Contaminación del aire ambiental exterior y en la vivienda: Preguntas frecuentes

La contaminación del aire ambiental exterior es un término más amplio usado para describir la contaminación del aire en ambientes al aire libre. La mala calidad del aire ambiental exterior ocurre cuando los contaminantes alcanzan concentraciones lo suficientemente altas como para afectar negativamente la salud humana y/o el medio ambiente. La contaminación del aire urbano al aire libre es un término más específico que se refiere a la contaminación del aire ambiental exterior en áreas urbanas, por lo general en las ciudades o en sus alrededores.

Actualizado 2018

SECCIÓN I: IMPACTOS DE LA CONTAMINACIÓN DEL AIRE AMBIENTAL EXTERIOR EN LA SALUD

P.1 ¿Cuál es la diferencia entre la contaminación del aire ambiental exterior y la contaminación del aire urbano al aire libre?

La contaminación del aire ambiental exterior es un término más amplio usado para describir la contaminación del aire en ambientes al aire libre. La mala calidad del aire ambiental exterior ocurre cuando los contaminantes alcanzan concentraciones lo suficientemente altas como para afectar negativamente la salud humana y/o el medio ambiente.

La contaminación del aire urbano al aire libre es un término más específico que se refiere a la contaminación del aire ambiental exterior en áreas urbanas, por lo general en las ciudades o en sus alrededores.

P.2 ¿Cuáles son las consecuencias de la contaminación del aire ambiental exterior en la salud?

La exposición a altos niveles de contaminación del aire puede causar una variedad de resultados adversos a la salud. La contaminación del aire puede aumentar el riesgo de infecciones respiratorias, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y cáncer de pulmón. Tanto la exposición a corto como a largo plazo a los contaminantes del aire se ha asociado con impactos adversos en la salud. Los impactos más severos afectan a las personas que ya están enfermas. Los niños, los ancianos y los pobres son más susceptibles. Los contaminantes más nocivos para la salud, estrechamente asociados con la mortalidad prematura excesiva, son partículas finas PM2,5 que penetran profundamente en los conductos pulmonares.

Si bien en general, la calidad del aire en los países de altos ingresos ha mejorado en las últimas décadas, los efectos adversos de la contaminación del aire ambiental exterior en la salud por partículas (PM por sus siglas en inglés) siguen siendo un problema mundial de salud pública, incluso a niveles relativamente bajos.

P.3 ¿Qué son las partículas PM2,5 y PM10?

Las partículas (PM por sus siglas en inglés), es el término para partículas que se encuentran suspendidas en el aire, como el polvo, el hollín, el humo y el aerosol. Grandes cantidades de partículas son típicamente emitidas por fuentes tales como los vehículos diésel, la quema de residuos y cultivos, y las plantas generadoras de energía eléctrica a carbón.

Las partículas de menos de 10 micrómetros de diámetro (PM10) presentan un problema de salud porque pueden inhalarse y acumularse en el sistema respiratorio.

Las partículas de menos de 2,5 micrómetros de diámetro (PM2,5) se denominan partículas "finas" y representan mayores riesgos para la salud. Debido a su pequeño tamaño (aproximadamente 1/30 del ancho promedio de un cabello humano), las partículas finas pueden alojarse profundamente en los pulmones.

P.4 ¿Cuál es la carga de la enfermedad asociada con la contaminación del aire exterior?

En todo el mundo, 4,2 millones de muertes prematuras fueron atribuibles a la contaminación del aire ambiental exterior en el 2016. Alrededor del 88% de estas muertes ocurren en países de ingresos bajos y medios.

Desglose regional (países de ingresos bajos y medios)

  • Sudeste de Asia: 1.332.000 muertes
  • Pacífico occidental: 1.255.000 muertes
  • África: 425.000 muertes
  • Mediterráneo oriental: 319.000 muertes
  • Europa: 304.000 muertes
  • América: 164.000 muertes

Desglose regional (países de ingresos altos)

  • Europa: 205.000 muertes
  • América: 95.000 muertes
  • Pacífico occidental: 82.000 muertes
  • Mediterráneo oriental: 17.000 muertes

P.5 ¿Qué información recopila la OMS sobre las exposiciones a la contaminación del aire ambiental exterior?

