El siguiente paso exigía una decisión.
Las evaluaciones señalaban necesidades en vigilancia epidemiológica, laboratorios, preparación para emergencias y coordinación entre sectores. La tarea consistía en ordenar esas prioridades, definir qué podía avanzar primero y orientar mejor las inversiones disponibles.
La Secretaría de Salud lideró ese proceso con instituciones vinculadas a la salud humana, la salud animal, el ambiente y la gestión de riesgos. El trabajo permitió revisar la evidencia disponible, contrastarla con las capacidades existentes y construir una agenda común para fortalecer la seguridad sanitaria del país.
La Organización Panamericana de la Salud acompañó técnicamente este proceso desde las evaluaciones iniciales hasta los espacios de priorización y la formulación del Plan Nacional de Seguridad Sanitaria 2026–2030. Su apoyo aportó metodología, facilitación técnica y capacidad para conectar la evidencia con decisiones de política pública.
El Fondo Pandémico respaldó este esfuerzo y ayudó a acelerar el paso entre el diagnóstico y la acción. Su contribución permitió fortalecer capacidades nacionales y orientar recursos hacia áreas clave para la preparación del país.
“Este ejercicio tuvo valor porque nos permitió decidir dónde invertir, qué fortalecer primero y qué capacidades debemos sostener en el tiempo”, señaló Eduardo Midence, Viceministro de Salud.
El resultado fue el Plan Nacional de Seguridad Sanitaria 2026–2030, que establece las prioridades nacionales para fortalecer la prevención, detección y respuesta ante emergencias de salud pública. El plan organiza acciones, responsabilidades y oportunidades de inversión en áreas esenciales para la protección de la población.
La experiencia de Honduras muestra el valor de actuar sobre la evidencia. Con liderazgo nacional, cooperación técnica y financiamiento estratégico, el país avanzó hacia una agenda concreta de preparación frente a futuras amenazas sanitarias.
Hoy Honduras cuenta con una ruta clara para seguir fortaleciendo su seguridad sanitaria. La próxima emergencia puede llegar en cualquier momento. La preparación ya está en marcha.