En ésta página podrá encontrar preguntas y respuestas sobre la etapa posterior a la pandemia, la toma de decisiones de la OMS, el impacto de la pandemia, los antivirales y las vacunas, el despliegue de vacunas donadas por la OMS y el Reglamento Sanitario Internacional (2005). Adicionalmente, en esta sección encontrará información sobre los antecedentes, el Comité de Emergencia, Conflicto. de intereses, y lecciones aprendidas.

 

Pospandemia

 

1. ¿Qué quiere decir pospandémico? ¿Cómo sabemos que ya terminó la pandemia?

La pandemia de H1N1 se caracterizó por la aparición de un nuevo virus de la gripe para el cual muchas personas no tenían ninguna inmunidad preexistente. Causó brotes inusitados y extensos de la enfermedad en los meses de verano en muchos países y niveles muy altos de la enfermedad en los meses de invierno. También se caracterizó por un predominio casi completo del virus pandémico sobre otros virus de la gripe estacional, y por cuadros clínicos inusitados donde los casos más graves ocurrieron casi siempre en grupos de jóvenes. 

Actualmente, nos estamos adentrando en una situación en la que el virus se ha propagado a todos los países, en la que muchas personas de todos los grupos de edad en muchos países tienen alguna inmunidad contra el virus nuevo, y en la que no han ocurrido brotes de verano grandes e inusuales en el hemisferio norte ni en el sur, y en la que se está notificando en muchos países la presencia de los virus de la gripe estacional A (H3N2) y los virus de la gripe de tipo B. Sobre la base de este panorama general, hay datos probatorios convincentes de que las características epidemiológicas de la pandemia de gripe reciente han sido reemplazados por las características epidemiológicas de la gripe estacional. Sin embargo, es importante darse cuenta de que los nuevos virus H1N1 pueden estar presentes por muchos años y que las temporadas individuales de gripe estacional pueden ser sumamente variables. En algunos años, los efectos de la gripe pueden ser leves mientras que en otros años pueden ser muy graves.

Se prevé que en el período pospandémico, sigan ocurriendo casos y brotes causados por el virus H1N1. Además, es muy probable que por algún tiempo, los grupos de personas más jóvenes, entre ellas las embarazadas, seguirán viéndose afectados desproporcionadamente por casos de enfermedad grave causada por el virus H1N1, incluida la neumonía vírica. Es imposible predecir si a largo plazo las personas más jóvenes van a seguir expuestas a mayor riesgo de sufrir enfermedad grave o si esto va a cambiar y cuándo ocurrirá este cambio. Ante este panorama, seguirá siendo importante que las personas continúen adoptando medidas prudentes para protegerse. Las medidas que se adoptan generalmente para reducir los riesgos de infección gripal, como la aplicación de vacunas y la higiene respiratoria y de las manos, también reducirán los riesgos de infección por el virus H1N1. 

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Directrices para la preparación y respuesta ante una pandemia de gripe

 

2. ¿Significa el final de la pandemia de gripe que será menor el número de personas que se enferman y mueren por causa del virus H1N1?

No es posible predecir cuál será la repercusión futura del virus H1N1 sobre la salud. Por un lado, se prevé que el virus H1N1 siga circulando como una cepa del virus de la gripe estacional en el futuro previsible y, debido a esto, habrá más personas que desarrollen inmunidad contra este virus. Por otro lado, también se prevé que el virus cambie con el transcurso del tiempo como resultado de la deriva antigénica y estos cambios pueden significar que la inmunidad que se ha desarrollado a esta versión del virus llegue a ser menos protectora contra las versiones futuras de este virus. Además, muchas personas no fueron infectadas por el virus H1N1 durante la pandemia y, por consiguiente, bien puede haber zonas de algunos países que fueron afectadas menos gravemente durante la pandemia pero que posteriormente podrían presentar enfermedad más grave. 

 

3. ¿Por qué la OMS tardó tanto tiempo para declarar el final de la pandemia?

La OMS ha estado vigilando los datos probatorios epidemiológicos y virológicos de todas las partes del mundo, incluidos los hemisferios norte y sur, para determinar el fin de la pandemia. En particular, la OMS esperó hasta que el panorama en el hemisferio sur y los países tropicales estuviese más claro. 

 

4. ¿Qué significa el final de la pandemia para las personas individualmente?

Para la mayoría de las personas, no habrá mucha repercusión en su vida cotidiana. Independientemente de si el mundo se encuentra o no en una situación pandémica, los virus de la gripe entrañan un riesgo de enfermedad para muchas personas y, por consiguiente, las personas deben adoptar medidas prudentes para reducir su riesgo de contraer la infección. Esos pasos incluyen el uso de la vacuna antigripal cuando esté disponible y especialmente si pertenecen a un grupo expuesto a un riesgo alto de sufrir una enfermedad grave. La mayoría de las personas que se enferman pueden ser tratadas con seguridad en casa, pero quienes las cuidan y los miembros de la familia deben ser conscientes de que si una persona presenta síntomas que indican una enfermedad más grave, como fiebre alta prolongada, dificultad respiratoria o confusión, es necesario buscar atención mdica profesional. 

 

5. ¿Seguirá el virus H1N1 de la gripe causando enfermedad grave entre los mismos grupos expuestos a un riesgo más alto?

Sobre la base de los datos probatorios disponibles, actualmente el virus H1N1 sigue entrañando un riesgo mayor de enfermedad grave en algunos grupos, incluidos los niños pequeños, las embarazadas y quienes sufren de enfermedades respiratorias o de enfermedades crónicas. 

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¿Quién está más expuesto al riesgo de sufrir una enfermedad grave?  ¿Qué sucede con otros riesgos?

