y desatendidas
Mejorar la calidad y continuidad de los servicios de salud
Fortalecer las capacidades de la fuerza laboral para la adopción eficaz de soluciones de salud digital
evitando al mismo tiempo que se amplíen las lagunas existentes causadas por la brecha digital.
Avanzar en la transformación digital de la atención de salud requiere una acción coordinada entre las distintas instituciones, sectores y niveles del gobierno. Las alianzas estratégicas son un elemento definitorio del enfoque de la OPS, en el que la Organización actúa como entidad convocante central y plataforma de confianza para armonizar la cooperación técnica, los actores y las inversiones en toda la Región.
En el 2025, la OPS consolidó en mayor medida su papel como centro estratégico para la colaboración en la transformación digital por medio de una red cada vez más amplia de alianzas de alto nivel alineadas en torno a prioridades regionales compartidas.
en financiamiento activo de la cooperación técnica y préstamos disponibles gracias a asociaciones con Japón, República de Corea, España, el CAF, el BID y el Banco Mundial, para brindar apoyo a iniciativas dirigidas y codirigidas por la OPS en los Estados Miembros, incluidas las inversiones en curso y las nuevas inversiones del 2025
Estas asociaciones coordinadas ilustran el papel de convocatoria único que desempeña la OPS y su capacidad para armonizar la cooperación técnica, la tecnología y el financiamiento dentro de una visión regional coherente.
La labor de la OPS en el 2025 muestra un cambio para pasar de iniciativas digitales fragmentadas a una transformación digital sólida, interoperable, centrada en las personas y sostenible de los sistemas de salud pública en toda la Región de las Américas.
Entre las prioridades para el próximo período se encuentran las siguientes:
El mantenimiento de la inversión y las asociaciones será esencial para garantizar que la transformación digital se traduzca en sistemas de salud más resilientes, equitativos y eficientes en toda la Región de las Américas. En el 2026 también se pondrá en marcha una coalición regional y programa de capacitación en torno a la inteligencia artificial, en colaboración con asociados clave de toda la Región de las Américas.
En la Región de las Américas, las enfermedades no transmisibles (ENT) causan 6 millones de muertes al año, lo que representó el 65% de la mortalidad total en el 2021, y se prevé que acaben superando el 80% del total de muertes. El 38% se producen prematuramente en menores de 70 años. Alrededor de 240 millones de personas tienen al menos una ENT, lo que convierte a estas enfermedades en la principal causa de muerte y discapacidad en la Región.
La Iniciativa "Mejor Atención para las ENT" tiene como propósito fortalecer la capacidad de las autoridades de salud para incorporar servicios integrales para las ENT en la atención primaria de salud, mejorar el tamizaje, diagnóstico, tratamiento y seguimiento, y fortalecer la recolección de datos y el seguimiento de los resultados de salud.
La iniciativa se centra en las siguientes áreas:
Para los gobiernos
Fortalecer la capacidad nacional de planificar servicios integrales para las ENT e integrarlos en la atención primaria.
Para los servicios de atención primaria de salud
Aumentar la capacidad de prestar servicios de calidad para el tamizaje, diagnóstico, tratamiento y seguimiento continuo de las ENT, incluidos los sistemas de derivación.
Para los establecimientos de salud
Fortalecer la recolección de datos y el seguimiento del diagnóstico, el tratamiento y los resultados de la atención de las ENT.
Por medio de los Fondos Rotatorios Regionales, 32 países están comprando medicamentos y tecnologías relacionados con las ENT para la atención primaria de salud. Específicamente en relación con la hipertensión, la diabetes y el cáncer cervicouterino:
Alrededor de 50 000 prestadores de atención de salud completaron el curso de introducción sobre Mejor Atención para las ENT. Mediante el campus virtual de la OPS se ha elaborado un itinerario de aprendizaje con más de 20 cursos, y más de 500 000 profesionales de la salud han completado cursos sobre temas relacionados con las ENT.
En el 2025, los Fondos Rotatorios Regionales de la OPS continuaron su labor como el mecanismo más potente de la Región para las compras colectivas, y garantizaron que todos los países, independientemente de su tamaño o recursos, pudieran acceder a vacunas, medicamentos y equipamiento médico de calidad a precios asequibles.
