El país fortalece las capacidades nacionales para avanzar hacia la eliminación sostenible de la rabia humana transmitida por perros y su futura certificación internacional.
Tegucigalpa, 29 de septiembre de 206 (OPS/OMS). Tras 17 años consecutivos sin registrar casos de rabia humana transmitida por perros, Honduras reafirma su compromiso de proteger uno de los logros más significativos de su salud pública y avanzar hacia la eliminación sostenible de esta enfermedad mortal, pero completamente prevenible.
Este resultado es fruto del esfuerzo continuo de las instituciones nacionales, los gobiernos locales, el personal de salud, los servicios veterinarios, las comunidades y los socios de cooperación, que han trabajado de manera coordinada para mantener bajo control una enfermedad que durante décadas representó una importante amenaza para la población.
Con el propósito de consolidar este avance y cumplir las condiciones necesarias para alcanzar la certificación de eliminación de la rabia humana transmitida por perros, la Secretaría de Salud (SESAL) y el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA), con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (PANAFTOSA), desarrollan una misión técnica orientada a fortalecer los componentes estratégicos que sustentan este logro nacional.
Las actividades incluyen la actualización de conocimientos sobre prevención y control de la rabia, el mejoramiento de las capacidades diagnósticas de laboratorio, la integración de los sistemas de vigilancia epidemiológica y de investigación de exposiciones, la estimación de poblaciones caninas y el fortalecimiento de la planificación y monitoreo de las campañas de vacunación animal. Estos elementos constituyen requisitos fundamentales para garantizar la interrupción sostenida de la transmisión del virus y demostrar el cumplimiento de los estándares internacionales para la eliminación de la enfermedad.
Todas estas acciones se encuentran plasmadas en la Hoja de Ruta Nacional para la Eliminación de la Rabia Humana Transmitida por Perros, un instrumento estratégico elaborado por el país que orienta las intervenciones prioritarias define metas y fortalece las capacidades necesarias para mantener los avances alcanzados y avanzar progresivamente hacia su reconocimiento y certificación internacional.
La experiencia de Honduras evidencia el valor del enfoque Una Salud, que reconoce la estrecha relación entre la salud humana, la salud animal y el medio ambiente. Este modelo ha permitido consolidar mecanismos de coordinación interinstitucional que hoy constituyen una de las principales fortalezas del país para prevenir y responder oportunamente ante cualquier riesgo de reintroducción de la enfermedad.
Mantener 17 años sin casos de rabia humana transmitida por perros representa que miles de familias hondureñas han permanecido protegidas frente a una enfermedad que, una vez desarrollados los síntomas, es prácticamente fatal, pero que puede prevenirse mediante la vacunación de los perros, la vigilancia oportuna y el acceso adecuado a medidas de prevención y atención.
La meta nacional ahora es clara: preservar este logro, cerrar las brechas aún existentes y cumplir los criterios establecidos para que Honduras pueda avanzar hacia la certificación de la eliminación de la rabia humana transmitida por perros.
Cada año sin casos representa una victoria de la prevención, la vigilancia y la cooperación intersectorial. Alcanzar este objetivo consolidará un importante legado de salud pública para las actuales y futuras generaciones y reafirmará el compromiso del país con la protección de la vida, la salud y el bienestar de toda su población.
La experiencia de Honduras demuestra el valor del enfoque Una Salud, que integra la salud humana y animal para prevenir riesgos y proteger a las comunidades. Mantener la eliminación requerirá sistemas de vigilancia sensibles, vacunación sostenida y coordinación entre instituciones nacionales y locales.
Al alcanzar esta meta sanitaria, se asegurará que las futuras generaciones crezcan libres de una enfermedad que hoy puede prevenirse y que Honduras ha logrado mantener bajo control durante 17 años.
