María Isabel Rodriguez

La vida de la doctora salvadoreña María Isabel Rodríguez (1922-) ha estado marcada por su compromiso con la educación y la ciencia. Una lucha incansable por el derecho a la salud, la equidad, los derechos de las mujeres y la justicia forjaron huella en su existir y la convirtieron en una Heroína de la Salud Pública de las Américas, la más alta distinción que otorga de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS). La doctora Rodríguez recibió el reconocimiento de manos de la Directora de la OPS/OMS, Carissa F. Etienne, durante un acto especial el 28 de septiembre de 2015.

Rodríguez fue hasta hace poco más de un año ministra de Salud de El Salvador, constituyéndose en la primera mujer en ocupar ese cargo en su país. Actualmente, es Asesora Presidencial en Salud y Educación, desde donde desempeña un conjunto de funciones en pro de alcanzar la cobertura universal de salud y una educación de calidad, con inclusión y equidad en El Salvador.

Es considerada pionera en el campo de la investigación y la docencia en fisiología cardiovascular. Esta mujer de 93 años ha sido a lo largo de su vida una promotora de profundas reformas en la educación médica. Actualmente, conduce la transformación sectorial de su país, hacia un sistema integrado de salud universal, justo y de alta calidad, con un enfoque de derechos y basado en la estrategia de atención primaria de la salud.

Dra. maría Isabel Rodriguez

La doctora Rodríguez fue parte de la Organización Panamericana de la Salud durante más de 20 años (1972 — 1994). Trabajó en México, Venezuela y llegó a ocupar la representación en República Dominicana. Contribuyó al desarrollo de centros de enseñanza e investigación y cooperó activamente en la creación de programas pioneros en salud y ciencias sociales, así como en un amplio proceso de análisis sobre la formación del personal de salud y el desarrollo de nuevos enfoques educativos adecuados al llamado de la declaración de Alma Ata sobre atención primaria de salud.

En la oficina central de la OPS coordinó programas pioneros para las representaciones en los países, orientados a mejorar la calidad, las condiciones y el fortalecimiento de los procesos de cooperación técnica entre países; creó en 1985 el Programa de Formación en Salud Internacional para contribuir a la formación de líderes, con una visión amplia de la evolución de las tendencias regionales y globales de la salud.
Llegó a ser la primera mujer rectora en la Universidad de El Salvador. En su prolífica actividad docente y de investigación científica cuenta con más de cien publicaciones que atestiguan su aporte en los campos de biomédica, educación médica, salud internacional, atención primaria de la salud y política universitaria.

A lo largo de su vida ha recibido innumerables distinciones de instituciones, organizaciones y gobiernos. Fue nombrada Doctora Honoris Causa de al menos 12 universidades de la región de las Américas, junto a reconocimientos académicos de diverso orden por sus aportes a la medicina y salud pública y por la lucha a favor de los derechos de la mujer.

La distinción como Heroína de la Salud Pública de las Américas es el más alto reconocimiento de la OPS/OMS. Establecido durante la celebración del centenario de la organización en 2002, honra a individuos que han hecho contribuciones extraordinarias en la mejora de la salud y el bienestar de los pueblos del Hemisferio Occidental.

En los últimos 13 años, la Organización Panamericana de la Salud ha reconocido a un selecto grupo de hombres y mujeres que desde el anonimato luchan diariamente, durante casi toda su vida, por lograr una América saludable y el bienestar de los pueblos.