Equinococosis / Hidatidosis

La equinococosis humana es una enfermedad parasitaria causada por tenias del género Echinococcus.

Las dos formas más importantes de la enfermedad en humanos son la equinococosis quística (hidatidosis) y la equinococosis alveolar.

Los seres humanos se infectan por ingestión de huevos de parásitos en alimentos, agua o suelo contaminados, o por contacto directo con animales hospedadores.

La equinococosis suele ser costosa y complicada de tratar, y puede requerir cirugía extensa y / o terapia prolongada con medicamentos.

Los programas de prevención se centran en la desparasitación de perros y ovejas, que son los anfitriones definitivos. En el caso de la equinococosis quística, las medidas de control también incluyen la mejora de la inspección de alimentos, la higiene del matadero y las campañas de educación pública. La vacunación de corderos se está evaluando actualmente como una intervención adicional.

Más de 1 millón de personas se ven afectadas por la equinococosis en qualquier momento.

Datos clave

La equinococosis humana es una enfermedad zoonótica (una enfermedad que se transmite a los humanos a partir de animales) causada por parásitos, a saber, las tenias del género Echinococcus. La equinococosis ocurre en 4 formas: equinococosis quística, también conocida como enfermedad hidatídica o hidatidosis, causada por infección con Echinococcus granulosus; equinococosis alveolar, causada por infección con E. multilocularis; equinococosis poliquística, causada por infección con E. vogeli; y la equinococosis uniquística, causada por la infección con E. oligarthrus.

Las dos formas más importantes, que son de importancia médica y de salud pública en los seres humanos, son la equinococosis quística (EC) y la equinococosis alveolar (EA).

Lo que la OPS hace

Iniciativa para el control de la Equinococcosis quística

La Hidatidosis, o la equinococosis quística, es una zoonosis importante para la Región, puesto que registra significativa frecuencia en muchos países del Continente, con diversa carga de presentación, afectando principalmente a los perros (en forma de hospedador definitivo), bovinos, ovinos y porcinos (hospedadores intermediarios) y particularmente a la salud de los humanos. Su impacto, aunque manifiesto, no está suficientemente medido. Su presentación, en cada latitud, está muy influenciada por las diferencias de sus ecosistemas, pero también por la forma e intensidad en el abordaje del problema, por lo general obviando las interdependencias que sobrepasan las fronteras físicas de las naciones.

La realización del Proyecto Subregional Cono Sur de Vigilancia y Control de la Hidatidosis: Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, es parte de un mandato que recibió la OPS/OMS de sus Estados Miembros, a partir de la Reunión Interministerial de Salud y Agricultura (RIMSA), en su 12ª edición, llevada a cabo en São Paulo, Brasil, en el año 2001.

El hecho de que se hayan cumplido varias reuniones, por sí solo, ya expresa la importancia y representa los esfuerzos que los países están prestando al tema. Pero existen otros aspectos, que merecen destacarse, como la adecuada visión de reconocer el problema desde un punto de vista plural, con la necesidad del empeño conjunto e integrado, entre países, entre sectores y disciplinas, y apoyados por agencias de cooperación técnica que se complementan en sus funciones.

Ha habido logros. Sin embargo, hacemos cuestión de remarcar algunas de ellas, justamente por su importancia, como puntos fundamentales para la adecuación y orientación en las intervenciones e iniciativas futuras para combatir la hidatidosis en la Región, como:

  • necesidad de fortalecer la participación de la sociedad civil en los procesos de lucha, frecuentemente entendidos y asumidos como acciones de exclusiva responsabilidad y decisión oficial;

  • mejorar el conocimiento y evidencias del impacto económico de la hidatidosis en la salud y en la sociedad;

  • las acciones transfronterizas;

  • la adecuada y suficiente formación de recursos humanos;

  • la necesidad de adopción de evaluaciones rigurosas de los planes, en especial con colaboración externa a los propios servicios; y

  • el uso del poderoso instrumento de la comunicación para movilizar la sociedad.

La OPS apoya la aplicación de nuevas enseñanzas y avanza nuevas iniciativas para fortalecer la responsabilidad de cada país e incorporar propuestas eficaces e innovadoras.