Cuando hablamos de El Niño solemos pensar en lluvias, inundaciones o sequías. Pero sus efectos van mucho más allá del clima. En este episodio de Hablemos de Salud, conversamos con Daniel Buss y Ciro Ugarte, dos especialistas de la OPS que explican cómo este fenómeno puede aumentar el riesgo de enfermedades, agravar las olas de calor, afectar la seguridad alimentaria y poner presión sobre los sistemas de salud. Conozca cuáles son los principales riesgos para la salud, qué poblaciones son más vulnerables y qué medidas pueden tomar los países y las comunidades para anticiparse y protegerse frente a los impactos de El Niño.
Sebastián Oliel: [00:00:00] Bienvenidos a un nuevo episodio de Hablemos de Salud, el podcast de la Organización Panamericana de la Salud. En los últimos meses seguramente han escuchado hablar cada vez más sobre El Niño. Los pronósticos indican que este fenómeno climático podría intensificarse en los próximos meses y afectar a millones de personas en distintos países de nuestra región de las Américas. Pero cuando escuchamos hablar de El Niño, solemos pensar en lluvias, en inundaciones o en sequías. Lo que muchas personas no saben es que también puede tener consecuencias importantes para nuestra salud, desde enfermedades transmitidas por mosquitos y agua contaminada hasta golpes de calor, inseguridad alimentaria, interrupciones en los servicios de salud y también afectaciones a nuestra salud mental. ¿Cómo puede impactar este fenómeno del niño a nuestra región? ¿Qué riesgos debemos y podemos anticipar y qué podemos hacer para prepararnos? Hoy en Hablemos de Salud vamos a abordar esto y mucho más con dos expertos de la OPS. Soy Sebastián Oliel y esto es Hablemos de Salud. Para ayudarnos a entender qué está ocurriendo y por qué la salud pública debe prepararse desde ahora. Nos acompaña primero Daniel Buss, jefe de la Unidad de Cambio Climático y Determinantes Medioambientales de la Salud de la OPS. Daniel, bienvenido al podcast.
Daniel Buss: [00:01:35] Gracias Sebastián, Un gusto.
Sebastián Oliel: [00:01:37] No, el gusto es nuestro y para empezar ya a hablar de este tema del niño y la salud. Mi primera pregunta es si el niño es solo una cuestión climática.
Daniel Buss: [00:01:47] Muy buena pregunta. Una pregunta muy común que escuchamos todo el tiempo. El fenómeno de El Niño Oscilación del Sur es un fenómeno natural que ocurre entre dos a cada dos o siete años. Básicamente es los vientos alisios que empujan el agua del Océano Pacífico de Sudamérica o de las Américas hasta Asia son un poco más débiles, haciendo con que aumente la temperatura de los océanos, del Océano Pacífico e incluido en la costa de las Américas. Como efecto, eso genera no solo un impacto sobre la fauna y flora de los océanos, incluido toda la cadena de pesca que se puede generar en la costa del Pacífico. Y en el niño, lo que vimos fue una reducción significativa, por ejemplo, de la pesca en esta zona del Pacífico en las Américas, pero también un aumento general de temperaturas en las Américas desde Canadá hasta Chile y Argentina, tierra del Fuego. Este aumento de temperatura ya lo hemos sentido. Con ese aumento de temperaturas en América del Norte, en el verano en la zona, en el hemisferio norte, tanto en las Américas como en Europa y otras zonas del mundo. Y vimos más olas de calor, más personas afectadas por esas olas de calor. Más incendios. Y un empeoramiento de la calidad del aire asociado a estos incendios forestales. Además de varios otros efectos que vimos con el cambio, por ejemplo, de comportamiento de animales silvestres y de los bosques que también se han quemado con estas altas temperaturas.
Sebastián Oliel: [00:03:48] ¿Y por qué estamos preocupados? Digo, si hablamos de fenómenos pasados del niño, hubo más casos de enfermedad, más casos de muerte cuando pasó estos fenómenos? ¿A raíz de cambios climáticos o a qué se debe esto?
