Comunicación de riesgos y brotes

La comunicación de riesgos tiene en consideración los factores políticos, sociales y económicos del momento, analiza el riesgo real y percibido a fin de seleccionar la mejor respuesta en comunicación para la seguridad de la población ante un peligro probable. Asigna una gran importancia al diálogo con las poblaciones afectadas y con el público interesado, para brindarles la información necesaria, que les permita tomar las mejores decisiones posibles durante una emergencia o desastre con impacto en la salud pública.

La comunicación de riesgos incluye:

  • Anuncio temprano, transparencia y diseminación de la información
  • Coordinación de la comunicación pública
  • Comunicación de riesgos para las reuniones públicas y conferencias de prensa
  • Escuchando a través del dialogo
  • Desarrollo de las capacidades de la comunicación de riesgos y planes nacionales de acción
Hoja informativa

¿Qué es la comunicación de riesgo?

La comunicación de riesgo, se refiere al intercambio en tiempo real, de información, recomendaciones y opiniones, entre expertos y/o funcionarios y personas que se enfrentan a una amenaza (riesgo) para su sobrevivencia, su salud o su bienestar económico o social. El objetivo final de la comunicación de riesgos es que toda persona expuesta a un riesgo sea capaz de tomar decisiones informadas para mitigar los efectos de la amenaza (riesgo), como el brote de una enfermedad, y tomar las medidas y acciones de protección y prevención.

La comunicación de riesgos utiliza variadas técnicas de comunicación que van desde los medios de comunicación social a medios de comunicación masiva, grupos de interés y motivación comunitaria. La comunicación de riesgos requiere de la comprensión de las percepciones de las partes interesadas, de las preocupaciones y creencias, así como de sus conocimientos y prácticas. Una comunicación de riesgos efectiva debe ser capaz de identificar y poder manejar desde un inicio, los rumores, así como la desinformación y otros desafíos de la comunicación.

¿Por qué es importante la comunicación de riesgo?

En emergencias de salud pública, la comunicación de riesgos se constituye en una acción esencial para salvar vidas. Las personas tienen derecho a saber cómo proteger su salud teniendo la responsabilidad de tomar decisiones informadas para protegerse a sí mismas, a sus seres queridos y a quienes les rodean. Una comunicación de riesgos eficaz no sólo salva vidas y reduce la propagación de enfermedades, sino también permite a los países y las comunidades, el preservar su estabilidad social, económica y política de cara a emergencias.

Esta es la razón por la que la comunicación de riesgos es una de las 6 capacidades básicas que todos los países se han comprometido a desarrollar con el fin de prevenir la propagación internacional de enfermedades y otros peligros como se requiere dentro del Reglamento Sanitario Internacional (2005).

¿Cómo funciona la comunicación de riesgos?

La comunicación de riesgo sólo funciona cuando hay una comunicación basada en la confianza entre los que saben (expertos), los responsables (autoridades) y los afectados. Sin confianza, es poco probable que las personas sigan las recomendaciones brindadas. Escuchar y comprender las creencias, preocupaciones y percepciones de la gente es tan importante como proporcionarles evidencias y orientación.

El explicar honestamente lo que se conoce sobre la naturaleza del riesgo y admitir lo que es incierto es esencial. La credibilidad de los que dan información y recomendaciones; sus expresiones de cariño y empatía, así como la identificación con el público son factores que hacen eficaz a la comunicación de riesgo.

¿Qué ayuda pueden obtener los países a fin de mejorar su capacidad de comunicar sobre riesgos en situaciones de emergencia?

Los países han logrado avances en la capacidad de comunicación de riesgo en los últimos años, sin embargo, como las emergencias de salud se vuelven cada vez más complejas, tal y como se demostró durante el reciente brote de Ébola en África Occidental y en la pandemia (H1N1) virus de gripe en el 2009, los países vienen solicitando más ayuda de la OMS y sus asociados.

La OMS proporciona orientación global sobre buenas prácticas para la comunicación de riesgo y está apoyando a los países para construir capacidades mediante el establecimiento de una política correcta, así como de una estrategia y planes para la comunicación de riesgo; la capacitación del personal clave, con la participación y la formación de los periodistas sobre cómo informar sobre emergencias de salud, y ejecutar ejercicios de simulación para probar los sistemas nacionales. En situaciones de emergencia, la OMS ofrece apoyo a la respuesta mediante el despliegue de su red de comunicadores de riesgo,  a los países y regiones afectadas para trabajar mano a mano con las autoridades nacionales y locales.