La estrategia de respuesta y llamamiento a los donantes de la Organización Panamericana de la Salud para la respuesta de emergencia al sarampión tiene como objetivo recaudar USD 10,7 millones con el fin de atender las necesidades de salud prioritarias inmediatas y poner en marcha intervenciones fundamentales para proteger vidas y contener los brotes de sarampión que afectan actualmente a varios países de la Región de las Américas. Estos fondos se destinarán a reforzar la vigilancia epidemiológica, ampliar las campañas de vacunación, mejorar la capacidad de respuesta ante los brotes y aplicar medidas esenciales de prevención y control para reducir la transmisión y proteger a las poblaciones vulnerables. El sarampión ha resurgido en toda la Región en el 2025 y el 2026, y esto ha socavado años de esfuerzos en pos de la eliminación. Con 14 891 casos confirmados y 29 fallecimientos notificados en 13 países solo en el 2025, se observa un aumento alarmante de 32 veces en comparación con el año anterior. En el primer semestre del 2026 se notificaron más fallecimientos que en todo el año 2025, ya que los brotes de mayor envergadura exponen a personas más vulnerables y no vacunadas a enfermedades graves. En algunos países, como Guatemala, esto ha supuesto un vuelco radical —pues se ha pasado de no registrar ninguna muerte por sarampión en el 2025 a múltiples fallecimientos durante el brote actual—, lo que pone de relieve la rapidez con la que se pueden perder los avances cuando disminuye la cobertura vacunal. El riesgo de una transmisión sostenida se ve agravado aún más por el aumento de los movimientos transfronterizos de la población, las limitaciones en el suministro y la adquisición de vacunas, y las concentraciones masivas de personas —como los grandes eventos deportivos y las reuniones religiosas multitudinarias—, que pueden acelerar la propagación del sarampión entre países. |