La Semana Mundial de la Concientización sobre la Resistencia a los Antimicrobianos (WAAW, por sus siglas en inglés) es una campaña global cuyo objetivo es aumentar el conocimiento y promover la comprensión sobre los efectos de la resistencia a los antimicrobianos, y fomentar mejores prácticas entre los actores de Una Sola Salud para reducir la aparición y propagación de infecciones resistentes a los medicamentos. La WAAW se celebra cada año del 18 al 24 de noviembre.
La resistencia a los antimicrobianos (RAM) representa una de las mayores amenazas para la salud humana, la producción animal, agrícola y el medio ambiente a nivel global. Compromete la eficacia de los tratamientos médicos, afecta la productividad ganadera y agrícola, pone en riesgo la inocuidad de los alimentos y puede generar impactos económicos significativos. Por este motivo organizaciones, gobiernos y sociedad deben trabajar conjuntamente para combatir la resistencia antimicrobiana.
Frente a este desafío, es esencial fortalecer la colaboración entre los sectores de salud humana, animal y ambiental, y promover el uso responsable de los antimicrobianos en todas las áreas. El enfoque de Una Sola Salud es especialmente relevante para la inocuidad de los alimentos, control de las zoonosis y la resistencia a los antibióticos. La OPS adoptó este concepto dentro de sus políticas de salud (Una Sola Salud, OPS).
El lema de la WAAW para este año: “Una sola salud, una sola acción: prevengamos la RAM ahora”, muestra que nuestro mundo está más interconectado que nunca. Los medicamentos que salvan vidas, los alimentos que producimos, las economías de las que dependemos y la salud de nuestro medioambiente están interrelacionados. Cuando surgen agentes patógenos farmacorresistentes y se propagan, no solo afectan a nuestra salud, sino también a la salud animal, la seguridad alimentaria, las economías y el desarrollo sostenible. La salud de nuestro medioambiente también influye en la aparición y propagación de estos agentes.
Plan de Acción Mundial sobre la RAM 2026–2036
El Plan de Acción Mundial sobre la RAM 2026–2036 actualizado refuerza esta visión. En él se pide a todos los países y sectores que colaboren adoptando un enfoque de «Una sola salud» para prevenir y combatir la RAM. El Plan establece metas mundiales, como la reducción del número de fallecimientos relacionados con la RAM bacteriana, y el uso de antimicrobianos en todo el mundo, especialmente en sistemas agroalimentarios, y la reducción al mínimo de la contaminación ambiental causada por microbios y residuos antimicrobianos resistentes.
El objetivo es simple pero vital: lograr que los medicamentos que salvan vidas sigan siendo eficaces, prevenir infecciones y proteger la salud de las personas, los animales, las plantas y el medioambiente.
La RAM ya no es un desafío del futuro; es una amenaza global
La RAM bacteriana se asocia hoy a más de 4,7 millones de defunciones cada año a nivel global. En las Américas, la Resistencia a los Antimicrobianos causa cerca de 570.000 muertes al año. Si no se adoptan medidas urgentes, la RAM podría causar hasta 39 millones de fallecimientos para 2050 y costar a la economía mundial más de USD 3,4 billones, siendo los países de ingreso bajo y mediano los que más afectados se verían.
En todo el mundo, gobiernos, profesionales de la salud, veterinarios, expertos medioambientales, agricultores, investigadores y comunidades ya están adoptando medidas para prevenir la RAM. Están mejorando el acceso, el uso responsable y la eliminación sin riesgos de los antimicrobianos, fortaleciendo el agua, el saneamiento y la higiene, promoviendo sistemas alimentarios sostenibles, medios de diagnóstico y vacunas, reduciendo la contaminación y protegiendo el medio ambiente. Cada paso cuenta.
La edición de 2026 de la Semana Mundial de Concientización sobre la RAM pone el acento en esta responsabilidad compartida. Bajo el tema «Una sola salud, una sola acción: prevengamos la RAM ahora», la campaña hace un llamamiento para que todos los sectores se impliquen, reconociendo al mismo tiempo que la salud de personas, animales, plantas y el medioambiente está estrechamente relacionada y que las medidas adoptadas por un sector pueden afectar al resto.
Todos tienen un papel que desempeñar, responsables de la formulación de políticas, trabajadores de la salud, veterinarios, agricultores, profesionales del medioambiente, miembros de la comunidad, cada acción cuenta. Juntos, a través de un enfoque de «Una sola salud» y paso a paso, podemos prevenir y contener la propagación de la RAM, proteger la salud de personas, animales, plantas y el medioambiente, fortalecer los sistemas alimentarios y apoyar economías resilientes, en aras de un futuro más sostenible para las generaciones venideras.
¿Qué es la resistencia a los antimicrobianos?
La resistencia a los antimicrobianos pone en riesgo la prevención frente a una serie de infecciones causadas por virus, bacterias, hongos y parásitos. La RAM se produce cuando estos microorganismos sufren cambios y adaptaciones al verse expuestos a los antimicrobianos (antibióticos, antifúngicos, antivíricos, antiparasitarios, por ejemplo).
