OPS y OMM advierten sobre un fuerte fenómeno de El Niño e impactos a la salud y llaman a reforzar la preparación y la acción anticipatoria en las Américas

Inundación en Brasil
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Washington, D.C., 4 de agosto de 2026 — La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtieron que las condiciones de El Niño continúan intensificándose y que se espera que evolucionen hacia un evento fuerte a muy fuerte durante los próximos meses, con impactos que podrían extenderse hasta principios de 2027. El fenómeno aumentará la probabilidad de temperaturas superiores a lo normal, sequías prolongadas en algunas regiones, lluvias intensas e inundaciones en otras, así como diversos riesgos para la salud que afectarán especialmente a las poblaciones más vulnerables de las Américas. La advertencia fue realizada durante el seminario regional El Niño y la salud en las Américas: fortalecimiento de la preparación y la acción anticipatoria, organizado conjuntamente por la OPS y la OMM y que reunió a representantes de 46 países, servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales, ministerios de salud, organismos de gestión del riesgo, centros académicos y socios de cooperación.

En la apertura del evento, Gerry Eijkemans, directora del Departamento de Determinantes Sociales y Ambientales para la Equidad en Salud de la OPS, destacó que los impactos del El Niño afectan de manera desproporcionada a las poblaciones en situación de vulnerabilidad y remarcó la importancia de utilizar pronósticos, evaluaciones de riesgo e inteligencia en salud pública para actuar antes de que los peligros se conviertan en emergencias.

Julián Báez, director regional para las Américas de la OMM, señaló que los efectos variarán entre países y territorios y destacó la necesidad de convertir la información climática en decisiones oportunas que permitan proteger la salud de la población y reducir riesgos. Báez resaltó además el valor de la cooperación entre los servicios meteorológicos, las autoridades sanitarias y los organismos de gestión de riesgos para fortalecer la preparación y la respuesta.

Importantes impactos climáticos

Durante la sesión técnica, Barbara Tapia, coordinadora técnica de Servicios Climáticos de la Oficina Regional para las Américas de la OMM, explicó que las condiciones de El Niño han mostrado un fortalecimiento sostenido desde abril de 2026. Los modelos climáticos indican que el fenómeno alcanzaría su máxima intensidad entre noviembre de 2026 y enero de 2027. 

Los pronósticos muestran una alta probabilidad de temperaturas superiores a lo normal en gran parte del continente, mientras que algunas regiones experimentarían lluvias por encima del promedio, incluyendo el sur de Chile, el sur de Brasil, Uruguay, Paraguay y el norte de Argentina. En contraste, se prevén condiciones más secas de lo habitual en Centroamérica, el Caribe, el norte de Sudamérica y el nordeste de Brasil. Tapia recordó que ningún evento de El Niño es igual a otro, pero subrayó que los modelos actuales apuntan a un episodio comparable a algunos de los más intensos registrados en las últimas décadas. Tapia también insistió en la importancia de utilizar información proveniente de fuentes oficiales y reforzar la coordinación entre los sectores de clima, salud y gestión de riesgos para apoyar acciones anticipatorias basadas en evidencia.

Especialistas de la OPS destacaron los múltiples efectos de El Niño sobre la salud y las oportunidades para reducirlos mediante medidas anticipatorias. Rajkrishna Ravikumar, consultor de Gestión de Información de la OPS, presentó un análisis de exposición y vulnerabilidad de la población, destacando la necesidad de identificar zonas de riesgo y grupos vulnerables para orientar mejor la preparación y la asignación de recursos.

Thais dos Santos, asesora regional para la vigilancia y el control de enfermedades arbovirales, señaló que El Niño puede amplificar la transmisión de dengue, chikunguña y otras arbovirosis al generar condiciones favorables para el desarrollo y la supervivencia de los mosquitos vectores. Recordó que la región registró más de 13 millones de casos de dengue durante 2024 y destacó la necesidad de integrar de manera más sistemática la información climática en los sistemas de vigilancia epidemiológica y en la planificación de la respuesta sanitaria.

