Buenos Aires, 06 de julio de 2026 (OPS). La Organización Panamericana de la Salud (OPS) publicó el estudio Impulsores sociales y comportamentales de las vacunas contra influenza, COVID-19 y virus sincicial respiratorio en embarazadas en Argentina entre cuyos resultados se destaca el trabajo del personal de salud como fundamental para favorecer la aceptación y fortalecer la confianza en las vacunas.
Así, entre los factores que influyeron en la decisión de vacunarse contra el VSR, el 93,1% de las 452 embarazadas encuestadas mencionó al personal de salud. Mientras que para la vacuna contra COVID-19 el porcentaje fue de 78,5 y contra gripe de 94,5. Como contracara, la ausencia de recomendación por parte de los profesionales de la salud, junto a la falta de información, la percepción baja del riesgo, y las preocupaciones sobre la seguridad, fueron las principales barreras detectadas. Aunque menos frecuentes, también se observaron obstáculos logísticos vinculados a transporte, ingresos y tareas de cuidados infantiles.
Por otro lado, la búsqueda de protección del bebé apareció como un motivador clave en la decisión positiva de vacunación, lo que resalta la importancia de diseñar campañas centradas en los beneficios para el recién nacido.
“Los factores que influyen en el comportamiento humano son complejos y dependen del contexto. La evidencia demuestra que solo diciendo a las personas lo que deben o no hacer, no suele ser suficiente para lograr un cambio de conducta”, expresó la representante de OPS en Argentina, Eva Jané Llopis.
En el caso de la vacunación, numerosos factores pueden influir en la forma de pensar, sentir o actuar de las personas o comunidades con respecto a las vacunas. Para la representante: “Los hallazgos que se presentan permiten identificar oportunidades concretas para mejorar la comunicación, fortalecer las capacidades del personal de salud y facilitar el acceso oportuno a la vacunación, entre otros aspectos esenciales de los programas de inmunización”.
Otros datos destacados:
• Tener dos o más hijos se asoció con mayor intención de vacunarse en relación con aquellas personas sin hijos previos: para influenza (83,6% versus 73,6%), para COVID-19 (19,8% versus 8,1%) y para VSR (50% versus 40%).
• Mientras que el 62,6% recibió recomendación médica para vacunarse contra la influenza, las indicaciones descienden al 32,5% de las encuestadas en la vacuna contra COVID-19. En el caso de la vacuna contra el VSR, el 76,8% mencionó no haber recibido ninguna indicación al respecto.
• El 46,9% reportó que su preocupación por contraer gripe cambió por el embarazo. El motivo más citado fue la protección de la salud del bebé, seguido por la percepción de mayor susceptibilidad a la gripe durante esta etapa y las opciones limitadas de medicación disponibles.
• Entre las razones por las que no recibieron la vacuna contra COVID-19 en ese embarazo, la más mencionada fue la falta de recomendación por parte del profesional de salud, seguida por creencias personales, falta de conocimiento y problemas de calendario.
El estudio estuvo basado en la metodología Impulsores Conductuales y Sociales de la Vacunación (BeSD, según sus siglas en inglés) herramienta que permite comprender de manera integral los factores que influyen en la aceptación o rechazo de la vacunación. El informe tuvo como objetivo identificar las barreras y oportunidades que inciden en la decisión de las personas embarazadas de vacunarse contra influenza, COVID-19 y VSR, con el fin de contribuir al diseño de estrategias que mejoren las coberturas de vacunación durante la gestación, una etapa crítica para la salud tanto de la madre como del bebé.
Participaron 452 embarazadas mayores de 16 años que acudieron entre septiembre y noviembre de 2024 a instituciones de salud seleccionadas en siete jurisdicciones: Buenos Aires (Región VI), Chaco, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Neuquén, Salta, San Juan y Santa Fe. Allí se les consultó sobre datos sociodemográficos y se les hicieron preguntas para indagar sobre sus conocimientos, actitudes y predisposición con respecto a las vacunas mencionadas.
El trabajo reafirma el compromiso de la OPS para seguir sumando esfuerzos dirigidos a superar barreras, apoyar decisiones informadas y contribuir al diseño de políticas públicas que garanticen un futuro más saludable para toda la sociedad.
