OPS Honduras
Tegucigalpa, Honduras, noviembre de 2026 (PANAFTOSA/SPV-OPS/OMS) - Con el propósito de fortalecer la capacidad de respuesta del sistema de salud nacional frente a los accidentes causados por serpientes y otros animales venenosos, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), a través de su Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (PANAFTOSA/SPV) y la Oficina de la OPS en Honduras, reunió a especialistas nacionales e internacionales para el intercambio de experiencias y a equipos del Ministerio de Salud para identificar oportunidades de mejora en la vigilancia, la atención clínica y el acceso a antivenenos.
La misión, realizada del 3 al 5 de noviembre, incluyó un taller presencial dirigido a profesionales de salud y una revisión técnica conjunta con equipos del Ministerio de Salud, con el propósito de identificar brechas y definir prioridades de trabajo.
Los accidentes por animales venenosos constituyen un importante problema de salud pública en América Latina y el Caribe. En la Región se registran más de 700.000 casos anuales, con las picaduras de escorpiones como los eventos más frecuentes, seguidas por las mordeduras de arañas y serpientes. Estas últimas presentan la mayor letalidad y pueden ocasionar complicaciones graves y secuelas permanentes.
Intercambio de experiencias para mejorar la atención clínica
El 3 de noviembre se realizó el taller de intercambio de experiencias entre médicos referentes nacionales y expertos internacionales para el manejo clínico-terapéutico de accidentes con animales venenosos. El encuentro propició el aprendizaje entre pares y el intercambio de conocimientos sobre el diagnóstico y tratamiento de los envenenamientos.
Durante la jornada se abordó la situación epidemiológica de los accidentes por serpientes y otros animales venenosos en Honduras, la distribución geográfica de las principales especies de importancia médica y su relación con los patrones de ocurrencia de estos eventos. Los expertos internacionales compartieron conocimientos sobre los aspectos fisiopatológicos y clínico-terapéuticos, tanto por mordeduras de serpientes como por otros animales venenosos.
El análisis y la discusión de casos clínicos locales permitieron contrastar experiencias, revisar criterios de diagnóstico y tratamiento e identificar los desafíos que enfrenta el personal de salud en la atención de estos accidentes. Paralelamente, se trabajó en la formalización de una red de expertos nacionales, orientada a favorecer la colaboración, el intercambio de información y el fortalecimiento de las capacidades técnicas en el país.
Revisión del programa nacional y definición de prioridades
Los días 4 y 5 de noviembre, la misión continuó con una revisión técnica conjunta con el Ministerio de Salud, enfocada a examinar la situación del programa nacional e identificar brechas y oportunidades de mejora.
Durante las sesiones se examinaron los datos epidemiológicos recientes, los mecanismos de notificación y vigilancia, la cobertura y calidad del registro de casos, así como las normativas y los protocolos clínicos vigentes. También se revisaron las estrategias de capacitación del personal sanitario, las iniciativas de educación comunitaria y los materiales y acciones de prevención.
Un componente central de la revisión fue la gestión y suministro de sueros antiofídicos y otros antivenenos, así como la planificación de compras de estos productos e insumos estratégicos, con especial atención a las oportunidades que ofrece el Fondo Estratégico de la OPS, mecanismo de cooperación regional que facilita el acceso a medicamentos y otros productos de salud esenciales.
Como resultado del análisis, los equipos avanzaron en la elaboración de una hoja de ruta y en la identificación de recomendaciones para orientar las próximas acciones del programa nacional.
Una respuesta integral y coordinada
La atención de los accidentes por animales venenosos requiere una respuesta integral que articule la vigilancia epidemiológica, la capacidad de diagnóstico y tratamiento de los servicios de salud, la disponibilidad oportuna de antivenenos y la capacitación continua del personal sanitario.
Avanzar en estas áreas es fundamental para reducir las muertes, las complicaciones y las secuelas asociadas a estos eventos, especialmente entre las poblaciones rurales y aquellas que enfrentan mayores barreras de acceso a los servicios de salud.
En este contexto, el trabajo conjunto entre OPS y las autoridades sanitarias de Honduras constituye un paso importante para fortalecer la respuesta nacional y dar continuidad a las acciones prioritarias identificadas para los próximos años.
