23 de agosto de 2022, Quito, Ecuador - A partir del día 18 de agosto, una misión conjunta de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) con la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), se desplazó al Ecuador para realizar una evaluación de la situación de salud en territorio indígena y apoyar la preparación de las poblaciones para enfrentar posibles epidemias en la frontera con Perú.
Fueron parte de la misión también la cancillería ecuatoriana y los ministerios de salud de ambos países en los niveles sub-nacionales y locales.
En la Secretaría de Derechos Humanos se realizaron consideraciones útiles a una acción intersectorial que proteja las poblaciones indígenas, incluidas aquellas en aislamiento voluntario.
“Es urgente - sostuvo el Director para América del Sur de la OPS/OMS, Paolo Balladelli - consolidar mecanismos de gobernanza con la participación de los mismos pueblos indígenas y crear condiciones de articulación binacional para resolver desafíos en salud de una manera intercultural”.
La misión tuvo como principales sitios de trabajo las localidades fronterizas de Nuevo Rocafuerte, Orellana, Ecuador y Cabo Pantoja, Loreto, Perú. La población asentada en esta área transfronteriza es de etnia Quichua y Secoya. Se analizaron las coberturas de vacunación contra COVID en ambos lados de la frontera y se acordó la necesidad de un trabajo conjunto entre los dos países, apoyados por las respectivas Cancillerías y Ministerios de Salud de manera a optimizar el uso de los recursos técnicos y financieros, así como para mejorar las instalaciones de salud presentes en los dos lados de la frontera.
“Además de trabajar para el mejoramiento de los servicios, - afirmó el Director Subregional de la OPS/OMS – es imprescindible articular esfuerzos en áreas sociales, económicas y ambientales de forma a poder obtener un impacto mucho más efectivo y sostenible”.
Balladelli llamó a considerar acciones de promoción de la salud que incluyan alimentación, educación, género, medio ambiente, comercio para que, de forma integrada, con instrumentos y tecnologías de tipo intercultural, se consiga consolidar las buenas prácticas de los pueblos indígenas y así fortalecer sus capacidades y resiliencia.
La vigilancia epidemiológica comunitaria puede permitir una detección precoz de situaciones indeseables para poderlas enfrentar de una manera efectiva y culturalmente apropiada. Embarazos precoces, enfermedades transmisibles, calidad del agua, patrones alimentarios, coberturas vacunales, entre otras, son dimensiones de la atención primaria de salud (APS) qué permite desarrollo y bienestar de los pueblos.
OPS/OMS y OTCA se ofrecieron en apoyar a las autoridades locales, y otros actores estratégicos, para la formación de promotores de salud indígenas, la constitución de brigadas de salud que permitan aumentar y mejorar el acceso a salud de las poblaciones, la vigilancia de eventos de preocupación en salud, el fortalecimiento de las estructuras y equipos de los servicios, los planes para la referencia y contra referencia del paciente, y todos aquellas intervenciones que optimicen el uso de los recursos existentes hacia el bienestar de las poblaciones indígenas y, más en general, de las poblaciones que viven en las áreas transfronterizas, muchas veces dejadas atrás.