Daniel Buss: [00:03:59] Bueno, el tema principal aquí es que el niño está ahora exacerbando los efectos que ya hemos sentido por el cambio climático. Entonces, lo que tenemos por cambio climático es un aumento de temperaturas que es gradual, y lo que vemos es que con esos efectos del niño se exacerban esos efectos. La temperatura, por ejemplo, del Océano Pacífico, ha llegado a un récord de dos y medio, más de dos y medio grados Celsius por encima de lo que era registrado en periodos preindustriales. Y eso hace, y en algunas zonas del Pacífico, incluido más de ocho grados Celsius de aumento de temperatura. Claro, eso cambia las dinámicas de las corrientes y de los animales y plantas que viven en los océanos. Eso puede tener los efectos que ya vimos en otros El Niños. Efectos, por ejemplo, en la pérdida de pesca, de recursos económicos incluidos, y que afecta también la desnutrición de niños. Otros efectos, por ejemplo, son las olas de calor, los efectos directos del calor o indirectos a través de pérdidas de cosechas que hacen que las personas, muchas tengan que desplazarse de manera forzada y todo eso genera una cadena de otros efectos que pueden ir acompañando. Este cambio de temperatura y pluviosidad, de lluvias, genera posiblemente cambios de lugares donde estarán más afectados por los mosquitos que pueden causar dengue, zika y chikungunya. Nuevas comunidades que no estaban acostumbradas a estos efectos y que ahora pasan a sentir esos efectos mucho más. Y todo eso tiene una carga sobre los sistemas de salud que tiene que responder a estos cambios.
Sebastián Oliel: [00:06:00] Entonces, hay riesgos que ya vemos que por este fenómeno podemos esperar, hay posibles efectos que pueda haber, pero también, como vos decís, hay una acción anticipatoria que se puede hacer. ¿Podés darnos más detalles? ¿No sé, quizás si es por subregión cambia, no? Quizás el Caribe tiene su plan, debería incluir unos aspectos y quizás en Centroamérica otros. ¿Pero cuáles son esas acciones que la OPS está recomendando?
Daniel Buss: [00:06:21] Muy bien. Bueno, podemos trabajar aquí por bloques de problemas. Digamos sobre calor y salud, para las zonas que serán más afectadas por esas olas de calor. Yo mencioné, junto con la Organización Meteorológica Mundial, estamos creando el Hub de Calor y Salud de las Américas. Entonces eso es para justo crear una serie de guías de protocolos para los sistemas de alerta temprana que centralicen servicios meteorológicos y ministerios de salud. O sea, una información estratégica y rápida con días de antelación de dónde son las zonas, los municipios, las áreas, las calles que serán más afectadas por calor y salud. Y vinculado a esto, un programa de comunicación de riesgo. Entonces puedo mencionar algunos países que estamos haciendo un trabajo en Bolivia. Hemos desarrollado un chatbot, por ejemplo, que llega a mujeres embarazadas, a cuidadores de adultos mayores, cuidadores de niños con menos de cinco años sobre los riesgos del calor y las alertas de que una ola de calor está afectando a tu ciudad, a tu municipio, para que las personas puedan tomar acciones individuales y colectivas para no exponerse a los efectos del calor, por ejemplo, si pueden evitarlo. Al mismo tiempo trabajar con las autoridades locales para tener normas para, por ejemplo, en zonas donde hay trabajadores al aire libre que están muy expuestas al calor continuo, de tener algunas acciones, por ejemplo preventivas, para que puedan hidratarse, que puedan tener una zona de enfriamiento, de tiempos en tiempos y que puedan buscar bajar las temperaturas corporales y no sufrir tanto con los efectos del calor.
Sebastián Oliel: [00:08:16] Que hemos visto más últimamente, como las olas de calor matan cada vez a más gente que uno pensaría que no, pero no, y importante esto que decías recién de según las posibilidades de las personas, porque hay trabajadores que están en el campo y siguen trabajando con el calor y en más riesgo.
Daniel Buss: [00:08:30] Pero ahí lo importante es que el poder público como una estrategia de salud pública, ayude a proteger la salud de esas personas al informar al individuo, pero también a tener acciones colectivas que puedan proteger a la vida de las personas, incluido. Imaginen en si hay una ola de calor es esperado. Por ejemplo, si todas esas acciones preventivas fallan y vamos a seguir teniendo personas que serán afectadas por el calor, el flujo de personas que llega a un establecimiento de salud es aumentado, lo que puede colapsar el propio atendimiento del sistema de salud. Por eso tenemos que hacer que la información del sistema de alerta temprana genere acción temprana. Una alerta temprana que no genera acción temprana no nos sirve. Entonces todo eso se tiene que incorporar. ¿Cómo los hospitales van a responder? Quizás crear sistemas de triaje diferenciado, tener médicos y profesionales informados sobre la ola de calor, hacer registros de golpes de calor, algo que no todos los países lo tienen, y con eso estamos desarrollando con varios países de las Américas. Y por ejemplo, tenemos un libro de bolsillo de cambio climático para profesionales de salud. Qué medicamentos no se deben prescribir durante una ola de calor porque pueden exacerbar los efectos del calor o de un brote de enfermedades, o de una sequía prolongada o de una inundación. Entonces esas informaciones son estratégicas. Primero, para buscar la prevención y anticipar los efectos. Y segundo, si todo eso no genera respuesta, si siguen llegando flujos de personas para atendimiento en los establecimientos de salud. Cómo el sector salud, cómo el servicio de salud puede dar mejores servicios a esas personas.
