Cada 24 de octubre, el Día Mundial contra la polio destaca los esfuerzos mundiales para erradicar la poliomielitis y la importancia de la vacunación para proteger a los niños de esta enfermedad. También representa una oportunidad para reconocer el papel fundamental de las madres, padres, cuidadores, personal de salud y voluntarios para que las vacunas contra la polio lleguen a todos los niños y sus comunidades, especialmente a quienes viven en zonas remotas, de difícil acceso o fronterizas.
Hace 35 años, en 1991, se registró en las Américas el último caso de poliomielitis por poliovirus salvaje, y en 1994 la Región fue certificada como libre de polio. Mantener este logro requiere seguir fortaleciendo los programas de inmunización para alcanzar y sostener coberturas altas y homogéneas, reforzar la vigilancia para detectar e investigar oportunamente cualquier caso sospechoso y mantener la preparación para responder con rapidez ante posibles eventos o brotes de poliovirus. Vacunar, detectar y responder son acciones esenciales para mantener a las Américas libres de polio.