 

6. ¿Qué pueden hacer las personas para protegerse del virus de la gripe H1N1?

Las personas pueden seguir protegiendo a sí mismas y a otros del virus H1N1, y de otros virus de la gripe, mediante medidas preventivas como practicar buena higiene de las manos y la etiqueta respiratoria, lo que incluye cubrirse la boca cuando estornudan o tosen. La OMS también sigue recomendando la vacunación contra el virus por medio de una vacuna antipandémica monovalente (un virus único), o una vacuna antigripal estacional trivalente (que incluye la cepa del virus pandémico H1N1, así como otras cepas estacionales H3 y B), dependiendo de cuál se encuentre disponible localmente.

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7. ¿Cuáles son las principales medidas de salud pública que se recomiendan ahora a los países? 

Aunque salgamos del período pandémico, es importante que los países permanezcan atentos y alertas para detectar infecciones y brotes y seguir adoptando medidas que protejan a sus poblaciones contra la gripe. 

La OMS recomienda que los países: 

• Mantengan el monitoreo de la gripe, por medio de la vigilancia y la notificación habituales de las enfermedades respiratorias, además de vigilar e investigar características epidemiológicas inusuales que indiquen cambios potenciales en la gravedad; y que sigan monitoreando el virus H1N1 para detectar cambios importantes. 

• Prosigan con los esfuerzos de prevención y control para reducir la repercusión de la gripe, lo que incluye la vacunación contra esta enfermedad. La vacuna monovalente pandémica contra el H1N1 y las vacunas antigripales estacionales ahora cubren el virus H1N1; por lo tanto, podrá utilizarse cualquiera de las dos dependiendo de la que esté disponible y según las directrices nacionales. 

La pandemia de H1N1 planteó un reto considerable a todos los países; por lo tanto, la OMS alienta a los países a que evalúen su experiencia e identifiquen las lecciones que puedan aplicarse para fortalecer su preparación y respuesta ante pandemias futuras. 

 

8. ¿Recomienda todavía la OMS el uso de oseltamivir ahora que ya terminó la pandemia? 

Las directrices de la OMS para el uso de medicamentos antivíricos abarcan tanto la gripe estacional como la gripe  pandémica y deben seguir aplicándose. Aunque nos encontremos en un período posterior a la pandemia, el virus H1N1 todavía está circulando como una de las cepas de la gripe estacional. Es probable que todavía veamos casos de enfermedad grave en las personas que están expuestas a un riesgo mayor, así como en personas por lo demás sanas. El reconocimiento temprano y el tratamiento apropiado siguen siendo importantes. 

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9. ¿Deben las personas seguir vacunándose contra el virus de la gripe H1N1?

La OMS recomienda encarecidamente que si está disponible, se utilice la vacuna antigripal para proteger a las personas como una contramedida inocua y eficaz para disminuir las probabilidades de contraer una enfermedad grave. Se prevé que este virus de la gripe H1N1 siga circulando en todo el mundo durante muchos años, y muchas personas seguirán siendo susceptibles a la infección. La OMS recomienda en particular la vacunación de los trabajadores de salud y de los grupos expuestos a alto riesgo de sufrir enfermedad grave. 

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10. La vacuna contra el H1N1 pandémico ¿protege a las personas contra la gripe estacional? 

Se prevé que el virus pandémico H1N1 2009 siga circulando como una de las cepas de la gripe estacional en el futuro cercano. La vacuna trivalente estacional actual incluye la cepa del virus H1N1 pandémico, así como otras cepas estacionales (H3, B), y, por consiguiente, protegerá contra todo los virus previstos de la gripe estacional. La vacuna antipandémica monovalente (virus único) solo protegerá contra el virus H1N1. 

El virus pandémico H1N1 causó la mayor parte de las enfermedades graves o mortales en personas jóvenes, tanto en las que sufrían alguna afección crónica como en personas sanas y ocasionó un número mayor de casos de neumonía vírica, en comparación con los que ocurren normalmente debido a la gripe estacional.

Ya que nadie puede predecir con exactitud cuál o cuántos de  los virus en circulación de la gripe los infectará, la vacuna antigripal estacional trivalente ofrece la protección más amplia. Sin embargo, en algunos lugares la vacuna trivalente no está disponible y sigue siendo prudente vacunarse contra el virus H1N1 para prevenir una enfermedad grave. 

 

Toma de decisiones con respecto a la pandemia 

 

1. ¿Se desperdiciaron recursos en la preparación para la pandemia dado que muchas vacunas y medicamentos antivirales no llegaron a usarse y tienen que ser destruidos?

Los países y la OMS realizaron grandes esfuerzos para estar mejor preparados para la pandemia ya que no estarlo es siempre menos aconsejable. El conjunto de medidas adoptadas para estar mejor preparados para esta pandemia proporcionó enormes beneficios que persistirán en el futuro y ayudarán ampliamente a los países a mejorar su grado de preparación frente a la amenaza de otras enfermedades. Por ejemplo, gracias a la aprobación del Reglamento Sanitario Internacional, que constituye una de las medidas de preparación cruciales, los países ahora notifican las amenazas y la información importante más rápido que nunca, lo que fortalecerá la vigilancia y la capacidad de respuesta a nivel mundial. Dentro de este contexto amplio, las vacunas y los antivirales pueden contemplarse como una parte de un esfuerzo general más amplio para mejorar la preparación. Aunque reducir al mínimo el desperdicio es importante, la disponibilidad de vacunas y antivirales fue útil para mitigar los efectos de salud de la pandemia.