La OMS mantiene una base de datos pública a nivel mundial sobre la contaminación del aire ambiental exterior en su Observatorio de Salud Global.

La base de datos contiene los niveles de contaminación del aire ambiental exterior por PM2.5 y PM10 medidos en más de 4.000 ciudades en 108 países para el período 2010-2016. Estos datos se utilizan como insumo para estimar las exposiciones medias anuales de poblaciones urbanas y rurales a las partículas finas. Los enlaces a la base de datos e información sobre cómo se recopilan los datos se pueden encontrar aquí: http://www.who.int/gho/phe/outdoor_air_pollution/en/.

En 2013, la OMS formó una alianza con la Organización Mundial de Meteorología (WMO por sus siglas en inglés), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), otras instituciones y agencias de las Naciones Unidas, representantes de países e investigadores, para formar la Plataforma Global de Calidad del Aire y Salud (la Plataforma). La Plataforma se reúne periódicamente para examinar la información reciente sobre la contaminación del aire y salud, incluida la bibliografía epidemiológica sobre mortalidad y morbilidad relacionadas con la contaminación del aire; los métodos para mejorar la calidad del aire y la vigilancia de la salud, así como la distribución de las fuentes de emisión; identificando las prioridades de investigación y las oportunidades de colaboración entre agencias e instituciones.

P.6 ¿Cómo responde la OMS a los efectos de la contaminación del aire ambiental exterior en la salud?

La función principal de la OMS es identificar los contaminantes del aire que tienen el mayor impacto en la salud de las personas. Esto ayuda a los Estados Miembros de la OMS a enfocar sus acciones en la forma más efectiva de prevenir o reducir los riesgos a la salud. La tarea de la OMS es revisar y analizar la evidencia científica acumulada, y utilizar el asesoramiento de expertos para sacar conclusiones sobre los contaminantes del aire que afectan la salud, así como para identificar medidas efectivas para reducir la carga de enfermedad atribuible a la contaminación del aire.

P.7 ¿Qué pasos deben tomarse para prevenir los impactos de la contaminación del aire ambiental exterior en la salud?

Los gobiernos pueden identificar sus principales fuentes de contaminación del aire ambiental exterior e implementar políticas para mejorar la calidad del aire y la salud pública, tales como: la promoción del transporte público, caminar y andar en bicicleta (en lugar del transporte que depende de vehículos motorizados privados); la promoción de plantas generadoras de energía que usan combustibles limpios y renovables (por ejemplo, no carbón), la reducción del uso de combustibles sólidos como la leña para cocinar y para calentar, y las mejoras en la eficiencia energética de las viviendas, los edificios comerciales y la industria manufacturera.

Los pasos esenciales incluyen aumentar la conciencia sobre la alta carga de enfermedad atribuible a la contaminación del aire ambiental exterior y sus principales fuentes de emisión, así como destacar la importancia de tomar medidas inmediatas específicas a un país. Además, el uso de un monitoreo efectivo para evaluar y comunicar el impacto de las intervenciones también es una herramienta importante para generar conciencia. El impulso de una acción política puede generar beneficios para la salud, el clima y el medio ambiente.

El sector de la salud en sí mismo tiene un papel que desempeñar tanto a nivel político como a nivel de los pacientes para prevenir los impactos de la contaminación del aire en la salud. Los profesionales de la salud pública que trabajan a nivel de políticas pueden abogar por los beneficios de las políticas que afectan la contaminación del aire en la salud. A nivel clínico, médicos, enfermeras y trabajadores comunitarios de la salud pueden informar a sus pacientes sobre los riesgos de la contaminación del aire en su salud y las intervenciones disponibles para protegerse o minimizar los impactos de la exposición a altos niveles de contaminación del aire (por ejemplo, permanecer en el interior y reducir el ejercicio en poblaciones vulnerables durante episodios agudos de alta contaminación del aire).

P.8 La OMS sostiene que la reducción de la contaminación del aire ambiental exterior puede conducir a reducciones sustanciales de la mortalidad. ¿Es esto cierto y dónde podría encontrar más información?