Sebastián Oliel: [00:10:24] ¿Sobre eso quería profundizar un poco más porque recién hablaste un poco, pero cuál es el impacto que puede tener sobre los servicios de salud? ¿Porque vemos como bueno, el clima está afuera, pero qué pasa con el servicio? Dónde lo impacta o cómo se tiene que preparar también un servicio de salud.
Daniel Buss: [00:10:39] Claro. Eso tanto para la parte de olas de calor, en que aumenta el flujo de personas que llegan, de pacientes, pero también afecta a los trabajadores de salud de esos establecimientos. Entonces, la propia infraestructura del servicio de salud tiene que tener estrategias para que también los trabajadores puedan tener condiciones adecuadas de trabajo. Pero claro, en las comunidades, en los establecimientos de salud, en ambos lados, hay que tener planes de contingencia multisectorial. No es solo salud. Salud es el fin de la línea. Si todo falla, termina en un hospital. Ahora, hay que crear esos sistemas con defensa civil, con bomberos, con otros sectores, infraestructura, que las ciudades sean más, y usamos ahí una lógica de tener ciudades limpias, sanas y sostenibles. Entonces, por ejemplo, con estas ciudades, además de crear esos sistemas de alerta temprana para olas de calor, creamos esos hospitales centinela o establecimientos de salud centinela para poder hacer los registros de personas que llegan afectadas por el calor, algo que ni todos los países tienen desarrollado o pocos, muy pocos países tienen desarrollado. Con eso empezamos a conocer un poco más el tamaño del problema y tener una respuesta anticipada preventiva y una respuesta dentro de los servicios de salud. Pero también tener ciudades limpias, sanas y sostenibles es fundamental. Por ejemplo, Ciudad de Barranquilla en Colombia y más de 70 ciudades en la región,
Daniel Buss: [00:12:19] nosotros estamos haciendo un programa de Sistemas de información Geográfica y con las autoridades locales. Dónde es más necesario tener, por ejemplo, una área verde urbana, porque puede romper las islas de calor en estas zonas, y eso sirve como regiones de enfriamiento, no solo dentro de los parques, pero áreas de entorno. Entonces eso mejora la calidad del aire, disminuye los efectos de temperatura, promueve actividades físicas, promueve interacciones sociales y mejora la salud mental. Nosotros tenemos componentes y medidas para los tomadores de decisión de cuáles son los costos ahorrados en salud de este tipo de intervención. Lo mismo con sistemas de transporte. Usar más transporte activo, o sea, ciclovías, zonas peatonales o modos híbridos de transporte público y o individual pueden mejorar la calidad del aire, puede mejorar más actividades físicas y ayudar con enfermedades no transmisibles, y también ayudar con esta con la contaminación, pero también con la generación de calor y de ruidos en ciudades. O sea, las acciones más exitosas son las que tienen múltiples respuestas, y eso es lo que tenemos que generar: ciudades limpias, sanas y sostenibles, pero que también tengamos los establecimientos de salud bien informados por esos sistemas de información anticipada, con acciones preventivas y acciones de respuesta, pero bien coordinadas con otros sectores también.
Sebastián Oliel: [00:14:04] O sea que para este fenómeno del niño que se viene, digamos, hay algunas acciones que se pueden tomar preparatorias o para reforzar ciertas acciones o introducir nuevas acciones. Pero por lo que estás diciendo también veo como que las soluciones en realidad vienen de mucho trabajo previo que hay que hacer en las ciudades, en los servicios de salud en general para, para ya digamos, porque esto ya, ya pasa también.
Daniel Buss: [00:14:27] Claro, tanto el niño como cambio climático, como fenómenos distintos, uno exacerba los efectos del otro, se suma al efecto del otro. Y esto es fundamental tener ellos en consideración y tanto el niño como cambio climático si generan nuevos riesgos, nuevos desafíos, ya conversamos sobre algunos acá, pero más que todo, ambos exacerban las deficiencias existentes. Entonces, donde no hay agua manejada de forma segura, no hay saneamiento, hay mala calidad del agua, del aire, donde las viviendas no son adecuadas, estas son las zonas y las personas que van a tener un efecto compuesto de esta, de estas faltas, de esas deficiencias del sistema. Y es ahí, son ellos los que más sufren con los efectos del cambio climático y aún más exacerbados con los efectos del niño. Así que hay que proteger aún más a estas poblaciones que viven en situación de vulnerabilidad por este conjunto compuesto de variables.