Durante toda la pandemia, en las revistas médicas con arbitraje externo se han publicado datos clínicos cada vez más amplios que confirman que el uso inmediato de antivirales se correlaciona con una mejor recuperación de la enfermedad y un menor número de muertes. La evidencia obtenida indica que los antivirales han sido especialmente eficaces para tratar a los pacientes con un riesgo elevado de sufrir complicaciones derivadas de la infección por el H1N1. De igual modo, las acciones de seguimiento a nivel mundial han puesto de manifiesto que la vacuna contra el H1N1 es inocua, y los estudios realizados han evidenciado que resulta eficaz. Ahora el virus H1N1 pandémico ha pasado a formar parte de las vacunas estacionales. Por último, debe subrayarse que, en una pandemia futura, podríamos enfrentarnos a una situación en la que no se dispusiera de la cantidad suficiente de vacunas y medicamentos antivirales. La cuestión clave no son las reservas restantes, sino cómo asegurarnos de que las poblaciones del mundo puedan disponer de la cantidad suficiente de vacunas y antivirales cuando los necesiten. Este continúa siendo un reto que aún no se ha superado.

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2. ¿Fue una pandemia falsa? ¿Hubo una reacción exagerada de la OMS?

La pandemia de gripe por H1N1 (2009) fue una pandemia real. Los análisis de laboratorio indicaron que este virus de la gripe era genética y antigénicamente muy diferente de otros virus de la gripe circulantes en el ser humano. La información epidemiológica puso de relieve patrones epidemiológicos mundiales (como la aparición de grandes brotes durante el verano) que no se observan normalmente con la gripe estacional, sino que corresponden a los de la gripe pandémica. En un período de dos meses, desde fines de abril hasta fines de junio, se documentó la propagación de este virus a unos 120 países. Por último, este virus además causó una enfermedad grave y las muertes se dieron con más frecuencia en personas jóvenes que en personas mayores, lo cual constituye otro patrón poco habitual de la enfermedad.

A medida que la pandemia fue evolucionando, los médicos clínicos detectaron con frecuencia casos de neumonía viral primaria asociada a la gripe pandémica, con un curso de progresión rápida y a menudo mortal, lo cual no se observa con mucha frecuencia con la gripe estacional.

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3. ¿Se vio afectada la credibilidad de la OMS por la declaración de la pandemia?

Como organismo mundial dedicado a la salud, la OMS proporcionó a los países información, orientación y, donde fuera necesario, coordinación. En sus comunicaciones, la OMS señaló sistemáticamente que la información disponible indicaba que la repercusión de la actual pandemia de gripe era "moderada" a juzgar por la información que indicaba que la inmensa mayoría de los pacientes sufrían un cuadro gripal leve y se recuperaban por completo en el plazo de una semana, incluso sin ninguna forma de tratamiento médico, pero que se producían casos graves y que ello ocurría en determinados grupos de riesgo. La OMS recomendó también sistemáticamente que no se aplicara restricción alguna a los viajes ni al comercio, lo cual aportó una estabilidad internacional útil.

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4. ¿Qué dijo la OMS acerca de la gravedad en el momento de anunciar la pandemia?

Cuando la Directora General de la OMS, la doctora Margaret Chan, anunció la pandemia el 11 de junio del 2009, indicó en su conferencia que la OMS tenía motivos para pensar que la epidemia sería de "gravedad moderada."

La evaluación como moderada que se realizó en ese momento reflejaba el hecho de que la mayoría de las personas se recuperaban de la infección sin necesidad de hospitalización ni de atención médica y de que, en general, los sistemas de atención de salud de la mayoría de los países podían hacer frente a la situación. No obstante, también se observó que se producían casos graves en un número considerable de personas jóvenes y que, en algunos países, las unidades de cuidados intensivos que trataban a pacientes en estado crítico estaban bajo presión en algunos hospitales. Realizar una evaluación mundial de una enfermedad cuya repercusión podía ser muy diversa en diferentes lugares y distintas poblaciones fue todo un reto. Por último, la OMS fue también muy consciente de que la gravedad de las pandemias puede cambiar a lo largo del tiempo. 

 

5. ¿Comunicó en algún momento la OMS que una pandemia podría causar “un enorme número de casos y muertes”?

Ha habido una cierta confusión acerca de este punto. La OMS había señalado anteriormente que una pandemia podía causar un gran número de muertes, ya que así se ha observado en pandemias anteriores. Sin embargo, no es cierto que la OMS afirmara que esta pandemia sería grave. Y, por otro lado, la definición de una pandemia no ha incluido en ningún momento el requisito de un determinado nivel de gravedad.

A principios del 2003, la OMS incluyó en su página web una descripción de una situación pandémica específica que podría causar un "enorme número de casos y muertes". El documento en línea se había redactado cuando la preocupación por la próxima pandemia de gripe se centraba en la gripe aviar por H5N1, un virus que se ha observado que tiene efectos sumamente letales. Este documento en línea fue modificado en mayo del 2009 para evitar confusiones.

 

Repercusión de la pandemia

 

1. Parece haber una enorme diferencia entre el número proyectado de casos y muertes y lo que sucedió en realidad. ¿Por qué fue errónea esta proyección?

Para que la preparación sea lo más eficaz posible, todos los planificadores deben tener una cierta idea de con qué pueden tener que enfrentarse. A este respecto, la preparación para las pandemias de gripe resulta especialmente difícil porque la historia nos ha mostrado que el número posible de muertes varía enormemente, como se ha visto en pandemias anteriores, que han oscilado entre las graves, como la de 1918, y las más leves, como las de 1957 y 1968. Los gobiernos y las organizaciones intentaron utilizar esta información histórica para estar lo mejor preparados que fuera posible frente a todas las situaciones posibles. 