Reducir la concentración media anual de PM10 de 70 a 20 ?g/m3, y de PM2,5 de 35 a 10 ?g/m3 puede lograr una reducción del 15% en el riesgo de mortalidad, de acuerdo a las guías de calidad del aire de la OMS de 2005. Ver la guía (en inglés). 

La OMS estima que el 12,5% de las muertes en todo el mundo podrían evitarse mejorando la calidad del aire. Niveles más bajos de contaminación del aire ambiental exterior reducirán la carga de enfermedad relacionadas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares, los costos de atención de la salud y la pérdida de productividad de los trabajadores, así como el aumento de la esperanza de vida.

Además, las medidas que reducen la contaminación del aire también reducen las emisiones de contaminantes climáticos de vida corta, particularmente el carbono negro, que es un componente principal de las emisiones de los vehículos diésel, y de otras fuentes, así como los gases de efecto invernadero (CO2) que contribuyen al cambio climático. El cambio climático produce una serie de efectos adversos sobre la salud, a través, por ejemplo, del aumento de sequías y de fenómenos meteorológicos extremos (por ejemplo, huracanes e inundaciones), así como de enfermedades transmitidas por el agua y los alimentos. También puede aumentar la incidencia de enfermedades transmitidas por vectores como el dengue y la malaria.

P.9 ¿Cuáles son las implicaciones para la salud pública?

La salud pública reconoce la contaminación del aire como un determinante importante de la salud. En los países de ingresos bajos y medios la exposición a la contaminación del aire es más alta que en los países de mayores ingresos donde las medidas de mitigación llevaron a reducciones en la exposición. Existe una gran desigualdad en la exposición a la contaminación del aire y en los riesgos a la salud relacionados con esta: la contaminación del aire se combina con otros aspectos del entorno social y físico para crear una carga desproporcionada de enfermedad en las poblaciones en mayores condiciones de vulnerabilidad y desfavorecidas.

La exposición a los contaminantes del aire requiere la intervención de las autoridades públicas a nivel sub-nacional, nacional, e incluso internacional.

El sector de la salud puede desempeñar un papel central en liderar un enfoque multisectorial para la prevención de la exposición a la contaminación del aire. Puede involucrar y apoyar a otros sectores relevantes (transporte, vivienda, producción de energía e industria) en el desarrollo y la implementación de políticas a largo plazo para reducir los riesgos de la contaminación del aire en la salud.

P.10 ¿Existen otros factores de riesgo que podrían contribuir a las muertes atribuibles a la contaminación del aire ambiental exterior?

La mortalidad por cardiopatía isquémica y accidente cerebrovascular también se ve afectada por factores de riesgo como la presión arterial alta, la dieta poco saludable, la falta de actividad física, el tabaquismo y la contaminación del aire en interiores. Entre los otros riesgos que pueden contribuir a la neumonía infantil se incluye la lactancia sub-óptima, el bajo peso, el humo de cigarrillo de segunda mano y la contaminación del aire en interiores. El tabaquismo activo y pasivo son los principales factores de riesgo del cáncer de pulmón y de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

 

SECCIÓN II: POLÍTICAS DE SALUD PÚBLICA PARA REDUCIR LA EXPOSICIÓN A LA CONTAMINACIÓN DEL AIRE AMBIENTAL EXTERIOR

P.1 ¿Cuáles son las políticas públicas que pueden reducir los impactos de la contaminación del aire ambiental exterior en la salud?

Reducir los impactos de la contaminación del aire en la salud pública requiere abordar las principales fuentes de contaminación del aire, incluida la combustión incompleta de combustibles fósiles del transporte automotor, la generación de energía, las prácticas agrícolas, la quema de residuos y cultivos y el uso ineficiente de energía en la construcción, la vivienda y la industria manufacturera.

La reducción de los efectos de la contaminación del aire ambiental exterior en la salud requiere la intervención de las autoridades públicas a nivel sub-nacional, nacional, e incluso internacional. Las personas pueden contribuir a mejorar la calidad del aire eligiendo opciones más limpias para el transporte, el uso de energía, la producción de energía y la eliminación de desechos.

