Buenos Aires, 06 de noviembre de 2026 (OPS). En el marco del trabajo que está desarrollando San Luis para la elaboración de un protocolo sanitario para la detección y el abordaje de los casos de violencia contra niñas, niños y adolescentes, el Ministerio de Salud provincial junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) llevaron adelante una jornada de capacitación e intercambio que aportará insumos para el diseño del primer borrador del instrumento.
El protocolo establecerá criterios comunes para la detección temprana, primera respuesta, atención, acompañamiento y articulación institucional ante situaciones de violencia. La iniciativa cuenta con el apoyo del gobernador Claudio Poggi, quien, junto a la ministra de Salud, Teresa Nigra, recibió a las especialistas de la OPS para dialogar sobre los pasos a seguir y sobre la importancia de dotar a los servicios de salud de herramientas que les permitan reconocer señales de violencia y brindar una atención oportuna, respetuosa y centrada en las necesidades de las víctimas.
La jornada reunió a 100 profesionales de 25 hospitales de la provincia, quienes intercambiaron conocimientos y estrategias para brindar una primera escucha activa y contención adecuada a niñas, niños y adolescentes ante la sospecha o el relato de una situación de violencia sexual.
“Desde abril de este año estamos trabajando en estos temas y tomó la posta el Hospital del Oeste, que está elaborando un protocolo de abordaje desde el sistema de salud de esta problemática”, precisó Teresa Nigra. La ministra adelantó que, durante los próximos meses, el borrador será puesto a consideración de los distintos efectores de salud y que se promoverá la conformación de una mesa de trabajo con otros ministerios y con el Poder Judicial, con el propósito de fortalecer el carácter intersectorial del protocolo.
Durante la visita a San Luis, la asesora regional en Prevención de la Violencia y Lesiones de la OPS, Britta Baer, destacó que “incluso cuando no es el motivo de consulta, el sistema de salud ocupa un lugar estratégico para la detección temprana y el acompañamiento en casos de violencia contra niñas, niños y adolescentes”. En este último punto, indicó que “la primera respuesta puede generar confianza y abrir puertas, o reforzar el silencio y alejar de los servicios de salud a las víctimas de violencia. La escucha activa y el acompañamiento respetuoso de los profesionales de la salud son fundamentales para ponerle fin a la violencia y garantizar el acceso a la protección y el cuidado”.
Por su parte, la especialista en Gestión de Programas y Alianzas de la OPS en Argentina, Cecilia Marzoa expresó: “Es fundamental comprender la violencia contra niñas, niños y adolescentes como un problema de salud, al igual que otras situaciones que se atienden en los establecimientos sanitarios, pero reconociendo la especial complejidad de su abordaje”.
La elaboración del protocolo permitirá fortalecer las capacidades del personal sanitario, armonizar los procedimientos de actuación y mejorar la coordinación entre los servicios de salud, los organismos de protección y el sistema de justicia. De este modo, la provincia busca consolidar una respuesta integral que contribuya a garantizar el derecho de niñas, niños y adolescentes a recibir atención, cuidado y protección frente a todas las formas de violencia.