 

2. ¿Cuántas personas murieron en esta pandemia? ¿Cuándo se conocerá el número total de muertes? ¿Qué proporción de la población de los países ha contraído la infección por el virus de la gripe pandémica?

Todavía no se conocen estos datos. El número notificado actualmente de más de 18.000 muertes debidas a la gripe pandémica por H1N1 constituye un número mínimo, ya que estas cifras reflejan tan solo las muertes en las que la infección pandémica fue confirmada de manera individual mediante análisis de laboratorio. Este enfoque produce una notable infravaloración del número total real de muertes.

Normalmente, el número de muertes causadas por la gripe estacional y por las pandemias anteriores se calcula por medio de modelos estadísticos y datos de mortalidad nacionales. Se necesitarán unos pocos años más para disponer de una evaluación más exacta de la mortalidad causada por la pandemia con el empleo de los métodos habituales.

 

3. ¿Cuáles fueron las repercusiones de salud pública, económicas y sociales de la pandemia?

Se está trabajando actualmente en la evaluación de la repercusión plena de la pandemia en la salud pública, y muchos países están llevando a cabo estudios para determinar cuántas personas se han visto afectadas por ella.

En el pasado, instituciones como el Banco Mundial, los bancos regionales de desarrollo, la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) e instituciones académicas han realizado análisis económicos de la repercusión de las enfermedades.

 

Respuesta frente a la pandemia: medicamentos antivirales y vacunas

MEDICAMENTOS ANTIVIRALES

1. ¿Qué tan efectivos son los medicamentos antivirales que recomienda la OMS? ¿Por qué recomienda la OMS el uso de medicamentos antivirales como parte de la preparación para una pandemia de gripe?

Los medicamentos antivirales y las vacunas son la única medida disponible que puede aportar una protección directa y específica frente a los virus de la gripe. Se ha demostrado que el virus de la gripe pandémica por H1N1 era sensible a uno de los grupos de medicamentos antivirales (oseltamivir y zanamivir) y resistente a otro (amantadina y rimantadina).

La OMS formuló diversas recomendaciones para el uso de intervenciones contra la gripe pandémica, entre las que había medidas que no requerían ni medicamentos ni vacunas, con objeto de brindar orientación sobre el uso de los medicamentos y las vacunas disponibles. En lo que respecta a los medicamentos antivirales, la reducción de la enfermedad grave producida por el virus H1N1 pandémico en los grupos de alto riesgo, como las embarazadas y los niños, constituye una prioridad para la OMS. La evidencia existente pone claramente de manifiesto que un tratamiento temprano con medicamentos antivirales ha resultado especialmente efectivo para tratar a los pacientes con un riesgo elevado de presentar complicaciones de la infección por el H1N1.*

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2. Hasta la fecha, ¿cuántos casos de resistencia a los medicamentos antivirales se han comunicado a la OMS y en qué países?

Al 28 de julio del 2010, se han notificado a la OMS 302 casos de resistencia al oseltamivir en todo el mundo. 

3. ¿Continúa recomendando la OMS el uso de oseltamivir ahora que la pandemia ha finalizado?

Las directrices de la OMS para el uso de medicamentos antivirales, que se refieren tanto a la gripe estacional como a la pandémica, se deben continuar aplicando. Aunque ahora nos encontramos en una fase pospandémica, el virus H1N1 continúa siendo una de las cepas circulantes de la gripe estacional. Es probable que continuemos viendo casos de enfermedad grave en personas de mayor riesgo, así como en personas que por lo demás estén sanas. La detección temprana y el tratamiento apropiado continúan siendo importantes.

Enlace relacionado:

  • Directrices de la OMS para el uso de medicamentos antivirales [en inglés]

 

 4. ¿Cuántas dosis de medicación antiviral ha distribuido la OMS a los países?

La reserva de emergencia suministrada en total por la OMS a todas las ubicaciones durante esta pandemia fue de cerca de 3 millones de dosis de tratamiento de oseltamivir, lo cual incluye 2.220.416 dosis de oseltamivir enviadas a 71 países en desarrollo cuando apareció inicialmente la epidemia y otras 200.024 dosis adicionales proporcionadas a México.

 

5. ¿Seguirá considerando la OMS que el oseltamivir es un medicamento esencial?

La OMS agregó el oseltamivir a la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales en enero del 2010 para el tratamiento de la gripe pandémica por H1N1 en los pacientes con un cuadro grave, o en los grupos con un alto riesgo de sufrir un cuadro grave, basándose en una reunión de urgencia del Comité de Expertos de la OMS sobre la selección y el uso de los medicamentos esenciales, en la que se examinó la evidencia científica existente. Este Comité prestó especial atención al beneficio potencial existente en los niños de muy corta edad y en las embarazadas, y recomendó que su decisión de incluir el oseltamivir fuera evaluada de nuevo en su reunión de marzo del 2011.

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VACUNAS

1. ¿Por qué se debe seguir vacunando a las personas contra el virus gripal H1N1?

Cuando se disponga de ella, la OMS recomienda firmemente el uso de la vacuna antigripal para proteger a las personas, puesto que constituye una contramedida inocua y eficaz frente a la enfermedad grave. Se prevé que la circulación de este virus gripal H1N1 persista en todo el mundo durante muchos años, y continúa habiendo muchas personas que son susceptibles a la infección. La OMS recomienda en especial la vacunación de los trabajadores de atención de salud y de las personas de grupos de alto riesgo.

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2. ¿A cuántas personas se ha vacunado en todo el mundo?