Los microorganismos resistentes a la mayoría de los antimicrobianos se conocen como multirresistentes. Como resultado, los medicamentos se vuelven ineficaces y las infecciones persisten en el organismo, lo que incrementa el riesgo de propagación y muerte.
Un uso inadecuado y excesivo de los antimicrobianos en la producción animal puede generar mayor resistencia y la generación de “superbacterias”. Es fundamental la asistencia y control por parte de un veterinario en sistemas productivos animales para fomentar un correcto uso de estos medicamentos de gran valor.
Preservar la eficacia de los antimicrobianos es clave para evitar la amenaza de la resistencia antimicrobiana.
¿Por qué la resistencia a los antimicrobianos es una preocupación mundial?
Por causa del uso excesivo e inadequando de los antimicrobianos, la RAM se propaga a nivel global y con ello los antibióticos son cada vez más ineficaces, lo que supone una amenaza para tratar enfermedades infecciosas comunes y un aumento de la mortalidad provocado por la generación de superbacterias o bacterias ultrarresistentes.
Sin herramientas eficaces para la prevención y el tratamiento adecuado de las infecciones resistentes y la mejora del acceso a antimicrobianos nuevos y de calidad, la propagación de la resistencia antimicrobiana aumenta paulatinamente.
Es fundamental también, su apoyo en la promoción de campañas de vacunación, higiene animal, facilitando el diagnóstico de enfermedades animales.
La cooperación del sector veterinario busca traer alianzas y asociaciones en el ámbito público-privado.
¿Qué acelera la aparición y propagación de la resistencia a los
antimicrobianos en los alimentos?
El uso indiscriminado de antibióticos y sin supervisión profesional en animales de producción acelera el proceso de resistencia a
los antimicrobianos. De esta manera, diferentes microorganismos (principalmente bacterias) se vuelven resistentes y pueden
propagarse entre humanos, animales, alimentos y medio ambiente.
El uso indebido de antimicrobianos en la producción agropecuaria y una manipulación inadecuada de los alimentos fomentan la
propagación de la resistencia a los antimicrobianos y con ella una mayor aparición de infecciones resistentes a los tratamientos.
La misión de PANAFTOSA es contribuir a la lucha contra la pandemia silenciosa de la resistencia a los antimicrobianos en el ámbito de la Salud Animal e Inocuidad de los Alimentos en las Américas.
PANAFTOSA brinda cooperación técnica a los países miembros en la elaboración e implementación de políticas y normativas relacionadas con el uso de antimicrobianos en la agricultura animal, así como en la formulación y ejecución de los Planes Nacionales de Vigilancia de la RAM. Esto incluye directrices para el uso prudente de antimicrobianos, restricciones al uso de antimicrobianos de importancia crítica y la promoción de alternativas a los promotores de crecimiento antimicrobianos.
PANAFTOSA desempeña un papel en el monitoreo de la prevalencia y diseminación de patógenos resistentes a antimicrobianos en animales en las Américas. Esto implica apoyo para el establecimiento de sistemas de vigilancia, recolección de datos y análisis de tendencias para identificar patrones emergentes de resistencia.
PANAFTOSA apoya iniciativas de investigación destinadas a entender los factores que impulsan la resistencia a los antimicrobianos en poblaciones animales, explorando enfoques innovadores y sostenibles y promoviendo tratamientos alternativos.
PANAFTOSA fomenta la colaboración entre los países miembros, organizaciones regionales y socios internacionales para abordar colectivamente la RAM. Esto implica compartir mejores prácticas, intercambiar información y experiencias, y promover iniciativas globales.
PANAFTOSA promueve la capacitación y formación de profesionales veterinarios, técnicos en alimentos, agricultores y partes interesadas, para mejorar su conocimiento y comprensión sobre la resistencia a los antimicrobianos.
La resistencia a los antimicrobianos (RAM) en bacterias asociadas con la producción animal y los alimentos representa una preocupación creciente para la salud pública en las Américas y el Caribe. La circulación de bacterias resistentes y de genes de resistencia a lo largo de la cadena alimentaria puede contribuir a la diseminación de determinantes de importancia clínica, lo que refuerza la necesidad de una vigilancia integrada bajo el enfoque de Una Sola Salud. Aunque la producción científica regional ha avanzado, persisten diferencias importantes en la capacidad de vigilancia entre los países, con una concentración de estudios en determinados territorios y escasez de datos comparables en parte de América Central y el Caribe.
Entre los agentes prioritarios, Salmonella spp. y Escherichia coli merecen especial atención debido a la emergencia de resistencia a cefalosporinas de tercera generación, mediada por β-lactamasas de espectro extendido (BLEE), resistencia a la colistina asociada a genes mcr y, más recientemente, a la identificación de enterobacterias productoras de carbapenemasas en animales, alimentos y ambientes relacionados con la producción.