Sebastián Oliel: [00:15:38] Seguro. Daniel ya para terminar, ¿cuál sería para vos la acción prioritaria o más urgente que los países deberían tomar si no lo están haciendo ya para hacer frente al niño que ya está acá, pero que se espera que se exacerbe aún más?
Daniel Buss: [00:15:55] Claro. Primero, tomar en consideración estas variables que yo mencionaba. Es importante entender cuáles son las deficiencias que hay en los sistemas y cuáles son los, dónde, en qué zonas de cada país y cada ciudad puede sufrir más con esos efectos. Y ahí, claro, además de construir estos sistemas con más resiliencia al clima, tanto en ciudades como establecimientos de salud. Pero tener las personas bien informadas, los sistemas de salud bien informados, una acción multisectorial y planes de contingencia muy bien diseñados para que una vez que se disparen esos procesos, o antes mismos que se disparen esos procesos, tener los planes y poder hacer una respuesta oportuna. Los próximos pasos nuestros en la OPS, además de trabajar con cada país para apoyar en eso, entender, construir, por ejemplo, planes de seguridad del agua y saneamiento resilientes al clima. Hemos hecho eso con más de 300 ciudades en las Américas, beneficiando a más de 90 millones de personas en las Américas. Toma en consideración esas variables futuras, además de las condiciones actuales del sistema y cómo se debe construir un programa de agua segura y un plan de mejora para el saneamiento para que pueda cubrir todas esas personas y ayudar en la respuesta. Los de aire hemos comentado los de inversiones de ciudades y de establecimientos de salud, que son temas fundamentales. Y como próximos pasos para ti, sería muy importante que tú puedas estar con nosotros Sebastián, vamos a hacer un mini curso de El Niño y Salud para Periodistas para que también estén involucrados. Primero, entendiendo cuáles son los efectos de El Niño, tratando de cuidar la información oportuna, porque también los medios de comunicación son muy importantes en ese proceso para comunicar correctamente lo que se puede hacer. Y todos los planes que yo he mencionado, que estamos trabajando muy de la mano con los países para crear esos productos de sistemas de alerta Temprana. Los planes de contingencia multisectorial, acciones dentro de los servicios de salud, ciudades limpias, sanas y sostenibles, y personas más bien informadas y que pueden tomar acciones también individuales basadas en evidencia.
Sebastián Oliel: [00:18:30] Bueno Daniel, muchísimas gracias por aclararnos y darnos tanta información sobre este fenómeno del niño y los efectos que puede tener para la salud y la importancia de esta acción anticipatoria de prepararnos, de que se preparen los países y las personas también, porque sí sabemos que puede haber más olas de calor. Cómo nos protegemos si sabemos que hay más riesgo de que haya más casos de dengue, cómo hacemos las medidas para que haya menos mosquitos y demás, con los diferentes efectos que puede haber este año y el año que viene con este fenómeno del niño.
Daniel Buss: [00:18:57] Exactamente. Muchas gracias. Encantado de participar.
Sebastián Oliel: [00:19:00] Ya Daniel nos ha ayudado a comprender los riesgos. ¿Pero existe otra pregunta clave que nos vamos a hacer hoy, que es qué podemos hacer para prepararnos? Y más puntualmente, qué pueden hacer los sistemas de salud para prepararse antes de que ocurran las emergencias vinculadas con el fenómeno del niño. Y para hablar de ello nos acompaña también hoy el doctor Ciro Ugarte, que es director del Departamento de Emergencias en Salud de la OPS. Hola Ciro, muchas gracias por estar hoy con nosotros.
Ciro Ugarte: [00:19:36] Un placer estar aquí.
Sebastián Oliel: [00:19:37] Bueno, un gusto tenerte acá con nosotros, Ciro. ¿Mi primera pregunta es si es o puede llegar a ser el niño, convertirse no en una emergencia para la salud o para el sector salud de nuestros países?
Ciro Ugarte: [00:19:50] Los fenómenos meteorológicos de gran impacto, incluyendo el niño, la niña y otros, claramente tienen un impacto directo sobre la salud e impacto directo respecto a los daños que puede ocasionar las lluvias o las sequías en este caso, pero también por el daño a la infraestructura de salud y a los riesgos para la población directamente. De tal manera que hay varios riesgos que están asociados y debido a eso la OPS ha publicado el análisis de riesgo en salud pública hace dos meses, visualizando que todos los análisis meteorológicos apuntan a un niño muy severo para la región de las Américas particularmente. Y eso desde Centroamérica hasta América del Sur, incluyendo también el Caribe. De tal manera que sí, es un fenómeno que debe estar en la prioridad de todos nuestros países.