Entre septiembre del 2009 y junio del 2010, se administraron más de 350 millones de dosis de vacuna, destinadas a diversas poblaciones. 

 

3. ¿Hasta qué punto son inocuas las vacunas contra la pandemia? ¿Ha recibido la OMS alguna notificación respecto a eventos adversos debidos al uso de la vacuna contra la gripe pandémica por H1N1? De ser así, ¿cuáles fueron y cómo se abordaron?

El Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas, que se reunió los días 16 y 17 de junio del 2010, llegó a la conclusión de que el perfil toxicológico de las vacunas contra la gripe pandémica por A (H1N1) 2009 es tranquilizador.

El Comité llegó también a la conclusión de que la mayoría de los eventos adversos que se han notificado después de la vacunación no han sido graves. Hasta la fecha, no se ha detectado ningún problema de seguridad inesperado. En algunos países se mantiene una vigilancia activa respecto al síndrome de Guillain-Barré, y en muchos de ellos están pendientes los análisis al respecto. Hasta el momento, el riesgo de síndrome de Guillain-Barré, de haberlo, no parece ser mayor que el que se ha descrito anteriormente para algunas vacunas trivalentes contra la gripe estacional con virus inactivados. También se continúa realizando una vigilancia activa de las embarazadas. Desde el comienzo de las campañas de vacunación, la OMS ha coordinado un intercambio sin precedentes de información de seguridad entre las diversas instancias normativas y autoridades de salud pública de muchos países.

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4. ¿Protege la vacuna contra el virus H1N1 pandémico a las personas frente a la gripe estacional?

Se prevé que la circulación del virus H1N1 pandémico (2009) persista como una de las cepas de gripe estacional durante un cierto tiempo. La vacuna trivalente actual para la gripe estacional incluye la cepa H1N1 pandémica, así como otras cepas estacionales (H3, B) y protegerá frente a todos los virus de la gripe estacional previstos. La vacuna antipandémica monovalente (con un único virus) solo protegerá frente al virus H1N1.

El virus H1N1 pandémico causó la mayoría de los casos de enfermedad grave o mortal en personas jóvenes, tanto las afectadas por trastornos crónicos como las sanas, y produjo muchos más casos de neumonía viral de los que se observan normalmente con la gripe estacional.

Dado que nadie puede predecir con exactitud cuál o cuáles de los virus de la gripe circulantes causarán las infecciones, la vacuna trivalente contra la gripe estacional proporcionará una protección amplia. Sin embargo, en los lugares en los que no se disponga de la vacuna trivalente, continúa siendo prudente vacunar contra el virus H1N1 para prevenir la enfermedad grave.

 

5. ¿Qué deben hacer los países que dispongan de reservas restantes de vacunas contra el virus H1N1 pandémico?

El virus H1N1 pandémico se ha establecido firmemente en todo el mundo y continúa siendo un virus circulante junto con los virus estacionales H3 y B. La OMS sigue recomendando el uso de la vacuna (dentro del período máximo de validez) para el personal de salud y para los grupos de alto riesgo.

 

DISTRIBUCIÓN DE LAS VACUNAS DONADAS POR LA OMS 

1. Si la pandemia ha finalizado, ¿por qué la OMS continúa proporcionando vacunas a los países que las han solicitado?

La declaración del final de la pandemia implica que la situación mundial en cuanto a la gripe está volviendo a un perfil estacional más normal. Sin embargo, esto no implica que el virus H1N1 haya desaparecido. La circulación de este virus persiste en todo el mundo y se prevé que continúe siendo así en el futuro y que cause casos de enfermedad. La OMS sigue recomendando el uso de la vacuna para proteger contra este virus y contra otros virus de la gripe circulantes, y seguirá haciendo todo lo necesario para poner la vacuna al alcance de los países que no tengan acceso o que tengan un acceso limitado a las vacunas y hayan solicitado su ayuda.

 

2. ¿Cuántas dosis de la vacuna contra el virus H1N1 pandémico se han suministrado, y a cuántos países?

Al 2 de agosto del 2010, la OMS y sus asociados habían suministrado más de 60 millones de dosis de la vacuna contra el virus H1N1 pandémico a 65 países en todo el mundo.

 

3. ¿Cuántas dosis de vacuna contra el virus H1N1 pandémico se suministrarán aún y cuándo será?

Está en proceso el suministro de más de 15,2 millones de dosis a otros 18 países.

 

4. ¿Por qué tomó tanto tiempo a la OMS la distribución de las vacunas a los países?

Distribuir la vacuna contra la gripe pandémica en una situación de emergencia fue una de las actuaciones más difíciles llevadas a cabo por los países y por la OMS. Las empresas y los países donantes y los países receptores y la OMS tuvieron que asegurar que se dispusiera de la planificación logística, la autorización de las autoridades reguladoras y todos los sistemas necesarios para la donación, recepción, regulación y distribución de las vacunas a los grupos prioritarios. Además, los países receptores tuvieron que elaborar y aprobar planes para garantizar la distribución de las vacunas y para financiar las actividades de vacunación. El proceso fue complejo y fue diferente en cada país.

 

5. ¿El envío de la vacuna a los países en desarrollo una vez finalizada la pandemia es una forma de eliminar el exceso de vacunas?

No. Es una manera de potenciar al máximo la protección contra un virus que todavía infecta y causa enfermedad. Un mejor acceso a las vacunas antipandémicas fue, y continúa siendo, una de las primeras solicitudes de los países de ingresos bajos y medianos para alcanzar una mejor equidad durante las emergencias de salud pública de importancia internacional. La OMS solo está suministrando la vacuna a los países que han confirmado que quieren disponer de ella para vacunar a su población, y que están dispuestos a utilizarla y tienen la capacidad de hacerlo.