El sector de la salud pública puede desempeñar un papel de liderazgo en la promoción de un enfoque multisectorial para la prevención de la exposición a la contaminación del aire ambiental exterior, involucrándose y apoyando el trabajo de otros sectores (transporte, vivienda, energía, industria) para desarrollar e implementar políticas y programas a largo plazo destinados a reducir la contaminación del aire y mejorar la salud.

P.2 ¿Qué desafíos enfrentan los países y qué obstáculos impiden la asistencia para mejorar la calidad del aire ambiental exterior?

Existe suficiente conocimiento sobre los efectos de la contaminación del aire en la salud, pero lo que a menudo puede limitar el desarrollo de políticas para mejorar la calidad del aire es la falta de acceso a la información sobre los niveles de los contaminantes del aire y sus principales fuentes de emisión.

Además, a menudo hay una falta de conciencia acerca de la carga de enfermedad atribuible a la contaminación del aire ambiental exterior. Esto puede deberse a la falta de conocimiento de la evidencia que vincula la exposición a la contaminación del aire con la salud, o a un vacío en la información del monitoreo de la calidad del aire, o incluso a una limitada apreciación de las soluciones potenciales y medidas que pueden tomarse para mejorar la calidad del aire.

Mejorar la contaminación del aire ambiental exterior es un desafío intersectorial. Mejorar la calidad del aire debe ser una consideración importante en la planificación de políticas en diferentes sectores económicos (por ejemplo, transporte, energía, industria, desarrollo urbano) para garantizar los mayores beneficios para la salud.

Además, existe una gran desigualdad en la exposición a la contaminación del aire y en su riesgo a la salud: la contaminación del aire se combina con otros aspectos del entorno social y físico, creando una carga de enfermedad desproporcionada en poblaciones con ingresos limitados y con recursos locales mínimos para tomar medidas.

P.3 ¿Por qué las estimaciones de la OMS sobre la carga de enfermedad atribuible a la contaminación del aire son diferentes de otras estimaciones?

Una de las funciones de la OMS es supervisar las tendencias de la salud y, por lo tanto, es necesario proporcionar datos que sean comparables internacionalmente. La metodología utilizada debe aplicarse a todos los países, independientemente de sus niveles de exposición, el estado de salud de su población y la cantidad de datos disponibles. Por lo que se hace uso de datos modelados, que pueden diferir de los datos medidos (por ejemplo, la exposición a la contaminación del aire, las estadísticas de salud) y que pueden conducir casi inevitablemente a discrepancias con los análisis publicados por los países.

En primer lugar, el tipo de contaminante considerado en el análisis es crucial, y la OMS proporciona estimaciones de la carga de enfermedad atribuible a la contaminación del aire ambiental exterior solamente por partículas PM2,5, mientras que los países pueden analizar otros contaminantes, como el ozono o el dióxido de nitrógeno.

En segundo lugar, el tipo de efectos adversos a la salud (o enfermedades) incluidos es clave. La OMS utiliza el método de evaluación comparativa de riesgos para derivar sus estimaciones y, por lo tanto, utiliza enfermedades específicas. Actualmente hay cinco enfermedades consideradas: infecciones respiratorias bajas, cáncer de pulmón, enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, cardiopatía isquémica y accidente cerebrovascular. Algunos países pueden usar enfermedades o grupos de enfermedades diferentes o adicionales (por ejemplo, mortalidad cardiopulmonar) o mortalidad por todas las causas, o mortalidad no accidental, en sus evaluaciones, lo que puede conducir a diferencias significativas en las estimaciones.

Además, hay otros tres factores importantes necesarios para derivar las estimaciones de la carga de enfermedad atribuibles a la contaminación del aire. Estos son:

1) La distribución de los niveles de exposición de la población,

2) Las funciones exposición-respuesta derivadas de la literatura publicada,

3) Los niveles de exposición "ideales", que representan los niveles de exposición en los que se producen los impactos mínimos en la salud.

