Sesión informativa para la prensa sobre la respuesta de salud a los terremotos en Venezuela - Palabras del Dr. Jarbas Barbosa

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Julio 9, 2026

Como fueron preparadas para su presentación

Buenos días y gracias por acompañarnos.

Hoy deseo ofrecer una actualización sobre la situación de salud y los esfuerzos en marcha para responder a los devastadores terremotos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio.  

Casi dos semanas después, nuestro mensaje es claro: la respuesta de emergencia continúa y las necesidades de las comunidades afectadas siguen siendo urgentes.

Permítanme comenzar expresando, una vez más, mis más sinceras condolencias a las familias que han perdido a sus seres queridos, así como mi solidaridad con todas aquellas personas cuyas vidas han cambiado para siempre a causa de esta tragedia.

Desde las primeras horas posteriores a los terremotos, los equipos de primera respuesta, el personal de salud y las comunidades han trabajado incansablemente para salvar vidas. 

Quiero reconocer la dedicación y el compromiso de los médicos, enfermeras, personal de emergencias médicas, equipos de ambulancias, profesionales de salud pública y de todas las personas que trabajan en los establecimientos de salud de Venezuela, muchos de los cuales han continuado atendiendo a otros a pesar de haber sido también afectados por esta emergencia.

A los trabajadores de la salud de Venezuela, quiero decirles gracias. Su profesionalismo, valentía y compromiso continúan marcando una diferencia en la vida de las personas afectadas por esta emergencia.

La Organización Panamericana de la Salud ha trabajado desde el inicio de la emergencia junto con las autoridades de salud venezolanas, las agencias de las Naciones Unidas y los socios humanitarios.

La OPS ha movilizado apoyo técnico especializado, apoyándose además en nuestra presencia permanente en Venezuela, lo que nos ha permitido responder con rapidez y en estrecha coordinación con las autoridades nacionales.

Nuestro apoyo se ha concentrado en tres prioridades inmediatas: salvar vidas, mantener la continuidad de los servicios esenciales de salud y prevenir riesgos adicionales para la salud en las semanas venideras.

Para reforzar la respuesta, la OPS ha desplegado especialistas en emergencias y ha apoyado el despliegue de Equipos Médicos de Emergencia internacionales. Actualmente, doce equipos se encuentran operativos y están ampliando la capacidad de atención en las zonas más afectadas.

La coordinación entre las autoridades de salud, los equipos de respuesta y los socios humanitarios es esencial para aprovechar al máximo los recursos disponibles y garantizar que la asistencia llegue de manera oportuna a quienes más la necesitan. La OPS ha establecido mecanismos de coordinación para fortalecer este trabajo y contribuir a una respuesta sanitaria más eficaz.

Asimismo, la OPS ha entregado seis toneladas métricas de insumos médicos de emergencia procedentes de nuestra Reserva Estratégica en Panamá y ha facilitado apoyo para la vacunación, contribuyendo a proteger a las poblaciones afectadas y mantener servicios esenciales de salud.

Si bien el aumento inicial de casos de trauma ha comenzado a estabilizarse en varios de los establecimientos de salud evaluados, la emergencia sanitaria está lejos de haber terminado. La respuesta está entrando ahora en una nueva fase, igualmente crítica, centrada en la estabilización, la continuidad de la atención y la recuperación temprana.

Los hospitales continúan funcionando, aunque enfrentan daños estructurales, limitaciones en su capacidad quirúrgica y diagnóstica, y una creciente acumulación de intervenciones pendientes.

La prioridad ahora no es solo mantener abiertos los establecimientos de salud, sino garantizar un acceso seguro y oportuno a los servicios esenciales de salud, incluidos la atención de urgencias, de traumatismos, los cuidados intensivos, los servicios de diagnóstico por imágenes, el oxígeno, los medicamentos esenciales y otros servicios críticos. 

Más de 17.000 personas permanecen desplazadas, la mayoría de ellas alojadas en 87 campamentos transitorios.

En estos espacios, el acceso a la atención primaria de salud, agua segura, saneamiento, vacunación y la vigilancia epidemiológica será fundamental para prevenir nuevas enfermedades.

En las próximas semanas, los mayores riesgos para la salud pueden derivarse no solo de las lesiones ocasionadas por los terremotos, sino también de interrupciones en los servicios de salud, condiciones de hacinamiento, deficiencias en agua y saneamiento, y una disminución del acceso a la vacunación y a la atención de rutina.

Mantener la vacunación, garantizar el acceso al agua segura y al saneamiento, y asegurar la continuidad de la atención para las personas con enfermedades crónicas, las mujeres embarazadas, las personas mayores, los niños, las personas con discapacidad y quienes requieren rehabilitación seguirá siendo fundamental.

El manejo seguro y digno de las personas fallecidas sigue siendo una parte importante de la respuesta y del apoyo a las familias afectadas. Sin embargo, desde el punto de vista de la salud pública, los mayores riesgos tras un terremoto suelen estar relacionados con las interrupciones de los servicios de salud y del acceso al agua potable, el saneamiento, la higiene y la vacunación, más que con los cuerpos de las personas que lamentablemente han perdido la vida.

La salud mental es también una prioridad urgente.

Después de una tragedia de esta magnitud, atender las lesiones físicas no es suficiente. Miles de personas han sufrido pérdidas, desplazamiento e incertidumbre. Los trabajadores de la salud también soportan una carga emocional considerable. Apoyar su bienestar psicológico es tan importante como atender las lesiones físicas.

Si bien la respuesta de emergencia sigue siendo la prioridad, también debemos mirar hacia adelante.

La recuperación no puede limitarse a regresar a la situación anterior. Debe ser una oportunidad para reconstruir servicios de salud más seguros, resilientes y mejor preparados frente a futuras emergencias.

La magnitud de las necesidades exige mantener y ampliar la respuesta durante los próximos meses.

Para apoyar estos esfuerzos, la OPS ha lanzado un llamamiento de emergencia por 24 millones de dólares para responder a las necesidades sanitarias más urgentes hasta finales de este año. 

Estos recursos permitirán sostener servicios esenciales de salud, fortalecer la vigilancia epidemiológica, ampliar el apoyo en salud mental y psicosocial, apoyar la rehabilitación y recuperar la funcionalidad de los establecimientos de salud afectados.

La comunidad internacional ayudó a salvar vidas durante los primeros días posteriores a los terremotos. Esa solidaridad debe continuar.

Contar con financiamiento oportuno y flexible es fundamental para que la OPS y sus socios puedan responder allí donde las necesidades son mayores y adaptarse a medida que evoluciona la situación.

Ninguna institución puede responder por sí sola a una emergencia de esta magnitud.

La OPS mantiene su firme compromiso de apoyar a las autoridades venezolanas y a sus socios durante la respuesta de emergencia y la recuperación.

Nuestra prioridad sigue siendo clara: salvar vidas, proteger la salud y acompañar a las personas y comunidades afectadas en su recuperación, fortaleciendo los servicios de salud que necesitan hoy y en el futuro.

Muchas gracias.

Dr. Jarbas Barbosa