 

Reglamento Sanitario Internacional (2005)

ANTECEDENTES 

1. ¿Es el RSI (2005) un marco jurídico eficaz? ¿Cuál es la evidencia al respecto?

El RSI se aprobó como una base a fin de que el mundo pueda abordar una amplia gama de amenazas para la salud de ámbito internacional. Es importante recordar que el RSI se aplica diariamente, en todo el mundo, en muchas situaciones de enfermedad. Una de las características clave es la designación por parte de cada Estado Miembro de la OMS de un Centro Nacional de Enlace que facilita las comunicaciones clave con la OMS. Esto permite a la OMS proporcionar información crucial a los demás países. Las notificaciones y otros informes recibidos a través de estos centros nacionales de enlace constituyen una fuente muy importante de información relativa a los eventos de salud pública internacional graves causados por la amplia gama de riesgos de salud pública de carácter biológico, químico y radioactivo que abarca el RSI, incluida la gripe pandémica. En lo que respecta a la pandemia del virus gripal H1N1, esta ha sido la situación de mayor importancia y más compleja en la que se ha utilizado hasta ahora el RSI (2005), y está claro que el marco jurídico y práctico proporcionado por el RSI (2005) fue una de las razones clave por las que las comunicaciones y las actuaciones adoptadas fueron más rápidas y eficaces de lo que lo habían sido en situaciones de enfermedad anteriores. 

 

2. Muchos países no siguieron las recomendaciones de la OMS e impusieron restricciones en los viajes, cuarentenas, medidas de control portuarias y prohibiciones de venta de productos porcinos. ¿Cuál es su opinión al respecto?

Todos los países conservan su facultad y derecho de adoptar las medidas que consideren necesarias para proteger la salud humana dentro de sus fronteras. Las "recomendaciones transitorias" del RSI de la OMS se proporcionan a los países como un "asesoramiento no vinculante". El RSI respalda también que los países puedan aplicar medidas que difieran de estas recomendaciones si se cumplen determinados requisitos científicos y de otro tipo establecidos. A este respecto, es importante señalar que muchos países sí se atuvieron a las recomendaciones transitorias del RSI proporcionadas por la OMS en cuanto a los viajes y el comercio internacionales, y que, a menudo, las restricciones al movimiento internacional a causa de la pandemia fueron modificadas o retiradas a medida que se acumuló mayor experiencia. Por último, es importante recordar que hubo otras recomendaciones transitorias (relativas, por ejemplo, a la vigilancia) que fueron muy importantes y que, hasta donde nosotros sabemos, fueron seguidas ampliamente. 

 

3. ¿Qué significa el final de la emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII)? ¿Por qué tuvo la OMS que esperar a declarar el final de la ESPII a la vez que la situación de pospandemia?

La declaración de una emergencia de salud pública de importancia internacional según lo establecido en el Reglamento Sanitario Internacional significa que se ha determinado formalmente que se está produciendo un evento extraordinario que constituye un riesgo para la salud pública en otros países por la propagación internacional de alguna enfermedad y que existe la posibilidad de que requiera una respuesta internacional coordinada. Con la transición del virus gripal pandémico H1N1 a un modelo estacional, se produce también una transición de la respuesta de salud pública que deja de utilizar un enfoque de emergencia para volver a una respuesta a largo plazo más sostenible, apropiada para la situación. Esto incluye una vigilancia minuciosa para detectar todo posible cambio del virus y todo posible evento de salud pública poco habitual que pudiera surgir. Aun con la conclusión de la ESPII, los países continuarán teniendo la obligación de notificar o comunicar los eventos. Además, los países seguirán teniendo también obligaciones respecto a sus capacidades básicas de salud pública en cuanto a la vigilancia y respuesta, lo cual puede incluir la vigilancia de la gripe. La OMS continuará teniendo también el mandato de llevar a cabo la vigilancia de salud pública mundial, obtener la verificación en caso necesario, ayudar a los Estados Miembros y colaborar con ellos, y formular recomendaciones y orientación sobre la gripe (como lo hace en otras muchas situaciones de enfermedad). De hecho, la gran mayoría de las disposiciones establecidas por el RSI continuarán en vigor, excepto las que requieran como requisito previo una declaración de ESPII.

 

COMITÉ DE EMERGENCIAS  

1. ¿Quiénes integraron el Comité de Emergencias del RSI para la gripe pandémica por H1N1?

El Comité de Emergencias para la gripe pandémica por H1N1 está integrado por expertos internacionales de diversas disciplinas pertinentes para esta emergencia de salud pública de importancia internacional. Los expertos se seleccionan en conformidad con el Artículo 47 del RSI. Hubo 15 miembros y 1 asesor experto del Comité.

NOTA: la lista de los nombres, las filiaciones y los resúmenes de todo posible interés pertinente de los miembros del Comité de Emergencias (y su asesor) se hará pública en la página web de la OMS el mismo día en el que se anuncie la finalización de la ESPII.

Obsérvese que, en todo momento durante la existencia del Comité de Emergencias, hubo generalmente 14 miembros y 1 experto, ya que 1 experto fue retirado del comité cuando pasó a ocupar un cargo en la OMS y se agregó otro experto aproximadamente en el mismo momento.

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 2. ¿Por qué la OMS no hizo públicos los nombres de los miembros de Comité de Emergencias antes del final de la pandemia?

