• Sesión con parteras - transferencia de conocimiento

Saberes ancestrales y herramientas modernas se unen por un parto culturalmente seguro en el Darién de Panamá

En las remotas comunidades del Darién y la Comarca Emberá-Wounaan, donde los desplazamientos dependen del río, mujeres sostienen la vida con valentía y saberes ancestrales. Son las parteras tradicionales, que acompañan a las mujeres durante el parto y el nacimiento. Ellas juegan un rol importante, ya que, para llegar al establecimiento de salud, el viaje es difícil e impredecible.

— Marzo de 2026 —

La partera Emberá Yamila González (51) cuenta, con voz pausada y segura, que su labor nació de la necesidad: “Yo tuve mi primera hija, yo sola… y la segunda también. Yo parteaba sola”, recuerda. 

Partera en sesión de formación


En su casa en la comunidad de Canaán Membrillo, sin ayuda de un profesional de salud, guiada por lo aprendido observando a mujeres mayores de su comunidad y a parteras tradicionales, se encontró las fuerzas para traer a sus hijos al mundo. “Cuando me venía el dolor fuerte, yo me iba a mi cuarto y me quedaba en rodillas para dar luz… eso era lo que yo hacía”, dice.

Sin saberlo, esos partos en soledad marcaron sus inicios en el oficio de ayudar a nacer. Con el tiempo, su experiencia fue requerida por otras mujeres de la comunidad. “Cuando ya tuve mis cuatro hijos, me escogieron como una partera. Ayudé a una muchacha primeriza a tener su primera hija, después a la segunda y ayudé a otra muchacha también”, cuenta Yamila. Fue así como, ayudando a mujeres en su comunidad, asumió este rol con dedicación y compromiso.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la razón de mortalidad materna en América Latina y el Caribe se mantiene alrededor de 65,8 muertes por cada 100.000 nacidos vivos. En algunos países, las mujeres indígenas enfrentan un riesgo hasta tres veces mayor de morir durante el embarazo o el parto.

Aunque Panamá registra cifras nacionales más bajas, persisten desigualdades en territorios indígenas y comunidades remotas, donde las barreras geográficas, culturales y de acceso a los servicios de salud siguen poniendo en riesgo la vida de muchas mujeres.

Con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Ministerio de Salud (MINSA) de Panamá, las parteras han participado en una serie de actividades en las que se reconoce su trabajo, fortalecen sus conocimientos y se promueve la atención culturalmente segura del embarazo, parto, postparto y recién nacido, respetuosa de la cultura Indígena.

Capacitación de parteras con participantes de la región del Darién
Sesión de formación para parteras

Los diálogos de saberes

A través del Proyecto Fortalecimiento de la Atención Primaria de Salud para la Salud Materna, Sexual y Reproductiva, implementado junto al Ministerio de Salud de Panamá (MINSA) y con apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la OPS trabaja para mejorar la salud materna y reproductiva en comunidades desatendidas, fortaleciendo el sistema de salud y la participación comunitaria.

El proyecto busca garantizar servicios de salud culturalmente seguros que contribuyan a reducir la mortalidad materna y neonatal y a fortalecer la autonomía de las mujeres. Para ello, promueve el diálogo entre saberes ancestrales y conocimientos médicos sobre el embarazo y el parto. Al mismo tiempo, fortalece las capacidades de las parteras tradicionales mediante formación y herramientas prácticas para la detección temprana de riesgos y la referencia oportuna a los servicios de salud.

Durante la duración del proyecto, Panamá aplicó por primera vez la Herramienta de Promoción del Parto Culturalmente Seguro de la OPS, una guía práctica destinada a mejorar la atención materna y neonatal y reducir las brechas de mortalidad materna que afectan a mujeres indígenas y otros grupos étnicos. A través de talleres participativos, 26 parteras tradicionales recibieron formación sobre signos de alarma, prevención de complicaciones y referencia oportuna, integrando estos conocimientos con sus prácticas ancestrales, como el uso de plantas medicinales, la libre elección de la postura durante el parto y tecnologías comunitarias para la alerta temprana.

Recientemente, 24 parteras tradicionales de Darién y de la Comarca Emberá-Wounaan participaron en una capacitación en tecnologías perinatales, donde aprendieron a utilizar herramientas para el seguimiento del embarazo y la detección temprana de riesgos. Durante el taller se introdujo el uso de esfigmomanómetros para detectar hipertensión, gestogramas de bolsillo, cintas obstétricas y neonatales, y rotafolios comunitarios para la educación en salud, instrumentos que permiten identificar señales de alerta y facilitar la referencia oportuna a los servicios de salud. 

Cada participante recibió un kit completo con estos instrumentos, fortaleciendo su capacidad para acompañar a las mujeres embarazadas en sus comunidades y contribuyendo a prevenir muertes maternas y neonatales evitables.

Los talleres incluyeron visitas a los centros de salud maternoinfantil de Metetí y Santa Fe, donde se recogieron las percepciones del personal de salud, parteras tradicionales y usuarias. Estas visitas permitieron observar cómo se da la comunicación entre el personal sanitario y las mujeres indígenas, si la atención incorpora elementos culturales propios y si se promueve la autonomía de las mujeres durante el parto y el puerperio.

También se analizaron aspectos vinculados a la infraestructura, la participación comunitaria y el fortalecimiento institucional. Asimismo, se visitó el sitio del futuro Hospital Regional de Darién —actualmente en construcción— para identificar oportunidades que permitan incorporar un enfoque intercultural en la atención del embarazo, parto y postparto, de acuerdo con los indicadores de la herramienta de la OPS sobre parto culturalmente seguro.es mayor que...?

Una articulación que salva vidas

Una parte de este proyecto es promover la articulación entre el equipo de salud institucional local con las parteras tradicionales. “Tenemos un asistente de salud. Cuando ya nace el bebé, él corta el cordón. Si algo está mal, venimos al centro de salud”, cuenta la partera Crilia Chango.

"Este proceso ha abierto un dialogo real con las comunidades que permite mejorar la atención en salud para asegurar que nadie se quede atrás. Fortalecer la atención materna y neonatal con un enfoque de salud intercultural es clave para la reducción de las muertes maternas y neonatales", explica Victoria Bertolino, consultora internacional del Departamento de Determinantes Sociales y Ambientales para la Equidad en Salud de la OPS.

En estas partes de Panamá, las parteras tradicionales son a menudo el primer (y, en algunos casos, el único) punto de referencia para la asistencia de una mujer embarazada. Para ellas, los talleres representan un reconocimiento a su trabajo y sus saberes. Y para todas las madres Emberá-Wounaan, significa poder confiar en un sistema de salud que respete sus derechos y puedan acceder a un parto culturalmente seguro y con las capacidades y tecnologías necesarias para poder prevenir muertes evitables, tanto de ellas como de sus bebés.

Participantes del evento de parteras en el Darien.
Foto grupal de las parteras quienes participaron en el taller