A storm is a rotating, organized system of clouds and thunderstorms that originates over tropical or subtropical waters and has a closed low-level circulation that rotate counterclockwise in the Northern Hemisphere.
Storms are classified into 4 different categories:
- A Tropical Depression is defined as a tropical cyclone with maximum sustained winds of 38 mph.
- A Tropical Storm is a tropical cyclone with maximum sustained winds of 39 to 73 mph.
- A Hurricane is a tropical cyclone with maximum sustained winds of 74 mph.
- A Major Hurricane is a tropical cyclone with maximum sustained winds of 111 mph or higher, corresponding to a Category 3, 4 or 5 on the Saffir-Simpson Hurricane Wind Scale.
The number of people affected by destructive winds and heavy rains from hurricanes is growing. Hurricanes cause the destruction and collapse of infrastructure, with adverse effects on health in the form of injury, trauma, and drowning.
House damages generates loss of critical services (water, power) and population displacement to shelter can be prolonged for a long period of time. They also have an impact in the mental health of the affected population, and a have a huge effect on health services, causing an increased risk of vector and water-borne diseases.
Due to the vulnerability of the exposed populations, some extreme phenomena such as prolonged rains, can trigger secondary events and generate damages and losses, and affect communities.
The objective of the Pan American Health Organization’s work in health emergencies is to increase the health sector’s resilience to emergencies and disasters.
PAHO assists its Member States to strengthen their health sector’s capacities in the area of prevention, risk reduction, preparedness, surveillance, response to and early recovery from emergencies and disasters related to any hazards (natural, man-made, biological, chemical, radiological and others).
When national capacities are overwhelmed, PAHO supports countries to lead and coordinate the international health response to contain disasters, including outbreaks, and to provide effective relief and recovery to affected populations.
Una tormenta es un sistema giratorio organizado de nubes y tormentas eléctricas que se origina en aguas tropicales o subtropicales y tiene una circulación cerrada de bajo nivel que gira en sentido contrario a las agujas del reloj en el hemisferio norte.
Las tormentas se clasifican en 4 categorías:
- La depresión tropical se define como un ciclón tropical con vientos máximos sostenidos de 38 mph.
- La tormenta tropical es un ciclón tropical con vientos máximos sostenidos de 39 a 73 mph.
- El huracán es un ciclón tropical con vientos máximos sostenidos de 74 mph.
- El huracán mayor es un ciclón tropical con vientos máximos sostenidos de 111 mph o más, que corresponde a una categoría 3, 4 o 5 en la escala de viento de huracanes Saffir-Simpson.
El número de personas afectadas por vientos destructivos y fuertes lluvias originadas por huracanes está incrementando. Los huracanes causan la destrucción y el colapso de la infraestructura, con efectos adversos para la salud en forma de lesiones, traumas y ahogamientos.
Los daños a las viviendas generan la pérdida de servicios básicos (agua y electricidad) y el desplazamiento de la población a refugios, situación que puede prolongarse por un largo período de tiempo. También tienen un impacto en la salud mental de la población afectada y un gran efecto en los servicios de salud, causando un mayor riesgo de enfermedades transmitidas por vectores y el agua.
Debido a la vulnerabilidad de las poblaciones expuestas, algunos fenómenos extremos, como las lluvias prolongadas, pueden desencadenar eventos secundarios y generar daños y pérdidas, afectando así a las comunidades.
El objetivo de la labor de la Organización Panamericana de la Salud en las emergencias de salud es aumentar la resiliencia del sector de la salud ante las emergencias y los desastres.
La OPS ayuda a los Estados Miembros a fortalecer las capacidades del sector de la salud en cuanto a la prevención, la reducción de riesgos, los preparativos, la vigilancia, la respuesta y la recuperación temprana tras emergencias y desastres relacionados con cualquier tipo de amenazas (naturales, producidas por el hombre, biológicas, químicas, radiológicas y otras). Además, interviene cuando se rebasan las capacidades nacionales para dirigir y coordinar la respuesta internacional de salud dirigida a contener los desastres, incluidos los brotes epidémicos, y brindar socorro y recuperación eficaces a las poblaciones afectadas.
