Resistencia a los antimicrobianos: las Américas aprueban nuevo plan regional de acción

Técnicos de laboratorio trabajando con placas de cultivo para analizar bacterias y la resistencia a fármacos de patógenos en un laboratorio hospitalario.
iStock/Pornpak Khunatorn
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Washington, D.C., 30 de septiembre de 2026 (OPS) – Altas autoridades de salud de las Américas adoptaron un nuevo Plan de Acción regional sobre la resistencia a los antimicrobianos (RAM) 2027-2031, que fortalecerá los esfuerzos para prevenir, detectar y responder a las infecciones resistentes a los medicamentos y proteger la eficacia de medicamentos que salvan vidas.

Aprobado durante el 63.º Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el plan establece un marco regional para apoyar a los países en la actualización y aplicación de sus planes nacionales de acción sobre la RAM y promover una acción coordinada en los ámbitos de la salud humana, animal y ambiental.

La resistencia a los antimicrobianos ocurre cuando las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos dejan de responder a los medicamentos, lo que dificulta el tratamiento de las infecciones y aumenta el riesgo de enfermedad grave y muerte. En las Américas, la RAM estuvo asociada con un estimado de 569.000 muertes en 2019, de las cuales 141.000 fueron directamente atribuibles a la resistencia.

“El plan es el resultado de un esfuerzo colectivo y constructivo de los países y asociados de las Américas, y refleja un firme compromiso compartido para proteger la salud pública y garantizar que los antimicrobianos sigan siendo eficaces”, afirmó el Director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa.

El plan establece seis líneas estratégicas de acción para acelerar la respuesta regional a la RAM:

  • Fortalecer la concientización y promover cambios sociales y de comportamiento para reducir el uso inadecuado de los antimicrobianos y aumentar la comprensión sobre la RAM entre las comunidades, los profesionales de la salud y otros sectores;
  • Fortalecer los sistemas de vigilancia y las redes de laboratorios para generar datos oportunos y de alta calidad sobre la resistencia y el uso de antimicrobianos, incluso mediante métodos moleculares y genómicos avanzados;
  • Intensificar la prevención y el control de infecciones, entre otras medidas, mediante la mejora del acceso al agua, el saneamiento y la higiene, el fortalecimiento de los programas de inmunización y la adopción de medidas para reducir las infecciones en los establecimientos de salud y las comunidades;
  • Promover el acceso y el uso apropiado, así como la eliminación segura de los antimicrobianos, además del acceso a diagnósticos y vacunas eficaces, fortaleciendo al mismo tiempo los sistemas de optimización del uso de antimicrobianos y los sistemas regulatorios;
  • Acelerar la investigación, la innovación y la generación de evidencia para la acción, a fin de mejorar la comprensión de la carga de la RAM e identificar intervenciones eficaces y sostenibles; y
  • Fortalecer la gobernanza multisectorial, el financiamiento sostenible y la rendición de cuentas para garantizar que la RAM siga integrada en las prioridades nacionales de salud y desarrollo.

El plan hace hincapié en que la prevención es fundamental para hacer frente a la RAM. Una sólida prevención y control de infecciones, el acceso a agua potable y saneamiento, la inocuidad de los alimentos y la inmunización pueden reducir las infecciones y, por consiguiente, la necesidad de tratamiento con antimicrobianos. La prescripción y el uso apropiados de los antimicrobianos, respaldados por el acceso a diagnósticos oportunos y precisos, también pueden contribuir a frenar la aparición y propagación de la resistencia.

Los países de las Américas han logrado avances importantes en los últimos años. Treinta de los 33 Estados Miembros que presentan informes periódicos a la OPS han establecido planes nacionales de acción sobre la RAM, mientras que 22 han establecido o ampliado programas de prevención y control de infecciones e iniciativas para optimizar el uso de antimicrobianos. 

Sin embargo, persisten importantes brechas en materia de vigilancia, capacidad de laboratorio, acceso a medicamentos y medios de diagnóstico de calidad garantizada, prevención y control de infecciones y financiamiento sostenible.

Durante el último año, la respuesta regional a la RAM ha evolucionado desde la formulación de compromisos de política hacia el fortalecimiento de los sistemas necesarios para la implementación, la vigilancia y la acción efectiva.

Para 2031, la OPS busca apoyar a los países en la ampliación de la vigilancia molecular y genómica avanzada y en el fortalecimiento del monitoreo del uso de antimicrobianos.

También apoyará los esfuerzos para mejorar los programas de prevención y control de infecciones y ampliar el acceso a diagnósticos y antimicrobianos de calidad garantizada. Esto incluirá una estrecha colaboración con el Fondo Estratégico de la OPS, el mecanismo de compras mancomunadas de medicamentos esenciales y suministros estratégicos de salud de la Organización, para facilitar el acceso a insumos prioritarios para laboratorios, así como a antimicrobianos de calidad garantizada.

El plan también busca garantizar que las acciones relacionadas con la RAM estén reflejadas en los planes y presupuestos nacionales y en los mecanismos de gobernanza multisectorial.

“La resistencia a los antimicrobianos no conoce fronteras y ningún país ni sector puede hacerle frente por sí solo. Proteger la eficacia de los antimicrobianos requiere una acción coordinada, respaldada por sistemas sólidos de vigilancia y prevención, así como por el acceso a tratamientos apropiados”, añadió el doctor Sylvain Aldighieri, Director del Departamento de Prevención, Control y Eliminación de Enfermedades Transmisibles de la OPS. 

El plan lleva este principio a la práctica mediante un enfoque de Una Salud, que promueve la colaboración entre los sectores de salud, agricultura, producción de alimentos, medio ambiente y otros. También hace un llamado a la participación significativa de los profesionales de la salud, el ámbito académico, la sociedad civil y las comunidades.

La implementación del plan se monitoreará mediante los sistemas de información y mecanismos de presentación de informes nacionales y regionales existentes. En 2030 se presentará un informe de progreso a los Cuerpos Directivos de la OPS, seguido de un informe final en 2032.

A través del Plan de Acción sobre la resistencia a los antimicrobianos 2027-2031, los países de las Américas fortalecen la cooperación regional para preservar la eficacia de los antimicrobianos, proteger a los pacientes y al personal de salud, y preservar la capacidad de los sistemas sanitarios para prevenir y tratar infecciones, tanto ahora como en el futuro.