Sebastián Oliel: [00:20:49] ¿Y Ciro, justamente sobre ese análisis de riesgos que hizo la OPS, qué es lo que se podría esperar para que la gente comprenda un poco mejor qué es lo que se está advirtiendo que puede llegar a pasar para estar preparados?
Ciro Ugarte: [00:21:01] Hay situaciones de daños directos, por ejemplo, el daño directo del impacto del calor. El calor produce daños en la fisionomía de las personas, en el sentido de la fisiología de las personas y en ese sentido es un impacto directo. Y el daño por interrupción de los servicios de salud es otro tema importante, por lluvias o por falta de energía o por falta de agua. Los daños a los sistemas de protección de la población, como por ejemplo inmunizaciones. Daniel ya seguramente lo mencionó, el daño a la cadena de frío. Las coberturas que todavía están bajas en varias de esas enfermedades son datos importantes que tenemos que contar y también enfermedades por transmisión del agua, sea del agua por daño directo a los sistemas de alcantarillado, o también por que la reducción de las cantidades de agua que ocasionan un acumulo de, digamos, de agua. Las personas tienden a acumular agua por la falta de agua. Y por otro lado también hay daños respectos a los servicios de salud en sí que pueden ser afectados severamente y por lo tanto no continúan con sus servicios.
Sebastián Oliel: [00:22:24] ¿Y qué pasa con las enfermedades? ¿De qué enfermedades hay más riesgos? ¿O sea que puedan ocurrir por este fenómeno?
Ciro Ugarte: [00:22:30] Bueno, las enfermedades que se previenen por vacunas son de mayor riesgo, en particular el sarampión. En nuestra región ha resurgido el sarampión en varios países y las coberturas de inmunizaciones todavía siguen bajas. Para, menor digamos, de los niveles de protección. En el caso de las dosis, de la primera dosis y también de la segunda dosis. Eso significa que cuando las personas son afectadas por el fenómeno del niño y las personas tienen que ir a lugares de albergues, por ejemplo, se incrementa muchísimo el riesgo de transmisión si es que la población o los niños particularmente están con bajas coberturas. Ese es un tema fundamental que debemos que considerar. Pero hay otras, como por ejemplo las enfermedades por transmisión vectorial. Hemos tenido un incremento significativo de enfermedades arbovirales, en particular el dengue. También han habido brotes de fiebre amarilla, pero el dengue es una de las enfermedades que nos tiene preocupados, particularmente porque en los últimos años hemos tenido casos en casi todos los países y un incremento muy significativo, de los más altos en la historia.
Sebastián Oliel: [00:23:47] Ciro, tú trabajas en emergencias hace muchos años, te conocemos ya, obviamente aquí en la OPS y creo que has pasado por todas, por varias. Todas quizás no, por suerte todavía no. De lo que se puede llegar a venir, que no sabemos si tocamos madera. Pero has pasado por COVID, Zika, chikungunya, emergencias, huracanes, terremotos, más últimamente y demás. ¿Cómo están preparados nuestros sistemas de salud? La infraestructura que tenemos en la región, no toda, pero digo, hay riesgos en ese sentido también. ¿Y cómo se están preparando?
Ciro Ugarte: [00:24:23] Nuestra región, todavía está desarrollando iniciativas sobre sistemas y servicios de salud resilientes, es decir, aquellos que puedan seguir operando, funcionando en situaciones de emergencia. El fenómeno del niño es uno de los eventos para los cuales se requiere fortalecer esos sistemas y servicios de salud. El principal problema está en invertir en infraestructura de salud, en particular en aquella que pueda garantizar que siga funcionando en emergencias. El fenómeno del niño en en un análisis preliminar indica que tendríamos al menos 700 establecimientos de salud en la región que serían impactados directamente por las lluvias o los daños meteorológicos. Eso es un número muy alto. Y cuando hablo de impactar significa que pueden salir de servicio. Debido a eso se ha organizado sesiones cada dos semanas, lo que se llama el acelerador de preparativos para el fenómeno de El Niño que convoca a todos los países. Y en esas sesiones analizamos los riesgos a la infraestructura de salud y también otros riesgos de los que hemos hablado, pero en particular para proteger los servicios de salud. En particular, debemos priorizar aquellos servicios de salud que por su ubicación y por su capacidad de resolución, es decir, resolver problemas para la población, no pueden dejar de operar. No estamos hablando de las decenas de miles de servicios de salud, estamos hablando de algunos cuantos. Esos cuantos tienen que ser reforzados, tienen que ser impermeabilizados los techos, las canaletas y otros otras actividades, pero también garantizar que sigan funcionando en situación de emergencia, es decir, la energía eléctrica, el agua y por supuesto, el personal de salud, que es el componente más importante de los servicios de salud.