La exposición de la población a la contaminación del aire por partículas utilizadas por la OMS se basa en un modelo global que utiliza todos los datos disponibles de monitoreo a nivel de la superficie, la observación satelital y los modelos atmosféricos. Una de las ventajas de este enfoque es la capacidad de estimar los riesgos en los países que cuentan con poca o nula información recopilada localmente. Las distribuciones de exposición producidas por tales modelos para regiones más grandes concuerdan bien con las distribuciones de las observaciones a nivel de la superficie, y son más confiables que las estimaciones para las más pequeñas. Con el avance de los métodos y la mejor disponibilidad de datos recolectados localmente (desde el monitoreo de la calidad del aire y los inventarios de emisiones), así como con la mejora de las resoluciones espaciales de los modelos atmosféricos y los datos satelitales, cada vez hay más estimaciones nacionales y sub-nacionales disponibles. Los países, en el otro extremo, utilizan sus propios datos a nivel de la superficie o combinados con otros datos disponibles localmente en su análisis de la exposición, lo que puede conducir a resultados diferentes que el modelo global.

La OMS está utilizando un conjunto de funciones integradas exposición-respuesta (IER) para derivar sus estimaciones. Las IER combinan la evidencia epidemiológica para la contaminación del aire ambiental exterior, el humo de cigarrillo de segunda mano, la contaminación del aire en interiores y el tabaquismo activo para estimar el nivel de riesgo de enfermedad (por ejemplo, accidente cerebrovascular) en diferentes niveles de concentraciones de PM2,5, con el fin de llenar los vacíos en la evidencia epidemiológica para la contaminación del aire ambiental exterior en los niveles más altos de PM2.5. Sin embargo, los países u organismos regionales pueden usar evidencia epidemiológica local, que puede diferir ligeramente.

Como nivel de exposición "ideal", la OMS utiliza actualmente un punto de corte definido como una distribución uniforme entre 2,4 y 5,9 µg/m3, en lugar de un valor fijo, según los datos disponibles sobre el valor más bajo para el que se dispone de estudios epidemiológicos. Se pueden usar diferentes niveles "ideales" como el valor más bajo para el que hay datos disponibles, o el nivel natural de exposición, o un nivel de exposición bajo para el cual se espera que los efectos adversos para la salud sean mínimos o inexistentes.

Todos estos factores contribuyen a las diferentes estimaciones de la carga de enfermedad atribuible a la contaminación del aire.

P.4 ¿Qué impacto tendría reducir el número de automóviles en circulación en una gran ciudad en la reducción de la contaminación del aire ambiental exterior y en el beneficio en la salud y el bienestar?

La contaminación del aire con frecuencia tiene múltiples fuentes de emisión, y actuar en una sola puede no traer suficientes beneficios para la salud. Aunque la mayoría de los vehículos motorizados más nuevos tienen motores más eficientes y utilizan combustibles más limpios, el número absoluto de vehículos sigue aumentando en muchas ciudades del mundo, y en consecuencia también aumentan los niveles de contaminación del aire ambiental exterior. Por ejemplo, en partes de Europa donde se han aplicado normas y reglamentos más estrictos para los vehículos, los niveles de contaminación del aire ambiental exterior son estables o han decrecido, pero siguen estando por encima de los valores guía recomendados por la OMS. Por kilómetro de viaje recorrido, los vehículos diésel también suelen emitir más emisiones de partículas que los vehículos de gasolina, híbridos o eléctricos de tamaño y antigüedad comparables, por lo que una mayor frecuencia de vehículos diésel en la flota vehicular puede ser un factor que contribuye al aire nocivo para la salud y a la contaminación en muchas ciudades. Las emisiones de diésel también han sido definidas como carcinógenas por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la OMS.

Construir ciudades en torno a sistemas rápidos de transporte público, complementado por vías dedicadas a caminar y andar en bicicleta, son otras formas de abordar los impactos de la contaminación del aire ambiental exterior en la salud. Esto también tiende a facilitar un "ciclo virtuoso" de ciudades más compactas, viviendas más eficientes en términos de energía, menos viajes en automóvil motorizado privado y, por lo tanto, menos emisiones de contaminantes al aire en general. Esto ayuda a minimizar la carga de enfermedad atribuible a la contaminación del aire ambiental exterior, así como a fomentar un transporte activo saludable, en vías seguras para caminar y andar en bicicleta, donde las personas corren menos riesgo de sufrir lesiones de tránsito.

