La tungiasis, una enfermedad tropical desatendida causada por un tipo de pulga llamada nigua o pique (Tunga penetrans), sigue afectando a millones de personas en comunidades vulnerables de América del Sur, el Caribe y el África subsahariana. Produce intenso dolor, inflamación, discapacidad y estigmatización social, sobre todo en la población infantil, y puede dar lugar a un deterioro cognitivo a largo plazo. Pese a sus amplias repercusiones, la tungiasis sigue estando en gran medida desatendida en los programas mundiales de salud pública. La presente guía técnica integral, basada en las investigaciones científicas más recientes, recoge siete recomendaciones basadas en la evidencia para el tratamiento eficaz de la tungiasis. Tales recomendaciones contemplan los tratamientos más eficaces, como el uso de dimeticona de baja viscosidad, en particular para la tungiasis tanto grave como leve. Se desaconsejan, además, prácticas como el uso de peróxido de hidrógeno y permanganato potásico y la extracción mecánica no profesional en los casos graves, por cuanto esta práctica habitual comporta un elevado riesgo de sobreinfección y daño físico. Se recomiendan otros tratamientos como la combinación de aceite de coco y aceite de nim, sobre todo en entornos de recursos limitados. Se recomienda asimismo el uso de ivermectina tópica cuando no se disponga de otros tratamientos. Además, se destaca la importancia de las estrategias educativas y comunitarias dirigidas a empoderar a las comunidades para reducir la transmisión y mejorar el acceso a tratamientos adecuados. La presente guía tiene como objetivo dotar a profesionales clínicos, profesionales de la salud pública, responsables de políticas y líderes comunitarios de instrumentos prácticos para tratar la tungiasis, reducir su carga sobre los colectivos afectados y ayudar a prevenir su propagación. Siguiendo estas recomendaciones, las comunidades pueden avanzar hacia una respuesta más sostenible y eficaz a esta enfermedad desatendida. |