Sebastián Oliel: [00:26:18] Y Ciro una pregunta, porque quizás estos servicios también están, no sé, o en países con menos recursos para poder hacerlos resilientes al clima. ¿Cómo la OPS apoya, digamos, para que estos servicios puedan prepararse mejor o ser resilientes?
Ciro Ugarte: [00:26:34] El primer tema es el el análisis de ubicación de los servicios de salud. Gracias al esfuerzo de varias instituciones, en particular de los países en sí que nos han proporcionado la ubicación de los servicios de salud, han confirmado la calidad de servicios, lo que prestan. Se ha hecho un mapa de análisis de todos esos servicios de salud y entonces ahí es donde sacamos esa cifra de 700 establecimientos de salud, es decir, el mapeo de la ubicación de los servicios de salud y la población que sería beneficiada de sus servicios ha sido analizado. En ese sentido se dice cuáles son los servicios de salud. El siguiente paso es ¿qué hacemos con esos servicios de salud, qué necesitamos realizar? Entonces, esas evaluaciones rápidas de las condiciones de los servicios de salud tienen unos instrumentos. Esos instrumentos han sido proporcionados a los países. Muchísimos lo han aplicado. Eso permite identificar cuáles son las prioridades y los daños principales. Y allí aparecen bueno, y ¿dónde vamos a invertirlos? Entonces la decisión de financiamiento tiene que ser del país, ha sido del país. Fenómeno de El Niño ha ocurrido en otras, en otras décadas también. A mí me tocó coordinar la respuesta al fenómeno del niño en el año 96, 97, y en esos, en esos eventos identificamos servicios de salud y en el caso de Perú se reforzaron y se ajustaron más de 300 establecimientos de salud con financiamiento nacional. El asunto es que el fenómeno del niño, por supuesto, ninguno de esos establecimientos fueron dañados y algunos tuvieron que recuperarse, recuperar sus servicios rápidamente por, digamos, arreglar las vías de acceso, etcétera. Pero los fenómenos pueden ir por otros lugares también.
Ciro Ugarte: [00:28:29] Y así pasa, es decir, la probabilidad de lluvia es aquí, pero resulta que cambia y pasa a otro lado. Entonces hay otro servicio de salud que fueron afectados y es necesario considerar en la red de servicios de salud, cuáles son aquellos con capacidad resolutiva, de tal manera que aquella población que pierde su servicio de salud sabe de antemano cuál es el centro de salud de referencia, el hospital o el centro de salud de referencia. Esa organización es parte de la respuesta. Eso implica preparativos. Si los servicios de salud se dañan. Además, va a requerir un despliegue de equipos médicos de emergencia. En ese sentido, los equipos médicos de respuesta de emergencia nacionales son la primera fuente de apoyo a la comunidad. Eso se tiene que preparar. En ese sentido también la OPS ha desarrollado la iniciativa de Equipos Médicos de Emergencia y la mayoría de los países tienen, han avanzado a un nivel incluso de prestar ayuda a otros países para equipos médicos de emergencia. Lo hemos visto en los últimos terremotos en Venezuela, en Colombia, donde la respuesta internacional y en el caso de Colombia, la respuesta nacional de equipos médicos de emergencia, pudieron suplir los servicios que se perdieron lamentablemente por daño a los servicios de salud.
Sebastián Oliel: [00:29:55] Claro, y es muy interesante esto de la preparación y también estar listos para la respuesta tanto de los países con este apoyo de la OPS y la OPS está preparada también para desplegar cooperación en caso de que se intensifiquen este fenómeno del niño. Estos meses de acá al año que viene, que se ve que estamos esperando, viendo qué es lo que puede pasar.