Sin embargo, debe tenerse en cuenta que el transporte puede ser directamente responsable de entre el 15 y el 70% de la contaminación del aire ambiental exterior en áreas urbanas, dependiendo de la ciudad, por lo que se requiere un enfoque holístico que involucre junto con el sector del transporte a los sectores energía, industria, construcción, y otros sectores relevantes, para reducir la carga de enfermedad atribuible a la contaminación del aire ambiental exterior de una manera eficiente.

 

SECCIÓN III: IMPACTOS DE LA CONTAMINACIÓN DEL AIRE EN LA VIVIENDA EN LA SALUD

P.1 ¿Qué es la contaminación del aire en la vivienda?

La contaminación del aire en la vivienda y en particular, la causada por la combustión ineficiente de combustibles sólidos (es decir, madera, carbón mineral, carbón vegetal, desechos orgánicos, estiércol) y queroseno, es uno de los principales factores de riesgo ambiental a la salud en el mundo, particularmente en las personas más pobres y marginadas, y de estos, las mujeres y los niños. Antes se denominaba como contaminación del aire en interiores (CAI), pero se reconoce que la exposición humana a la contaminación del aire creada por la combustión de combustibles sólidos y queroseno en la vivienda no se limita al ambiente interior, por lo que este factor de riesgo ha sido rebautizado como calidad del aire en la vivienda para captar mejor los riesgos basados en la salud asociados con ella.

P.2 ¿Cuáles son los impactos en la salud atribuibles a la exposición a la contaminación del aire en la vivienda?

La exposición a la contaminación del aire en la vivienda está asociada con una amplia gama de enfermedades en niños y adultos, incluidas las afecciones respiratorias como las infecciones agudas de las vías respiratorias bajas (por ejemplo, neumonía), la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el cáncer de pulmón, el accidente cerebrovascular y las enfermedades cardiovasculares.

La exposición se ha relacionado con otros efectos adversos a la salud, incluidos otros cánceres (por ejemplo, cervical), resultados adversos del embarazo (por ejemplo, bajo peso al nacer), cataratas (especialmente en las mujeres), deterioro cognitivo y tuberculosis.

P.3 ¿Qué tan alta es la carga de enfermedad atribuible a la contaminación del aire en la vivienda?

La contaminación del aire en la vivienda es el segundo más alto riesgo ambiental para la salud en los países de ingresos bajos y medianos, y se estima que causó 3,8 millones de muertes en el 2016 (6,7% de la mortalidad total).

P.4 ¿Cuáles son algunas de las principales fuentes de la contaminación del aire en la vivienda?

La combustión incompleta de queroseno y combustibles sólidos (es decir, madera, carbón mineral, carbón vegetal, desechos orgánicos, estiércol) por el uso de fuegos al aire libre o de estufas sencillas mal ventiladas para cocinar, calentar e iluminar es una de las fuentes principales de contaminación del aire en la vivienda.

La cantidad y proporción relativa de contaminantes del aire tóxicos generados por la combustión incompleta de combustibles en la vivienda dependen de varios factores, incluidos el tipo de combustible y el nivel de humedad, la ventilación de la vivienda, las prácticas de cocinado y el tipo de estufa. Los contaminantes tóxicos emitidos incluyen partículas de diferentes tamaños, monóxido de carbono, compuestos orgánicos volátiles y semi-volátiles, y otros. La combustión del carbón mineral, además de los contaminantes anteriores, libera óxidos de azufre y metales pesados que también tienen efectos adversos en la salud.

P.5 ¿Existen efectos a la salud por la exposición a corto y largo plazo a la contaminación del aire en la vivienda?

