Envenenamientos por mordeduras de animales ponzoñosos

Los envenenamientos por mordeduras y picaduras de animales ponzoñosos constituyen un serio problema de salud pública en América Latina.

Las secuelas y discapacidades provocadas sobre todo por los envenenamientos por mordeduras de serpientes, además de representar un problema de salud, tienen implicaciones sociales y económicas, por la pérdida de condiciones laborales para los pacientes afectados.

Las estimaciones de la carga mundial de accidentes por mordeduras de serpientes en 2008 indicaron la ocurrencia de 421.000 a 1.841.000 envenenamientos y de 20.000 a 94.000 muertes por año. De este total, se registró un número anual de casos en América Latina y Caribe entre 80.229 y 129.084. El número anual de muertes fue de entre 560 y 2.298 para esta región. En cuanto a envenenamientos por picadura de escorpiones, el número de casos es mayor, ya que solo en Brasil y México se reportan aproximadamente 120 mil y 300 mil casos cada año, respectivamente.

Lo que la OPS hace

Reconociendo el impacto de los envenenamientos en grupos de población vulnerables, la OMS elaboró una estrategia global para la prevención y el control de los envenenamientos ofídicos. La OPS, a través de PANAFTOSA, ha asumido la coordinación de estas acciones en las Américas, con el objetivo de apoyar los gobiernos nacionales. 

En 2019 se creó una Red de Cooperación de Laboratorios Públicos Productores de Antivenenos de América Latina (RELAPA), bajo la coordinación de PANAFTOSA/SPV, que tiene el propósito de fortalecer estos laboratorios productores y de aumentar la disponibilidad y accesibilidad de antivenenos eficaces y seguros, además de impulsar el intercambio de informaciones y la cooperación entre los laboratorios de la red.