Este fue el primer Comité de Emergencias de este tipo convocado en el marco del RSI. La experiencia del SARS y de muchos otros eventos de salud ha demostrado que las decisiones adoptadas durante tales emergencias pueden causar una considerable perturbación económica y social. Por consiguiente, era evidente que los miembros del Comité de Emergencias podrían estar sujetos a considerables presiones políticas, comerciales o de medios de comunicación que podrían comprometer o crear la percepción de que comprometían la objetividad de sus recomendaciones.

Por otro lado, la OMS reconoce el papel crucial que desempeña la transparencia en el proceso decisorio. Después de considerar estas cuestiones, la OMS decidió aplicar su práctica habitual de hacer públicos los nombres de los expertos después de que un órgano consultivo haya completado su labor. Los propios miembros recibieron con satisfacción esta decisión como una medida de protección, y no como un intento de mantener sus deliberaciones y decisiones en secreto. Dada la duración de la pandemia, el Comité de Emergencias ha celebrado varias reuniones a lo largo de más de un año, en lugar de una única reunión como la mayoría de los grupos consultivos, y esto ha retrasado la revelación de los nombres de los miembros. Los nombres de los miembros y el resumen de sus declaraciones de intereses pertinentes se hacen públicos cuando el trabajo del Comité ha concluido.

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3. ¿Por qué se hacen públicos los nombres de los miembros del Comité de Examen del RSI pero no los del Comité de Emergencias?

Ambas listas de nombres se hacen públicas, pero en momentos diferentes porque los propósitos de los dos tipos de comités del RSI son muy distintos. La función del Comité de Emergencias es prestar asesoramiento en el contexto de eventos urgentes y durante una emergencia de salud pública mundial en curso. Su orientación puede afectar directamente los eventos y las decisiones.

Por el contrario, la labor del Comité de Examen consiste en examinar lo que ha ocurrido y proporcionar una orientación a más largo plazo sobre las enseñanzas a extraer y lo que debe hacerse en el futuro. Su trabajo se lleva a cabo en conformidad con el RSI mediante un proceso en el que se invita a los Estados Partes del RSI, a muchas organizaciones internacionales y a organizaciones no gubernamentales a presentar información y asistir a las sesiones plenarias del Comité de Examen. No es este el caso en el Comité de Emergencias, cuya estructura y funciones son muy diferentes.

 

 COMITÉ DE EXAMEN DE LA PANDEMIA

1. ¿Por qué se examina la respuesta mundial a la pandemia en el marco del RSI?

En enero del 2010, el Consejo Ejecutivo de la OMS solicitó una propuesta del Director General sobre cómo evaluar la respuesta internacional a la gripe pandémica y utilizar el proceso de examen del RSI que ya se había programado para analizar el funcionamiento del RSI a fin de examinar también la respuesta mundial a la pandemia.

La pandemia de gripe por H1N1 es la primera emergencia de salud pública de importancia internacional que se produce en el marco del RSI, por lo que el examen del RSI y el del manejo mundial de la gripe pandémica están estrechamente relacionados. 

 

2. ¿Cuáles son los objetivos del Comité de Examen?

El examen tiene tres objetivos clave:

  1. evaluar el funcionamiento del RSI (2005);
  2. evaluar la respuesta mundial en curso frente a la gripe pandémica por H1N1 (incluido el papel desempeñado por la OMS), y
  3. determinar las enseñanzas a extraer para fortalecer la preparación y la respuesta para futuras pandemias y emergencias de salud pública de importancia internacional.

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3. ¿Cómo están participando los países y las organizaciones en el proceso de examen?

El Comité de Examen ha recibido aportaciones de personas y organizaciones, incluidos los que han sido muy críticos con la OMS en el contexto de la pandemia, sobre cuestiones clave, inquietudes y enseñanzas extraídas en relación con la respuesta a la pandemia y el funcionamiento del RSI. Los países pueden presentar declaraciones en las sesiones plenarias del Comité de Examen y así lo han hecho. 

 

4. ¿Quiénes son los miembros del Comité de Examen?

El profesor Harvey V. Fineberg del Instituto de Medicina (de Estados Unidos) es el presidente del Comité de Examen y el profesor Babatunde, ex ministro de salud de Nigeria, es el vicepresidente. El Comité consta de 27 miembros. Los miembros se seleccionaron de entre la Lista de Expertos del RSI y se eligieron atendiendo a los requisitos del RSI. En el Comité, en su conjunto, está representada una combinación amplia de conocimientos especializados pertinentes y experiencia práctica de salud pública de los países desarrollados y en desarrollo. Los miembros del Comité de Examen no forman parte del personal de la OMS y no reciben financiación de la OMS por su contribución al proceso de examen. Los nombres de los miembros se hacen públicos en la página web de la OMS.

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5. ¿Cómo se harán públicos los resultados del examen?

El Comité de Examen presentará sus resultados a la Directora General de la OMS, que los presentará en la Asamblea Mundial de la Salud en mayo del 2011. En la 128.a reunión del Consejo Ejecutivo se informará sobre el progreso alcanzado por el Comité de Examen.

 

Conflicto de Intereses 

1. ¿Se vio influida por las empresas farmacéuticas la decisión de la OMS de declarar la pandemia de gripe por H1N1 (2009)?

No. La decisión de declarar la pandemia se basó en criterios epidemiológicos y virológicos determinados o definidos previamente. La decisión de la OMS de declarar la pandemia por el virus H1N1 no se vio influida en ningún momento por intereses privados o comerciales. Una vez que se decidió declarar la pandemia y desarrollar vacunas para ella, la OMS trabajó con la industria y otros asociados para asegurar que el sector público y el sector privado colaboraran adecuadamente. Las acusaciones de que la OMS declaró la pandemia para proporcionar un beneficio económico a la industria son infundadas.