La exposición tanto a corto como a largo plazo a la contaminación del aire en la vivienda tiene un impacto negativo en la salud. La exposición prolongada o crónica a lo largo de la vida aumenta el riesgo de enfermedades no transmisibles como el cáncer de pulmón, las enfermedades cardiovasculares, los accidentes cerebrovasculares y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. La exposición a corto plazo, de días a meses, puede conducir a impactos negativos agudos, como la neumonía y los resultados adversos del embarazo. Los miembros de la vivienda con afecciones preexistentes como el asma y la enfermedad cardíaca pueden experimentar impactos adversos en su salud con solo unas horas de exposición a niveles muy altos de contaminación del aire en la vivienda.

P.6 ¿Cómo estima la OMS la población expuesta a la contaminación del aire en la vivienda?

La OMS utiliza el porcentaje de viviendas en países de ingresos bajos y medios que cocinan principalmente con combustibles sólidos o queroseno como un indicador aproximado de la exposición a la contaminación del aire en la vivienda. El porcentaje de viviendas que cocinan con combinaciones de tales combustibles y tecnologías contaminantes se estima para un año específico utilizando un modelo estadístico basado en datos de encuestas de viviendas de la base de datos de energía en la vivienda de la OMS. Esta base de datos contiene información compilada de más de 1.100 fuentes de datos nacionales representativos como el censo nacional, el nivel de vida nacional y las encuestas de bienestar, la Encuesta Demográfica de Salud de USAID, la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados de UNICEF y la Encuesta de Medición de Niveles de Vida del Banco Mundial (vea el Observatoiro Mundial de Salud).

Las estimaciones de la exposición a la contaminación del aire en la vivienda de la OMS han sido una fuente vital de datos para rastrear y monitorear el uso de la energía y el impacto en la salud en la vivienda durante más de una década.

P.7 ¿Qué regiones y países del mundo se ven más afectados?

La OMS utiliza el porcentaje de viviendas en países de ingresos bajos y medios que cocinan principalmente con combustibles sólidos y queroseno como un indicador indirecto de la exposición a la contaminación del aire en la vivienda. Según las estimaciones recientes para el 2016, la exposición a la contaminación del aire en la vivienda es más prevalente en los países de ingresos bajos y medios (PIBM) de la región de África donde, en promedio, el 83% de las viviendas utilizan principalmente combustibles contaminantes para cocinar. En los PIBM de la región del Sudeste Asiático, el 59% de las viviendas cocinan principalmente con combustibles sólidos o queroseno, el 42% en los PIBM de la región del Pacífico Occidental, el 31% en los PIBM del Mediterráneo Oriental y menos del 15% en las Américas y Europa.

En algunos países, como Etiopía y Ruanda, la OMS estima que más del 95% de la población depende de combustibles sólidos, lo que sugiere que casi la totalidad de la población de estos países está expuesta a la contaminación del aire en la vivienda con regularidad. La OMS estima que más de mil millones de personas en China y otros tantos en India, dependen principalmente de combustibles sólidos para cocinar.

P.8 ¿Cómo responde la OMS a los efectos adversos de la contaminación del aire en la vivienda en la salud?

Se están realizando muchos esfuerzos para difundir soluciones de energía limpia en la vivienda, pero existe un vacío en nuestra comprensión de las intervenciones más efectivas para proteger la salud y la recopilación de datos sobre el tema, tanto a nivel nacional como mundial. La OMS aborda estos desafíos en su guía normativa: Directrices de la OMS sobre la calidad del aire de interiores: Quema de Combustibles en las Viviendas. Este trabajo, apoya a los países y a otros actores, en la implementación de las directrices de la OMS y en aumentar la capacidad de los países para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 7: acceso universal a combustibles y tecnologías modernas y limpias para el 2030.

Para esto, la OMS está desarrollando un kit de herramientas de soluciones de energía limpia en la vivienda para:

(i) mejorar las herramientas de monitoreo de soluciones de energía limpia en la vivienda y sus impactos en la salud, (por ejemplo, encuestas nacionales);

(ii) mejorar la base de datos globales de energía en la vivienda para incluir más indicadores y herramientas para evaluar los impactos en la salud, incluyendo datos sobre los combustibles y tecnologías utilizados para la calefacción, iluminación y cocción que incluya todos los combustibles y tecnologías utilizados;

(iii) revisar y compilar la evidencia científica sobre la salud, la seguridad (es decir, quemaduras, envenenamientos) y los impactos en la calidad de vida (por ejemplo, el tiempo dedicado a la recolección de combustible) de la contaminación del aire en la vivienda;

(iv) trabajar con los países para implementar un monitoreo efectivo de la calidad del aire y sus impactos en la salud tanto en la vivienda como en los asentamientos transitorios (por ejemplo, campos de refugiados).