Con más de 60 años de experiencia acumulada, los Fondos Rotatorios Regionales son un mecanismo de cooperación técnica integrado por:
Acceso a vacunas, neveras portátiles y jeringas
Acceso a medicamentos esenciales, medios diagnósticos y equipamiento médico
Los Fondos Rotatorios Regionales desempeñan un papel fundamental en el apoyo a la producción regional al agrupar la demanda y proporcionar previsibilidad de mercado a los productores locales. En el 2025, los proyectos de producción regional avanzaron para incluir otras vacunas producidas localmente, basándose en la exitosa colaboración entre Pfizer, Sinergia y Argentina para la PCV20 firmada en enero.
En el 2020, los productores regionales de vacunas suministraron solamente el 1,5% del volumen y el 0,3% del valor de las vacunas compradas mediante los Fondos Rotatorios Regionales de la OPS.
En el 2025, los productores regionales pudieron cubrir el 26% del volumen y el 30% del valor de la demanda regional.
América Latina y el Caribe cuentan con capacidades en materia de innovación y producción de tecnologías sanitarias. Sin embargo, el acceso a las tecnologías sanitarias de producción regional sigue siendo limitado, lo que refleja limitaciones estructurales en las cadenas de valor regionales, la integración comercial y la escala de producción. Esta región sigue dependiendo en gran medida de fuentes externas para obtener vacunas, medicamentos, principios activos farmacéuticos y otros insumos cruciales.
La pandemia de COVID-19 puso de relieve los riesgos de esta dependencia. Más allá de la pandemia, las nuevas amenazas para la salud y las presiones geopolíticas sobre las cadenas mundiales de suministro ponen aún más de relieve la necesidad de fortalecer la producción regional como componente básico de la seguridad sanitaria.
Mediante un compromiso político sostenido, un fortalecimiento de la gobernanza y una acción regional coordinada, América Latina y el Caribe están sentando las bases de una mayor autosuficiencia en relación con tecnologías sanitarias.
En el 2025, los Fondos Rotatorios Regionales realizaron compras a productores regionales para satisfacer aproximadamente el 25% de la demanda de vacunas antigripales. Ese mismo año, los Fondos Rotatorios Regionales firmaron contratos con productores regionales para abastecer hasta el 65% de la demanda a partir del 2026.
Esto representa un cambio fundamental hacia una importante capacidad de abastecimiento regional.
Productores de 7 países operan más de 30 centros públicos y privados en diferentes segmentos de la cadena de valor de la producción de vacunas.
Cuatro productores públicos y privados han avanzado en la construcción de nueva infraestructura para producir vacunas basadas en plataformas de ARNm.
Los productores regionales han iniciado más de 30 proyectos de investigación, desarrollo y producción de vacunas y otras tecnologías sanitarias de ARNm.
La producción de principios activos farmacéuticos sigue siendo un desafío regional, con una dependencia exterior estimada en el 85% en Argentina y el 95% en Brasil.
Aunque los volúmenes totales de exportación siguen siendo bajos, el 54% se destina a mercados de América Latina y el Caribe, lo que demuestra el potencial del mercado regional como base para el crecimiento.
En el 2021, el Consejo Directivo de la OPS aprobó la resolución CD59.R3 sobre el Aumento de la capacidad de producción de medicamentos y tecnologías sanitarias esenciales. En el 2023, la OPS puso en marcha la Plataforma de Innovación y Producción Regional. En el 2024, los Estados Miembros aprobaron la resolución CD61.R14, en la que se establecen flexibilidades para los Fondos Rotatorios Regionales de la OPS con el fin de fomentar la producción regional.
La OPS siguió ampliando las asociaciones estratégicas con Canadá, la Unión Europea, el Mercosur, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, la Coalición para la Innovación en la Preparación ante Epidemias, la Asociación Latinoamericana de Industrias Farmacéuticas, la Federación Latinoamericana de la Industria Farmacéutica y la Colaboración Regionalizada para la Fabricación de Vacunas, fortaleciendo así la colaboración para avanzar en la innovación y la producción regionales.