 

2. Algunos asesores de la OMS reciben también pagos de empresas farmacéuticas. ¿No se considera esto un conflicto de intereses? ¿Cómo lo aborda la OMS?

A todos los expertos se les exige que declaren sus intereses profesionales y económicos que puedan afectar, o que pueda percibirse como que afectan, la objetividad e imparcialidad de sus recomendaciones cuando participan en grupos consultivos de la OMS. Estas declaraciones de intereses son analizadas por la OMS como forma de protección frente a posibles conflictos o la percepción de que pueda haberlos. Si surge alguna inquietud al respecto, la OMS realiza el seguimiento correspondiente.

La OMS es muy consciente de que algunos expertos científicos tienen contacto con la industria: teniendo en cuenta esta realidad, el sistema que se acaba de describir tiene como finalidad proteger a la Organización frente a la posibilidad de que tales contactos causen posibles conflictos de intereses cuando se preste asesoramiento a la OMS.

Aunque la preocupación por reducir al mínimo el riesgo de una influencia indebida por parte de la industria es importante, la OMS también procura seguir teniendo acceso al mejor conjunto posible de conocimientos, experiencia y especialización a nivel mundial al enfrentarse a retos complejos de salud pública. Es posible alcanzar un equilibrio dado que no todos los contactos con la industria son iguales y que dichos contactos no crean de forma automática conflictos de intereses. Cada situación se examina de manera individual.

La OMS publica resúmenes de los intereses pertinentes después de las reuniones de los órganos consultivos. La Organización reconoce que no se ha seguido sistemáticamente durante la última década la práctica de publicar los resúmenes de intereses pertinentes, algo que sería inaceptable según las normas actuales, y la OMS tiene un claro compromiso de mejorar en este sentido. Es preciso reconocer también que las normas internacionalmente aceptadas y las mejores prácticas para abordar los posibles conflictos de intereses han evolucionado considerablemente a lo largo de los últimos 10 o 15 años. A todos los expertos que participaron en la elaboración de las Guías de la OMS para el uso de vacunas y antivíricos en las pandemias de influenza del 2004 se les exigió que presentaran una declaración mediante un formulario de intereses que fue objeto de un examen minucioso. Sin embargo, la OMS reconoce que no se incluyó un resumen de los intereses pertinentes en la publicación final. La OMS reconoce este descuido y, en el curso de los seis últimos años, se han elaborado diversas normas y procedimientos para que esta situación no se repita.

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3. ¿Será más transparente la OMS con respecto a los intereses de los asesores expertos en el futuro?

La OMS procura en todo momento mejorar sus medidas para velar por un grado adecuado de transparencia y los procedimientos han evolucionado mucho durante los últimos años, al igual que ha ocurrido en otros sectores. La Directora General se ha comprometido personalmente a asegurar que la Organización continúe examinando sus procesos y normas de declaración para ver cómo se pueden hacer mayores mejoras al respecto.

 

4. ¿Estableció la OMS algún acuerdo con empresas farmacéuticas antes de la pandemia o durante ella?

La OMS estableció acuerdos con algunas empresas después de la declaración de la pandemia en cuanto a donaciones de vacunas, medicamentos antivirales y materiales auxiliares, así como fondos para respaldar la distribución de vacunas y tratamiento antiviral a países con limitaciones de recursos. Sin embargo, la OMS no compró vacunas al sector privado. La OMS no intercedió ni influyó en ninguna negociación entre las empresas farmacéuticas y los países ni otras entidades públicas para la compra de vacunas. 

 

Enseñanzas extraídas 

1. ¿Cuáles son las enseñanzas clave extraídas en cuanto a la preparación, la alerta y respuesta, la coordinación y la efectividad de las intervenciones?

Muchos países y sus organismos de salud pública, al igual que la propia OMS, están examinando las enseñanzas que deben extraerse de este evento de los últimos 18 meses. Además, la OMS ha solicitado también a un Comité de Examen del RSI que examine la respuesta internacional frente a la pandemia, incluido el desempeño de la OMS, y que presente sus resultados en la Asamblea Mundial de la Salud.

La evaluación de la respuesta mundial a la gripe pandémica por H1N1 está siendo realizada por el Comité de Examen del RSI, un comité de expertos que cuenta con una combinación amplia de conocimientos científicos especializados y experiencia práctica en el ámbito de la salud pública. Es demasiado pronto para poder hacer comentarios sobre los resultados de este examen.

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Evaluación externa de la respuesta a la pandemiaEvaluación externa de la respuesta a la pandemia

 

2. La comunicación es un problema importante en muchos países y en la OMS. ¿Por qué fue tan lenta y, a veces, incluso confusa?

La OMS enfrentó retos de comunicación difíciles con los que no se había encontrado antes. La dificultad planteada por estos retos se debió, en parte, a que la naturaleza de las comunicaciones está cambiando. Por ejemplo, las redes sociales en línea proporcionaron a todos, incluidos los medios de comunicación y el público, múltiples fuentes de información sin filtro alguno. La OMS y los países tendrán que adaptarse mejor y trabajar en este nuevo entorno.

 

3. ¿Examinará la OMS las fases de la pandemia? ¿Cree usted que debe incluirse la gravedad entre los criterios exigidos para anunciar la fase 6?

Facilitar la planificación y la respuesta de los países a las pandemias sigue siendo fundamental, como lo es encontrar formas de evaluar y comunicar eficazmente la gravedad de eventos como las pandemias. La OMS se centrará en estas cuestiones, pero las deliberaciones del Comité de Examen del RSI, que se presentarán el próximo mes de mayo en la Asamblea Mundial de la Salud, serán importantes para decidir cómo proceder.