Poniendo la lupa en Amazonas para mejorar la respuesta en salud a la violencia sexual

La variable étnica en Amazonas, un gran desafío para mejorar la respuesta en la violencia contra las mujeres

Según la Defensoría del Pueblo (2017), la variable de origen étnico no se consideraba en los informes principales de violencia contra la mujer, a pesar de que se reconoce que las mujeres indígenas enfrentan mayores barreras para la búsqueda de ayuda que el resto de las mujeres. Se trata de barreras sociales, culturales, económicas, geográficas e institucionales que limitan su acceso a los servicios de prevención y atención de la violencia de género, convirtiéndolas en una población de riesgo y vulnerabilidad.[1]

Sin embargo, en la ENDES del 2019 ya se recoge la variable de autoidentificación étnica permitiendo identificar a las mujeres que sufren violencia de pareja en poblaciones indígenas. Se trata de un salto a la visibilización de las necesidades de atención integral a la violencia que tienen las mujeres indígenas.La visibilización del problema no es suficiente, se requiere trabajar desde un enfoque de pertinencia cultural en la provisión de servicios de salud y otros servicios, en la medida que en la Región Amazonas predominan dos etnias, Awajun y Wampis, las cuales tienen formas propias de resolver sus problemas.