Reciclaje de baterías de plomo-ácido usadas: consideraciones sanitarias; 2017

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Introducción

Aproximadamente, un 85% del consumo total mundial de plomo va destinado a la producción de baterías de plomo-ácido (ILA, 2017). Representa un mercado de crecimiento rápido, especialmente en Asia (Future Market Insights, 2014). Estas baterías se usan principalmente en vehículos motorizados, para el almacenamiento de energía generada por células fotovoltaicas y turbinas eólicas, y para suministrar energía eléctrica de reserva (tanto para el mercado del consumidor como para sistemas críticos tales como las telecomunicaciones y los hospitales). En los países en desarrollo en los que el suministro de energía es deficiente, se usan a nivel nacional baterías de plomo-ácido para la iluminación y otros aparatos eléctricos (PNUMA, 2004). El crecimiento en el uso de fuentes de energía renovable y la concomitante necesidad de baterías de almacenamiento, así como la creciente demanda de vehículos motorizados al tiempo que los países atraviesan un desarrollo económico, indican que la demanda de baterías de plomo-ácido seguirá aumentando. Esto queda reflejado en la creciente demanda mundial de plomo refinado, que se estimó en 10,83 millones de toneladas en 2016 (International Metals Study Groups, 2016). La demanda se satisface con incrementos tanto en la producción primaria de plomo en minas como en el reciclaje. De hecho, actualmente, más de la mitad de la producción mundial de plomo procede del reciclaje de plomo (ILA, 2015).