P.9 ¿Existen otros factores de riesgo que podrían contribuir a estas muertes además de la contaminación del aire en la vivienda?

La mortalidad por cardiopatía isquémica y accidente cerebrovascular también se ve afectada por factores de riesgo como la presión arterial alta, la dieta poco saludable, la falta de actividad física, el tabaquismo y la contaminación del aire exterior. Otros riesgos asociados con la neumonía incluyen el tabaquismo activo, la lactancia subóptima, el bajo peso y el humo de cigarrillo de segunda mano. El tabaquismo activo y pasivo son los principales factores de riesgo de cáncer de pulmón y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

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SECCIÓN IV: DIRECTRICES DE CALIDAD DEL AIRE DE LA OMS Y OTROS RECURSOS DE INFORMACIÓN

P.1. ¿De qué manera las Directrices de Calidad del Aire de la OMS respaldan a los Estados Miembros?

Las Directrices de Calidad del Aire (DCA) de la OMS informan a los responsables de las políticas sobre los impactos de los contaminantes del aire en la salud y proporcionan los objetivos de calidad del aire que son seguros para la salud. Los países pueden seleccionar entre una amplia gama de intervenciones, las más adecuadas para mejorar la calidad del aire y lograr una mejor protección a la salud de las personas.

Las directrices están destinadas a una audiencia global. Se han desarrollado para respaldar acciones para una calidad de aire saludable en diferentes contextos. Al mismo tiempo, reconocen la necesidad de que cada país establezca sus propios estándares de calidad del aire para proteger la salud pública de sus ciudadanos en función de las condiciones locales.

Las directrices de calidad del aire de la OMS están disponibles aquí:

Las Directrices de calidad del aire de la OMS están actualmente en revisión, y la publicación de la actualización está planificada para el 2020.

Las Directrices de Calidad del Aire en Interiores: quema de combustibles en las viviendas de la OMS lo puede ver aquí

P.2 ¿Ha habido alguna nueva guía sobre el impacto de la contaminación del aire ambiental exterior en la salud desde las Directrices de Calidad del Aire de la OMS, Actualización Global 2005?

Las Directrices para la Calidad del Aire, Actualización Mundial 2005, siguen siendo el documento autorizado de la OMS sobre calidad del aire y salud, que proporciona una revisión exhaustiva de la evidencia científica. Las Directrices establecen concentraciones objetivo para partículas, dióxido de nitrógeno (NO2), dióxido de azufre (SO2) y ozono (O3) que protegerían a la gran mayoría de las personas de los efectos nocivos de la contaminación del aire en la salud. Lea las directrices.  

El proyecto REVIHAAP de la OMS (Revisión de la evidencia sobre los aspectos de salud de la contaminación del aire) se implementó en 2012-13 y evaluó la evidencia recientemente acumulada sobre los aspectos de salud de la contaminación del aire. Sus resultados muestran que esta nueva evidencia respalda las conclusiones científicas de las directrices de calidad del aire de la OMS, actualizadas por última vez en el 2005, e indica que efectos adversos pueden ocurrir en concentraciones de contaminantes del aire más bajas a las que se usaron para establecer estas pautas. Lea el informe del proyecto.

P.3 ¿Existen directrices sobre los impactos de la calidad del aire en interiores o la contaminación del aire en la vivienda en la salud?

La OMS ha publicado tres conjuntos de directrices para la calidad del aire en interiores. Abordan los problemas de salud relacionados con (1) la humedad y el moho (2) contaminantes seleccionados más comunes en interiores y (3) la combustión del combustible doméstico. Lea las pautas de calidad del aire interior.