Washington, D.C., 6 de octubre de 2026 (OPS) – Los países de las Américas han avanzado en políticas, servicios de salud y monitoreo para promover el envejecimiento saludable, pero persisten brechas en el financiamiento, la implementación y los cuidados a largo plazo, según los resultados regionales de la revisión de mitad de período de 2026 de la Década de las Naciones Unidas del Envejecimiento Saludable (2021–2030).
Los resultados se presentaron hoy durante un seminario web organizado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en momentos en que la Región atraviesa una importante transición demográfica. Para 2050, se prevé que el 26,6% de la población —306 millones de personas— tendrá 60 años o más. Una persona que alcanza hoy los 60 años en las Américas puede esperar vivir aproximadamente 23 años más, pero solo unos 16 de ellos con plena salud. Esta brecha de siete años es la más amplia de todas las regiones de la OMS, frente a un promedio mundial de 5,5 años.
“Conocer dónde estamos es la base para concentrar esfuerzos, recursos y alianzas de aquí a 2030. Nos permite identificar qué políticas están generando cambios, qué grupos están quedando atrás y qué capacidades necesitamos fortalecer”, afirmó la doctora Suzanne Serruya, jefa de la Unidad de Curso de Vida, Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente de la OPS.
Realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el apoyo de sus oficinas regionales, incluida la OPS, la encuesta da seguimiento a diez indicadores de progreso y a las cuatro áreas de acción de la Década: combatir el edadismo, crear entornos amigables con las personas mayores, prestar atención integrada y garantizar el acceso a cuidados a largo plazo.
En las Américas, 28 de los 37 países y territorios invitados participaron en la encuesta. Entre los países que respondieron, la proporción que cuenta con políticas nacionales que incluyen los cuidados a largo plazo aumentó del 61% en 2020 al 88% en 2025. Veintitrés países informaron contar con leyes para abordar el maltrato de las personas mayores, mientras que 20 disponen de medidas contra la discriminación por edad. Además, el 71% informó tener sistemas de atención primaria de salud organizados para apoyar la atención integrada de las personas mayores, frente al 60% a nivel mundial.
A pesar de estos avances, persisten brechas entre los compromisos establecidos en las políticas y los recursos, capacidades y servicios necesarios para llevarlos a la práctica. Solo cinco países informan contar con recursos adecuados para los entornos amigables con las personas mayores y apenas cuatro monitorean sus programas en este ámbito. El enfoque de Atención Integrada para las Personas Mayores (ICOPE, por sus siglas en inglés) de la OMS se implementa en el primer nivel de atención en cuatro países, mientras que siete cuentan con legislación que reconoce y brinda apoyo a las personas cuidadoras informales, incluidos los familiares no remunerados.
Enfoques y prioridades para el envejecimiento saludable
Durante el seminario web sobre los resultados y las prioridades para los próximos años, Suriname presentó avances legislativos y de políticas para combatir el edadismo; la Fundación MÁS de Chile compartió su experiencia en el fortalecimiento de comunidades amigables con las personas mayores mediante la colaboración entre el gobierno y la sociedad civil; y Costa Rica presentó sus esfuerzos para integrar ICOPE en centros diurnos para personas mayores. La OMS también brindó una actualización sobre los estándares mundiales para los cuidados a largo plazo.
Los debates permitieron identificar prioridades para la segunda mitad de la Década, entre ellas mejorar la medición del edadismo; aumentar el financiamiento y la evaluación de los entornos amigables con las personas mayores; fortalecer la atención centrada en la persona y las competencias de la fuerza de trabajo de salud y de cuidados; y ampliar el acceso a cuidados a largo plazo de calidad, coordinados entre los sistemas de salud y de protección social. Los participantes también destacaron la importancia de la participación significativa de las personas mayores en el diseño y la evaluación de las políticas y los programas que las afectan.
“Debemos preguntarnos cómo responder a una población creciente de personas mayores y qué tipo de sociedad queremos construir frente al cambio demográfico”, afirmó Simone Cecchini, Director del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE)-División de Población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
De aquí a 2030, la OPS continuará apoyando a los Estados Miembros y facilitando la cooperación entre los países para acelerar los avances en las cuatro áreas de acción, con énfasis en una acción sostenida, objetivos claros, financiamiento, monitoreo y rendición de cuentas.