Según la Lista de Patógenos Bacterianos Prioritarios de la OMS de 2024 (WHO Bacterial Priority Pathogens List, BPPL 2024), los microorganismos resistentes pertenecientes al orden Enterobacterales ocupan la categoría de prioridad crítica, particularmente aquellos resistentes a cefalosporinas de tercera generación y a carbapenémicos.
Es importante precisar que Salmonella spp. y Escherichia coli pertenecen al orden Enterobacterales, pero la BPPL 2024 las sitúa en categorías específicas según la combinación de patógeno y resistencia evaluada. En particular, Salmonella no tifoidea resistente a fluoroquinolonas está clasificada como de alta prioridad, debido al aumento de la resistencia a los tratamientos disponibles y a la elevada carga de enfermedad asociada, especialmente en países de ingresos bajos y medianos.
La OMS también destaca que esta priorización debe adaptarse a las características epidemiológicas y ecológicas de cada región. En este contexto, para las Américas y el Caribe resulta particularmente importante ampliar la vigilancia de E. coli y Salmonella de origen animal y alimentario, con especial atención a los mecanismos de resistencia a cefalosporinas de tercera generación (BLEE y AmpC), carbapenemasas y resistencia a colistina mediada por genes mcr.
La resistencia a la colistina mediada por mcr-1 también constituye una preocupación relevante debido a la localización de este gen en elementos genéticos móviles y a su potencial de diseminación horizontal. Estudios realizados en el continente documentaron su presencia en diferentes fuentes, incluidos animales, alimentos y muestras ambientales.
Paralelamente, los informes sobre carbapenemasas, incluidos los genes blaNDM, blaKPC y blaOXA-48-like, en bacterias de origen animal y alimentario refuerzan la necesidad de una investigación sistemática. Sin embargo, la evidencia disponible para estos mecanismos es desigual: su detección en algunos aislamientos no debe interpretarse como una diseminación generalizada en toda la región.
En Campylobacter jejuni y C. coli, asociados principalmente con la producción avícola y la carne de aves, la resistencia a las fluoroquinolonas está ampliamente documentada en los estudios sudamericanos, mientras que la resistencia a los macrólidos, especialmente a la eritromicina, representa una preocupación clínica importante. Otro mecanismo de interés es el gen cfr(C), identificado en Campylobacter de origen animal y alimentario. Este gen se ha asociado con multirresistencia, conferindo resistencia a varias clases de antimicrobianos. La investigación conjunta de cfr(C), de los mecanismos específicos de resistencia a los macrólidos y de los contextos genéticos móviles es importante para comprender el potencial de diseminación de estos determinantes. Aunque los estudios genómicos han demostrado la distribución de cfr(C), con evidencia genómica en las Américas, y su asociación con diferentes linajes de C. coli, la magnitud de su presencia en animales y alimentos en las Américas y el Caribe aún debe establecerse con mayor precisión.
Actualmente, existe una creciente evidencia genómica sobre la diversidad de los mecanismos de resistencia, la diseminación de linajes bacterianos y la circulación de genes mediante plásmidos y otros elementos genéticos móviles. La secuenciación del genoma completo (WGS), asociada con el análisis del resistoma, la tipificación molecular y la caracterización de plásmidos, permite investigar las relaciones entre aislamientos de animales, alimentos, seres humanos y ambiente. Estas herramientas son fundamentales para distinguir la diseminación clonal de la transferencia horizontal de genes e identificar mecanismos emergentes antes de que se establezcan ampliamente.
Las redes regionales de vigilancia genómica coordinadas por la OPS, en el marco de PAHOGen, ofrecen una plataforma para fortalecer las capacidades de secuenciación, bioinformática, intercambio de información e integración de datos genómicos con la vigilancia epidemiológica. Entre las redes que forman parte de este marco se encuentran PulseNet y ReLAVRA+, relevantes para la vigilancia de patógenos transmitidos por alimentos y de la resistencia a los antimicrobianos, respectivamente.
Ante este escenario, las prioridades para las Américas y el Caribe deben incluir el fortalecimiento de la vigilancia fenotípica y genómica de Salmonella, E. coli y Campylobacter; la investigación dirigida de BLEE, AmpC, carbapenemasas y genes mcr en Salmonella y E. coli; y el monitoreo de la resistencia a las fluoroquinolonas, a los macrólidos y de cfr(C) en Campylobacter spp.. La armonización de los métodos de laboratorio, el intercambio de datos entre países y la ampliación de la vigilancia en territorios insuficientemente representados son esenciales para comprender la distribución regional de la RAM y orientar intervenciones basadas en la evidencia.
La resistencia antimicrobiana en animales y alimentos debe abordarse como un problema regional y multisectorial. La integración de datos fenotípicos, genómicos y epidemiológicos, articulada con la cooperación entre los sectores de salud humana, sanidad animal, agricultura y ambiente, constituye una estrategia central para detectar mecanismos emergentes, comprender sus vías de diseminación y fortalecer la inocuidad de los alimentos en las Américas y el Caribe.
Mira estos vídeos con consejos e informaciones sobre la resistencia a los antimicrobianos:
