Bogotá. Julio de 2026. Cada familia que recibe orientación para el cuidado de la salud de sus hijos, así como cada embarazo acompañado de manera oportuna y cada recién nacido atendido con calidad, se convierte en el eje fundamental de comunidades más resilientes y preparadas para enfrentar las emergencias obstétricas en los territorios de difícil acceso en Colombia.
En Quibdó, capital de Chocó, concurrieron profesionales de la salud, parteras tradicionales y agentes comunitarios de diferentes territorios del departamento, con el fin de fortalecer la capacidad de respuesta, en el ámbito institucional y comunitario, ante emergencias obstétricas, atención materno perinatal, nutrición y acceso a la Atención Primaria en Salud (APS).
La actividad, que se enmarca en la ejecución del proyecto Respuesta sanitaria vital ante brotes de enfermedades emergentes y reemergentes, violencia y emergencias relacionadas con el clima en Colombia, ofreció a los participantes actualización técnica en los temas centrales y acciones para el fortalecimiento de la articulación entre el talento humano institucional y los actores comunitarios.
Una parte importante de esta actividad fue la entrega de los Kits para la atención de gestantes, niños y niñas, con lo que se contribuye a mejorar la atención en territorios distantes de las cabeceras municipales y de difícil acceso. Cada kit contiene elementos fundamentales como cinta métrica braquial, oxímetro de dedo, termómetro digital, tensiómetro automático, morral, entre otros.
Es importante resaltar que las actividades del Proyecto Respuesta Sanitaria Vital son financiadas por el Fondo Humanitario para Colombia, y en esta actividad, particularmente se contó con la articulación técnica y profesional del Ministerio de Salud y Protección Social, la Secretaría de Salud Departamental del Chocó y por supuesto consultores nacionales de la OPS.
Esta fue la primera actividad de la línea de Nutrición y Atención Materno Infantil, y se proyecta que en el departamento se verán beneficiadas 195 gestantes y 960 niñas y niños menores de cinco años, contribuyendo a mejorar la cobertura y el acceso oportuno a los servicios de salud en territorios de difícil acceso.
