El Cluster Nacional de Salud ha coordinado la respuesta de más de un centenar de organizaciones que trabajan en el campo de la salud, ayudando a evitar duplicaciones y orientar los recursos hacia las necesidades de las comunidades más afectadas.
— Septiembre de 2026 —
En La Guaira, uno de los estados más afectados por los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio, Juan Carlos Bolívar se encontró de pronto trabajando con más de veinte organizaciones de salud que buscaban responder a las necesidades de la población.
Como director de la red hospitalaria del estado, jefe de la sala situacional y punto focal ante el Cluster de Salud subnacional, parte de su trabajo consistió en ayudar a convertir todos esos esfuerzos en una respuesta coordinada.
Juntos, las autoridades sanitarias y las organizaciones analizaron las principales necesidades del estado, revisaron los recursos disponibles y definieron cómo distribuir las intervenciones. Esa coordinación permitió también ampliar la atención hacia Caruao y Carayaca, zonas menos afectadas directamente por los terremotos pero donde persistían necesidades de salud.
Para Bolívar, la comunicación dentro del Cluster Nacional de Salud (CNS), al que describe como un “espacio de encuentro”, ha permitido que las intervenciones de las distintas organizaciones sean más eficaces, tengan un mayor alcance y se eviten duplicaciones.
La experiencia de La Guaira refleja un desafío que se presentó a una escala mucho mayor después de los sismos: cómo convertir la movilización de decenas de organizaciones en una respuesta conjunta que llegue a las personas y lugares que más la necesitan.
