Guatemala y la OPS trabajan para que la investigación en salud sea ética y oportuna

Investigación Ética
OPS/OMS Boris F. Barrios
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El encuentro abordó la revisión ética de toda investigación con personas y la preparación de protocolos para futuras emergencias. Ningún estudio puede comenzar sin las aprobaciones definitivas requeridas.

Ciudad de Guatemala, 23 de octubre de 2026. - En una emergencia de salud, las decisiones necesitan evidencia confiable y oportuna. Guatemala y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) trabajaron en cómo preparar las revisiones éticas y regulatorias para que los estudios puedan aportar esa evidencia, con protección para las personas participantes.

Las sesiones nacionales abordaron la necesidad de establecer un marco que exija revisión ética previa para toda investigación con seres humanos, incluidos los estudios que no son ensayos clínicos. También se discutieron la independencia de los comités de ética, su acreditación y respaldo institucional, y la separación entre la evaluación ética de los protocolos y la autorización regulatoria de los ensayos clínicos con medicamentos o dispositivos.

La reunión técnica regional se centró en protocolos preaprobados para futuras emergencias. La preaprobación es una revisión inicial que puede realizarse antes de una emergencia; no autoriza iniciar el estudio ni reclutar participantes. Antes de comenzar, el protocolo debe completarse y obtener la aprobación ética definitiva y, cuando corresponda, la autorización regulatoria. Los documentos de consentimiento informado también forman parte de la revisión. 

Preparar estos procesos con antelación puede reducir demoras durante una emergencia y permitir que los comités y las autoridades regulatorias se concentren en revisar la información específica que falte. El proyecto forma parte del Acelerador de Ensayos Clínicos de la OPS y cuenta con apoyo de la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI). Busca facilitar la generación oportuna de evidencia sobre la seguridad y eficacia de posibles vacunas, tratamientos y otras intervenciones, para orientar las decisiones de salud pública. 

Los procesos revisados buscan que la investigación pueda responder con mayor oportunidad a las necesidades de salud durante emergencias, sin omitir la evaluación ética y regulatoria necesaria para proteger a quienes participan.