CD63/DIV/3 - Palabras de clausura del Dr. Jarbas Barbosa da Silva Jr., director de la Oficina Sanitaria Panamericana

1 de octubre del 2026

Excma. Dra. May Chomali Garib, Ministra de Salud de Chile y Presidenta de este 63.o Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Felicito a la Ministra de Salud de Chile por su conducción tan tranquila y, al mismo tiempo, por recordarnos en todo momento la importancia de los temas que tratamos aquí y por mantener el foco para poder cumplir con el orden del día que nos propusimos;

Excmo. Sr. Michael Joseph, Ministro de Salud, Bienestar, Medioambiente y Servicio Civil de Antigua y Barbuda y distinguida Dra. Yelkys Gil, Directora Nacional de Salud Pública de Panamá, vicepresidentes de esta sesión;

Distinguida Sra. Christine Harmston, Directora General de la Dirección General de Relaciones Exteriores del Ministerio de Salud de Canadá, Presidenta de la 178.a sesión del Comité Ejecutivo. Muchas gracias por su liderazgo, por la conducción de la sesión del Comité Ejecutivo en junio y por contribuir con todos los informes que ha brindado;

Distinguida relatora, Dra. Cherita Moxey, responsable de Política y Planificación del Ministerio de Salud y Bienestar de las Bahamas, que ha contribuido al buen desarrollo de todas las discusiones;

A nuestra Directora Adjunta, Sra. Mary Lou Valdez, por su papel de secretaria de las reuniones de los Cuerpos Directivos de la OPS,

Distinguidos ministros de salud, embajadores, delegaciones y colegas:

Es un honor para mí concluir el 63.o Consejo Directivo de la OPS. Quisiera agradecer a cada uno de ustedes por su participación, su liderazgo y su compromiso con la mejora de la salud de los pueblos de las Américas.

Esta semana hemos hecho lo que este Consejo hace mejor. Hemos escuchado, hemos debatido, hemos aprendido unos de otros y juntos hemos contribuido a definir el camino que seguirá la salud pública en nuestra Región. Durante estos días, hemos abordado algunos de los desafíos más urgentes que enfrentan nuestros países.

Se discutieron y aprobaron importantes resoluciones para fortalecer la preparación ante emergencias de salud, avanzar en la respuesta a la resistencia a los antimicrobianos, mejorar la prevención y el control del dengue y otras arbovirosis, y reafirmar la importancia de la inocuidad de los alimentos.

También se aprobó una resolución para garantizar que nuestra Región esté mejor preparada para afrontar las amenazas actuales y futuras.

Ustedes también revisaron y aprobaron formas de fortalecer y modernizar los Fondos Rotatorios Regionales de la OPS, una de las expresiones más claras de la solidaridad panamericana. Gracias a estos mecanismos, los países continúan ampliando el acceso a vacunas, medicamentos, medios de diagnóstico y otras tecnologías sanitarias esenciales que salvan vidas cada día en nuestra Región.

Se han discutido las modificaciones de los Términos de referencia del Comité de Auditoría de la OPS que brindan orientación sobre el funcionamiento de los controles financieros de la Organización, las estructuras de presentación de información, los procesos de gestión de riesgos y otros controles relacionados con la auditoría.

También se han discutido las modificaciones de las Normas que rigen la elección del Director de la Oficina Sanitaria Panamericana con la finalidad de modernizar el marco electoral, reforzar la congruencia procesal y consolidar la confianza de los Estados Miembros en el proceso, sin alterar el marco constitucional ni la autoridad de los Cuerpos Directivos de la OPS.

Asimismo, reflexionamos sobre nuestros logros, nuestros desafíos y los recursos necesarios para asegurar que la OPS siga siendo una Organización sólida, eficiente, transparente y receptiva a las necesidades de los Estados Miembros.

Más allá del orden del día formal, las sesiones informativas pusieron de manifiesto la extraordinaria riqueza de buenas prácticas que existen en las Américas. Intercambiamos experiencias sobre transformación digital, atención primaria de la salud y eliminación de enfermedades. Estas conversaciones nos recordaron que la innovación ya está ocurriendo en toda la Región y que avanzamos más rápido cuando aprendemos unos de otros.

Esta semana también tuvimos tiempo para celebrar.

Conmemoramos el 50.o aniversario del Programa de Emergencias de Salud de la OPS, reconociendo cinco décadas de apoyo a los países en la preparación, la respuesta y la recuperación ante algunas de las emergencias más complejas que ha enfrentado nuestra Región. Durante cincuenta años, el programa que hoy es nuestro Departamento de Emergencias de Salud ha ayudado a los países a fortalecer sus capacidades, proteger a sus poblaciones y salvar vidas cuando más se han necesitado.

También celebramos los logros de los cinco países que en el último año recibieron certificados de eliminación de enfermedades. Estos reconocimientos son mucho más que hitos, son la prueba de lo que puede lograrse cuando convergen el compromiso político, los sistemas de salud sólidos, la evidencia científica y la cooperación sostenida.

Su éxito debe inspirarnos a todos. Espero que cada año podamos reunirnos para celebrar a más países que alcancen metas de eliminación y demuestren lo que las Américas pueden lograr mediante la acción colectiva.

También quiero darles las gracias a los numerosos ministros de salud, autoridades de salud, embajadores y delegaciones que se reunieron conmigo a lo largo de la semana. Esas conversaciones, incluso las informales a la hora del café, se encuentran entre los momentos más importantes de todos los Consejos Directivos.

Me dan la oportunidad de comprender mejor la realidad de cada país, los avances que se están logrando y los obstáculos que persisten. Cada país tiene su propio contexto y sus propias prioridades. Lo más importante es que nos recuerdan que una cooperación eficaz comienza con escuchar.

Les puedo asegurar algo: los hemos escuchado. Hemos escuchado sus preocupaciones, hemos escuchado sus prioridades, hemos escuchado sus ambiciones para el futuro.

Las resoluciones y decisiones aprobadas en este Consejo Directivo guiarán nuestra labor en los años venideros. Pero su verdadero valor no se medirá solo por lo que se aprobó en esta sala, se medirá por lo que cambiará en la vida de las personas a las que servimos.

La Organización Panamericana de la Salud sigue comprometida a trabajar al lado de todos ustedes. Estamos aquí para brindarles apoyo, aprender con ustedes y ayudar a transformar los desafíos en oportunidades para mejorar la salud.

A lo largo de esta semana, hemos visto una vez más que la diversidad de nuestra Región es una de nuestras mayores fortalezas. Ningún país tiene todas las respuestas. En conjunto, la riqueza de nuestra experiencia, nuestros conocimientos y nuestra creatividad es extraordinaria. En eso radica la importancia de la colaboración, la importancia del diálogo y la importancia de este Consejo Directivo. Una Región que sigue inspirando a otras regiones no solo por lo que dice, sino también por lo que logra.

Al concluir esta reunión del Consejo Directivo, mantengamos vivo el diálogo, intercambiando ideas, aprendiendo unos de otros y participando en un debate constructivo que fortalezca nuestras decisiones y nuestras instituciones.

El espíritu del panamericanismo que inspiró a esta Organización hace más de un siglo sigue siendo hoy tan importante como siempre. La convicción de que somos más fuertes cuando trabajamos juntos y más eficaces cuando perseguimos un propósito común debe seguir guiándonos.

Las puertas de la OPS, la casa de la salud de las Américas, permanecerán siempre abiertas para ustedes: siempre serán bienvenidos aquí.
Muchas gracias, thank you very much, muito obrigado, merci beaucoup.