Zuhelen Padilla, consultora de Cambio Climático y Salud de la OPS, centró su intervención en los riesgos asociados al calor extremo. Explicó que el calor excesivo puede agravar enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales y neurológicas, además de afectar la salud mental y aumentar la demanda sobre los servicios sanitarios. Padilla enfatizó la necesidad de desarrollar planes de acción frente al calor, fortalecer los sistemas de alerta temprana y proteger especialmente a personas mayores, trabajadores expuestos al aire libre, personas con enfermedades crónicas y mujeres embarazadas.

Experiencias de países

Durante el seminario virtual, Brasil presentó su estrategia nacional de preparación frente a sequías, inundaciones, calor extremo y otros riesgos asociados a El Niño. El enfoque integra información epidemiológica, climática y de servicios de salud para apoyar la toma de decisiones a nivel nacional y local. Las medidas priorizan la protección de poblaciones vulnerables, incluidos pueblos indígenas, comunidades ribereñas y habitantes de zonas remotas de la Amazonía, mediante estrategias adaptadas de comunicación del riesgo y apoyo psicosocial.

Bolivia compartió la experiencia del proyecto CALMA, un sistema de alerta temprana de calor extremo y salud desarrollado por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI), el Ministerio de Salud y la OPS. Inicialmente diseñado para proteger a mujeres embarazadas y posteriormente ampliado a otros grupos vulnerables, el sistema combina información meteorológica, cálculo de índices de calor, triaje digital y alertas automáticas a través de un chatbot de WhatsApp. Las autoridades aspiran a extender la iniciativa a todo el país en los próximos años.

El Salvador se centró en detallar la estrategia nacional sobre agua, saneamiento e higiene (WASH), resiliencia de los servicios de salud y respuesta al estrés térmico. El país ha implementado cerca de 500 Planes de Seguridad del Agua con resiliencia climática, beneficiando a más de un millón de personas. Además, está fortaleciendo la resiliencia de los establecimientos de salud mediante evaluaciones WASH y desarrollando soluciones comunitarias para garantizar agua segura incluso en zonas remotas, contribuyendo a reducir enfermedades relacionadas con el agua y asegurar la continuidad de los servicios sanitarios.

Georgiana Gordon-Strachan, de la Universidad de las Indias Occidentales, Jamaica, y directora ejecutiva del Centro Regional para los PEID (Pequeños Estados Insulares en Desarrollo) del Lancet Countdown sobre Salud y Cambio Climático, destacó los crecientes impactos sanitarios y económicos de la variabilidad climática y del cambio climático en la región. Hizo un llamado a fortalecer la generación y el uso de evidencia científica, mejorar los sistemas integrados de información sobre clima y salud y promover una planificación basada en riesgos que permita aumentar la resiliencia de los países.

Nueva Comunidad de Práctica de la OPS

Daniel Buss, Jefe de la Unidad de Cambio Climático y Determinantes Ambientales de la Salud de la OPS, anunció que la organización está lanzando una nueva plataforma digital, la Comunidad de Práctica sobre Preparación y Acción Anticipatoria frente a El Niño, que reunirá a expertos, profesionales e instituciones de toda la región para compartir experiencias, herramientas, buenas prácticas y lecciones aprendidas.

La comunidad buscará consolidar el intercambio regional más allá del actual episodio de El Niño y fortalecer de forma continua las capacidades de los países para responder a futuros eventos climáticos, protegiendo la salud de las poblaciones y construyendo sistemas de salud más resilientes frente a los efectos de la variabilidad climática y el cambio climático.

Además, durante el seminario también se presentó el nuevo Acelerador Regional de Alistamiento Operativo en Salud ante El Niño 2026-2027, una iniciativa de capacitación liderada por la OPS que combinará seminarios virtuales, ejercicios prácticos y simulaciones orientadas a fortalecer la preparación operativa y la acción anticipatoria de los países.

Los participantes coincidieron en que los sistemas de alerta temprana solo son efectivos cuando están vinculados a mecanismos de acción temprana y que la coordinación entre los sectores de salud, clima y gestión de riesgos resulta esencial para reducir los impactos del fenómeno.