Ciro Ugarte: [00:30:14] Exacto. El primer punto es el enlace con los países, con las instituciones que prestan servicios de salud y ese contacto directo favorece, por ejemplo, el análisis de riesgo. Una vez que ocurre un daño, por supuesto, y ¿qué va a pasar con la población? ¿qué va a pasar con los servicios de salud? Ese contacto y esa asesoría técnica sobre los aspectos que deberíamos priorizar en la respuesta son fundamentales y ese es un aspecto continuo de la organización. El siguiente aspecto es cuando el país o la zona requiere una ayuda adicional. Coordinamos para ver si es que la ayuda puede provenir del mismo país o puede provenir de otros países. Esa coordinación se hace en base a las redes que ya existen y los equipos que ya existen y aquellos fundamentalmente que han sido evaluados o clasificados como equipos que ya tienen la capacidad para poder desplegar. Esa coordinación es un asunto de en realidad de altísima importancia, porque son equipos que van a prestar ayuda y no son equipos que representan una carga para el país que los recibe. En realidad toda ayuda cuesta al país que lo recibe. Cuesta hasta recibirlos en el aeropuerto, coordinar personas, en algunos casos hasta dar alimentación, transporte, interpretación, siempre cuesta. Entonces, de tal manera que lo que queremos es que en esas circunstancias los países no sobrecarguen sus capacidades con, apoyando a la ayuda internacional. La ayuda internacional en este caso es fundamental.
Sebastián Oliel: [00:31:58] Y cuál es hoy, que todavía no hemos visto grandes consecuencias. Aún no. Todavía del niño. Pero c¿uál es tu recomendación principal hoy para los países para prepararse y también para el personal de salud?
Ciro Ugarte: [00:32:12] El primer punto es tomar en serio los análisis de riesgo de los servicios de salud y priorizar en cuáles se pueden intervenir. Es necesario asignar esos recursos lo más pronto posible y si no han empezado los trabajos, que empiecen lo más antes posible. No hay tiempo para hacer análisis muy prolongados. El segundo paso es una vez que se han identificado y se ha empezado el trabajo en esos servicios, considerar y si es que los servicios van a salir de operación, ¿cómo vamos a responder? Entonces la organización tanto local, subnacional, de mayor nivel, hablamos de departamentos o regiones o estados en algunos países o el nivel nacional, como así van a responder. La activación de esos procesos de respuesta de los equipos de respuesta son fundamentales, y luego el aspecto de cuáles son los suministros y los materiales médicos, los medicamentos que van a requerir ser desplegados. Esa priorización tiene que estar establecida y en algunos casos preposicionada en lugares seguros, cerca a las zonas donde consideramos que va a haber mayor impacto. Y eso además ha asociado a esa coordinación con el nivel multisectorial. El sector salud tiene que ser parte del comité multisectorial. De hecho, gran parte de la respuesta puede ser canalizada por esos sistemas, por los sistemas nacionales de emergencia, porque los ministerios de Salud por sí mismos no tienen todos los elementos para responder en una emergencia de este tipo.
Sebastián Oliel: [00:33:55] Ciro, ¿hay poblaciones o grupos de población que pueden ser más vulnerables a los efectos del niño?
Ciro Ugarte: [00:34:02] Sí. En general, aquellas poblaciones que hoy no tienen acceso a los servicios de salud como deberían tenerlo, en particular aquellas poblaciones en que están viviendo en lugares remotos. También aquellas poblaciones que por sus condiciones de salud requieren una atención médica, digamos, de rutina. Hablamos de personas con enfermedades crónicas y que requieren seguimiento y tratamiento. Esa población es una población prioritaria y, por supuesto, en general hablamos de la población infantil, de las madres, de la población que requiere apoyo adicional, por ejemplo, personas con discapacidad, y en las zonas remotas las poblaciones indígenas que pueden no estar en condiciones de acceder a los servicios de salud. Esas son también poblaciones que deben considerarse como prioritarias. Y otro punto, cuando hablamos de comunidad, muchas veces hablamos de comunidades rurales. La comunidad también está en las ciudades, y de hecho en las ciudades más importantes, las comunidades más pobres y que requieren más ayuda, están en las ciudades más grandes. Esas poblaciones, cuando ocurren fenómenos, olas de calor o fenómenos del niño u otros fenómenos meteorológicos graves, suelen ser las personas que no están en nuestros planes y que sufren muchísimo más de el impacto de estos desastres.
Sebastián Oliel: [00:35:32] Bien, y ya para ir cerrando, ¿crees que hay algún mito o concepto erróneo que esté circulando sobre el niño o que la gente o las autoridades no le estén prestando demasiada atención? ¿O sea, cuál sería tu mensaje? ¿Qué es lo que deberíamos entender sobre este fenómeno?
