Tegucigalpa, 15 de julio de 2026 (OPS) – Cada día, los laboratorios de salud generan información que puede marcar la diferencia entre contener una amenaza sanitaria a tiempo o permitir que se propague silenciosamente. Consciente de ese desafío, Honduras avanza en el fortalecimiento de su sistema de vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos (RAM) mediante la implementación estandarizada de WHONET, una herramienta que convierte datos de laboratorio en evidencia para proteger la salud de la población.
Del 13 al 17 de julio, profesionales de laboratorio, vigilancia epidemiológica y salud pública de distintas regiones del país participan en el Taller para el fortalecimiento de la vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos a través de la implementación estandarizada del sistema WHONET, una iniciativa liderada por la Secretaría de Salud de Honduras con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), UNICEF y el Proyecto Fondo para Pandemias.
La resistencia a los antimicrobianos es considerada una de las mayores amenazas para la salud pública mundial. Cuando los medicamentos dejan de ser eficaces para combatir infecciones causadas por bacterias y otros microorganismos, aumentan los riesgos para los pacientes y se reducen las opciones terapéuticas disponibles. En este contexto, disponer de información confiable y oportuna resulta esencial para orientar decisiones clínicas, fortalecer la vigilancia epidemiológica y proteger tratamientos que salvan vidas.
La apuesta por WHONET representa un paso estratégico para Honduras. Desarrollado en colaboración con la Organización Mundial de la Salud, este sistema permite recopilar, validar y analizar información microbiológica de manera estandarizada, facilitando la identificación de patrones de resistencia, la detección temprana de amenazas emergentes y la generación de reportes que respaldan la toma de decisiones en salud pública.
Más allá del aprendizaje de una nueva herramienta informática, el taller busca fortalecer una capacidad nacional clave: transformar los datos generados en los laboratorios en inteligencia sanitaria para la acción. Los participantes reciben formación en configuración de laboratorios, validación y gestión de datos, automatización de procesos mediante BacLink, análisis epidemiológico y generación de informes, combinando sesiones teóricas con ejercicios prácticos orientados a la aplicación en la red nacional de vigilancia.
Esta iniciativa forma parte de los esfuerzos que Honduras impulsa para reforzar su preparación, detección y respuesta ante amenazas sanitarias, consolidando sistemas más resilientes y conectados. Además, contribuye al fortalecimiento del enfoque de Una Sola Salud, que reconoce la importancia de la vigilancia integrada y del trabajo coordinado para enfrentar desafíos complejos como la resistencia a los antimicrobianos.
Al fortalecer las capacidades de los laboratorios y mejorar la calidad de la información disponible, el país avanza hacia una vigilancia más moderna y efectiva, capaz de anticipar riesgos, orientar intervenciones oportunas y proteger la eficacia de los antimicrobianos para las generaciones presentes y futuras.
Con el apoyo del Fondo para Pandemias, UNICEF y la OPS/OMS, Honduras reafirma su compromiso con una salud pública basada en evidencia, donde los datos no solo se recopilan, sino que se transforman en decisiones que contribuyen a salvar vidas y fortalecer la seguridad sanitaria nacional.