Ciro Ugarte: [00:35:50] Muy bien. Este en realidad es uno de los fenómenos más intensos de la historia. Y no es otro Niño normal. Y en este sentido, hay que tomarle muchísima importancia. Sabemos que la mayoría de los países están activando sus mecanismos de respuesta, declaraciones de emergencia y otros, pero todavía después de la COVID y otras emergencias que estamos enfrentando, en algunos casos percibimos que no le están dando la importancia o que piensan; okay, el fenómeno del niño sí, pero puede ser otro igual que antes o no nos va a afectar a nosotros tanto como otros. Y como hay reportes distintos, porque todos los reportes como meteorológicos y otros tipos de análisis, eh, son variables, a veces encontramos un reporte que dice nuestra zona no tiene tanto impacto, no va a tener tanto impacto. Miren, la sugerencia es tomar en cuenta aquellos mensajes y aquellos análisis que muestran que puede haber un impacto mayor. Si eso tomamos en cuenta, podemos implementar las medidas más adecuadas para proteger a la población, porque sería imperdonable que no demos atención a esos análisis.
Sebastián Oliel: [00:37:16] Seguro. Bueno, muchísimas gracias. Y ya para terminar, mi última pregunta es desde tu experiencia, hace cuántos años que trabajas en el área de emergencia. Sabemos que el programa de emergencias de OPS cumple 50 años este año, que lo va a estar celebrando este mes en septiembre de este 2026. Pero quería preguntarte que nos cuentes de tu experiencia y qué has aprendido de tantos años de trabajar o de lidiar o de abordar el tema de emergencias en salud.
Ciro Ugarte: [00:37:44] Bueno, efectivamente la Organización Panamericana de la Salud, bueno, los países decidieron establecer el programa de emergencias de la OPS el año 76, luego de varios terremotos, en particular el terremoto en Guatemala esa vez. Durante todas estas décadas el programa ha estado vinculado a la experiencia y desarrollo en los países y uno de esos países es Perú. Y entonces yo estuve a cargo de emergencias desde el año 88 en Perú. Estuve como director ejecutivo de emergencia, después director general, se llamaba en ese momento la Oficina General de Defensa Nacional, hasta el 99 cuando tuve que salir para responder al huracán Mitch a coordinar la respuesta de Naciones Unidas en Honduras, Guatemala y Nicaragua. Y entonces, a raíz de eso, luego pasé a ser el asesor para América del Sur. Y luego ahora soy el director del programa de emergencias. Durante este tiempo lo que he aprendido es que cuando consideramos que nuestro trabajo está vinculado a la salud y el bienestar de las personas, nada nos puede vencer. El momento que subimos un poco más arriba y comenzamos a mirar instituciones o dentro de salud, la seguridad social, la seguridad policial o el Ministerio de Salud u otras instituciones a nivel internacional, cada vez es más difícil. Porque si es que alguien puede hacer mejor las cosas que nosotros debemos ayudar a esas personas. Eso es lo que yo he aprendido en todos estos años. De tal manera que si es que hay una emergencia en Haití y hay una institución que puede hacerlo más rápidamente, damos el apoyo a esa institución. El interés no es aparecer. El interés es que las personas tengan el beneficio de la respuesta. Y ese es el objetivo general del programa de emergencias de la OPS. Coordinar todo lo mejor para las personas. Y lo hacemos indirectamente, porque las personas que tienen esa responsabilidad directa son las autoridades de salud del país en los niveles que corresponda. La Organización Panamericana de Salud está para complementar ese apoyo y por supuesto, canalizamos ese apoyo a través de las instituciones que también están dispuestas a seguir apoyando, siempre con la persona, el bienestar y la salud de la persona en el centro.
Sebastián Oliel: [00:40:28] Seguro. Bueno, muchísimas gracias Ciro por compartir estas lecciones y esperamos sea que estemos más preparados y sigamos preparándonos para este fenómeno del niño, lo que nos puede traer este año y en el 2027
Sebastián Oliel: [00:40:44] Hoy aprendimos que el niño no es solamente un fenómeno climático, también puede convertirse en una amenaza para la salud cuando provoca sequías, inundaciones o las de calor, brotes de enfermedades y presiones sobre los sistemas de salud. Pero también aprendimos otra cosa importante, que es que contamos con información científica, con herramientas de alerta temprana y con experiencia para actuar antes de que ocurran estos impactos climáticos severos. Muchas gracias nuevamente a Daniel Buss y así parte de la OPS por habernos acompañado en el podcast de hoy. Y si este episodio te gustó, te resultó útil, te pedimos que lo compartas y que nos sigas en nuestras plataformas, porque como decimos siempre, la salud es de todos. Esto fue Hablemos de salud. Nos vemos la próxima. Chau.